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martes, 10 de marzo de 2020

El interesante equinoccio en la tierra plana

Los equinoccios son los momentos del año en que el día y la noche tienen la misma duración. Se producen alrededor del 21 de marzo (el próximo corresponde al día 20 de marzo de 2020) y el 21 de septiembre. Tanto los terraplanistas como los que saben que la tierra es una esfera, están de acuerdo en que en esos días el sol se encuentra justo sobre el ecuador y que en cualquier parte del mundo hay 12 horas de noche y otras tantas de día.

Estos días son muy interesantes para poner a prueba los fundamentos de cada postura.

Cuántos soles hay?
Una cuestión que no se puede pasar por alto, es que en cualquier parte del mundo veremos salir el sol justo desde el este. Tal cosa sería imposible en una tierra plana, a menos que hubiera una infinidad de soles, cosa que ni siquiera a un terraplano se le ocurriría alegar... al menos eso creo.


No solo que en ambos casos hará su aparición por el este, sino que lo hará virtualmente en el mismo momento.


Hay una pequeña diferencia en la longitud de ambos lugares por lo que no están ubicados EXACTAMENTE  sobre el mismo meridiano.

Cómo avanza el sol?
Si además consideramos el meridiano  que pasa por las cercanías de Gdynia, en Polonia (18,5) y Ciudad del Cabo, en Sudáfrica (18,4) tenemos un caso parecido. El amanecer se produce en ambas ciudades casi al mismo tiempo.


Si comparamos ambos meridianos encontramos que el sol debe "viajar" durante más de seis horas para pasar desde un meridiano hasta el otro. Cabe aquí hacer una pregunta... Estando Quebeq y Gdynia por una parte, y Bariloche y Ciudad del Cabo por la otra, ubicadas a ambos lados del ecuador ¿Cómo puede avanzar el área iluminada sobre un frente recto (los meridianos) haciéndolo mucho más velozmente sobre el hemisferio sur que en el norte? En el siguiente diagrama, las líneas blancas a ambos lados del ecuador nos dan una idea de lo diferentes que resultan ser las áreas barridas a ambos lados del ecuador.


El frente recto 
Menciono que avanza sobre un frente recto porque esto plantea otro interesante aspecto de la cuestión. Siendo el sol una fuente de luz que alumbra en todas direcciones, debería iluminar a la tierra más o menos de esta manera:


Sin embargo, tal cosa no ocurre. En realidad, el patrón de iluminación correcto, en una tierra plana, sería este:


Hasta el momento ningún terraplanista ha podido explicar cómo se logra que el borde iluminado sea una línea recta. Cómo puede ser posible que hacia el polo norte alumbre menos (flecha negra) que hacia los lados (flechas blancas). Este misterio permanece sin resolver.

En una tierra esférica, en cambio, el asunto no tiene complicaciones. Es bellamente simple:


Pero hay más...
No acaba aquí el interés de estas fechas para el estudio de la forma de la tierra. El equinoccio nos ofrece la oportunidad de poder realizar un experimento parecido al de Eratóstenes que nos demostrará la esfericidad terrestre.  Este experimento se ha hecho en las escuelas, infinidad de veces alrededor de todo el mundo.


Conociendo la latitud del observador, medir la declinación del sol en el mediodía astronómico debe arrojar como resultado, si se ha hecho la experiencia correctamente, que el ángulo de la sombra del sol y la latitud son exactamente iguales. Esto quiere decir que, si hacemos el experimento a 40º de latitud, la sombra tendrá exactamente 40 grados. Si además se hace en varios lugares y se comparan los resultados, la conclusión inevitable será la esfericidad terrestre.


Llegado a este punto, digamos que a partir de este punto podríamos intentar calcular la altura del sol en una hipotética tierra plana. Solo se debería convertir la latitud a grados decimales y multiplicarla por 60 y luego por 1,852; esto nos dará la distancia desde el observador hasta el ecuador (en kilómetros) Con algo de trigonometría básica se podrá calcular la altura. Sorprendentemente, el resultado será diferente para cada ubicación, por lo que se deberá aceptar la posibilidad de que el sol sea capaz de estar a diferentes alturas al mismo tiempo o bien que la tierra es, en realidad, una esfera (Para ver más, siga este enlace

miércoles, 30 de octubre de 2019

El método científico

Es habitual escuchar de los terraplanistas que exijan pruebas de la esfericidad terrestre basadas en el "método científico". Suelen argumentar que, si algo no es reproducible por cualquiera en la cocina de su casa, no cumple con los requisitos del método. Sin embargo, en ninguna parte se afirma que tal cosa deba ser así. La reproducibilidad es la capacidad de una prueba o experimento de ser reproducido o replicado por otros miembros de la comunidad científica. La reproducibilidad es uno de los pilares del método científico, siendo la falsabilidad el otro. 

Dependiendo del campo científico particular, la reproducibilidad puede requerir que la prueba o experimento sea falsable. Responde a que, a veces, los experimentadores pueden cometer errores sistemáticos durante sus investigaciones o, en raras ocasiones, informar conscientemente de falsos resultados.

Lo que ellos omiten es que, como se indicó más arriba, el método científico no exige que la reproducibilidad o falsabilidad deban estar al alcance de cualquier persona, ya que quien intente cualquiera de esos procedimientos deberá contar con los conocimientos y los medios necesarios. 
Ejemplo: Mediante procedimientos espectrográficos se ha determinado que el sol está compuesto principalmente de hidrógeno. Para poder reproducir esa observación, quien lo intente debería, como mínimo, tener los conocimientos necesarios sobre espectrografía y un espectrógrafo. Si no cumple estos requisitos, no puede pretender reproducir el experimento necesario y mucho menos refutarlo. Obviamente, si no puede hacer ninguna de estas cosas, lo mejor que puede hacer es guardar silencio.
El científico se plantea una interrogante, producto de la observación de un hecho o fenómeno, define y delimita el contexto donde está inmerso el hecho y formula posibles soluciones (hipótesis) las cuales serán sometidas a un proceso de nuevas observaciones y/o experimentaciones (pruebas). Los resultados que obtiene son sometidos a un proceso de análisis e interpretación y de ser confiables las suposiciones o hipótesis anteriores, éstas constituirán explicaciones válidas para ese hecho o fenómeno, existiendo la posibilidad de ser generalizados a hechos y fenómenos similares. De no ser comprobada la hipótesis planteada, se formularán nuevas hipótesis y se repite el ciclo investigativo.

Los pasos del método científico sirven para responder a una pregunta científica de una forma organizada y objetiva. Implica observar el mundo y sus fenómenos, llegar a una explicación de lo que se observa, probar si la explicación es válida, y finalmente aceptar o negar la explicación.

El método científico tiene por tanto una serie de características que lo definen: observación, experimentación, y hacer y responder preguntas. Sin embargo, no todos los científicos siguen exactamente este proceso. Algunas ramas de la ciencia pueden ser más fácilmente probadas que otras.

Por ejemplo, los científicos que estudian cómo cambian las estrellas a medida que envejecen o cómo los dinosaurios digerían sus alimentos no pueden adelantar la vida de una estrella en un millón de años o realizar estudios y pruebas con los dinosaurios para probar sus hipótesis.
Ejemplo: todos los días vemos terraplanos que demandan que se les muestren experimentos de laboratorio en los que el agua "se adhiera" a una esfera gracias a la gravedad. Hasta el presente, ha sido imposible hacerles comprender que un experimento de esa naturaleza implica, necesariamente, que debería hacerse en un entorno que no esté bajo la atracción gravitatoria de la tierra.
Cuando la experimentación directa no es posible, los científicos pueden recurrir a la observación y medición indirecta, el objetivo es el mismo: descubrir relaciones de causa y efecto haciendo preguntas, recopilando y examinando datos, y viendo si toda la información disponible puede combinarse en una respuesta lógica.

Por otra parte, a menudo las etapas del método científico son iterativas; nueva información, observaciones o ideas pueden hacer que se vuelvan a repetir los pasos.

Los protocolos del método científico pueden dividirse en seis pasos/fases/etapas que se aplican en todos los tipos de investigación:
  • Pregunta
  • Observación
  • Formulación de la hipótesis
  • Experimentación
  • Análisis de datos
  • Rechazar o aceptar la hipótesis.
Paso 1- Pregunta
El método científico comienza cuando el científico/investigador hace una pregunta sobre algo que ha observado o sobre lo que esta investigando: ¿Cómo, qué, cuándo, quién, qué, por qué o dónde?

Por ejemplo, Albert Einstein, cuando estaba desarrollando su teoría de la relatividad especial, se preguntó: ¿Qué vería si pudiera caminar junto a un rayo de luz mientras se propaga por el espacio?


Paso 2- Observación
Esta paso consiste en hacer observaciones y reunir información que ayuden a responder a la pregunta. Las observaciones no deben ser informales, sino intencionales con la idea de que la información reunida sea objetiva.

La recolección sistemática y cuidadosa de mediciones y datos es la diferencia entre pseudociencias, como la alquimia, y ciencias, como la química o la biología.


Las mediciones pueden realizarse en un entorno controlado, como un laboratorio, o sobre objetos más o menos inaccesibles o no manipulables, como estrellas o poblaciones humanas.

Las mediciones a menudo requieren instrumentos científicos especializados como termómetros, microscopios, espectroscopios, aceleradores de partículas, etcétera.

Paso 3- Formulación de hipótesis
Una hipótesis es una afirmación que puede usarse para predecir el resultado de futuras observaciones.

Si las predicciones no son accesibles por la observación o la experiencia, la hipótesis no es todavía comprobable y permanecerá en esa medida no científica. Más adelante, una nueva tecnología o teoría podría hacer posible los experimentos necesarios.

Paso 4- Experimentación
El siguiente paso es la experimentación, donde se ponen a prueba las hipótesis.

Las predicciones que intentan hacer las hipótesis pueden comprobarse con experimentos. Si los resultados de la prueba contradicen las predicciones, las hipótesis son cuestionadas y se vuelven menos sostenibles.


Si los resultados experimentales confirman las predicciones de las hipótesis, entonces se considera que estas son más correctas, pero pueden estar equivocadas y seguir sujetas a nuevos experimentos.

Paso 5-Análisis de los datos obtenidos
Para evitar el error observacional en los experimentos, se utiliza la técnica del control experimental. Esta técnica utiliza el contraste entre múltiples muestras (u observaciones) bajo diferentes condiciones para ver qué varía o qué sigue siendo lo mismo.


Es importante tener en cuenta los datos que no se esperaban o que no se deseaban. Muchos experimentos han sido saboteados por investigadores que no tienen en cuenta los datos que no concuerdan con lo que se espera. Este es uno de los vicios del "método científico terraplano": Todo aquello que no encaje dentro de su hipótesis es descartado sin más trámite generalmente acompañado con la afirmación de que talcosa es falsa, sin que sea necesario demostrar nada. Un caso que ilustra este vicio es la afirmación de que los satélites no existen, ya que su simple existencia es suficiente comprobación de que la tierra no puede ser plana. Basados en ello, también descartan cualquier fotografía de la tierra tomada desde el espacio, sin que sea necesario demostrar su falsedad.

Paso 6: Interpretar los datos y aceptar o rechazar la hipótesis
Para muchos experimentos, las conclusiones se forman sobre la base de un análisis informal de los datos. Simplemente preguntar, ¿Los datos encajan en la hipótesis? es una manera de aceptar o rechazar una hipótesis.

Si se acepta la hipótesis, no esta garantizado que sea la hipótesis correcta. Esto solo significa que los resultados del experimento apoyan la hipótesis. Es posible duplicar el experimento y obtener resultados diferentes la próxima vez. También puede que la hipótesis explique las observaciones, pero es la explicación incorrecta.

Si la hipótesis es rechazada, puede ser el final del experimento o se puede volver a realizarlo. Si se vuelve a realizar el proceso, se tendrán más observaciones y más datos.


Otros pasos son: 7- Publicar resultados y 8- Comprobar los resultados replicando la investigación (realizado por otros científicos)

Si un experimento no puede repetirse para producir los mismos resultados, esto implica que los resultados originales podrían haber sido erróneos. Como resultado, es común que un solo experimento se realice varias veces, especialmente cuando hay variables no controladas u otras indicaciones de error experimental.


Para obtener resultados significativos o sorprendentes, otros científicos también pueden intentar replicar los resultados por sí mismos, especialmente si esos resultados son importantes para su propio trabajo.

viernes, 2 de agosto de 2019

Determinación de la masa de la Tierra por Johann Philipp Gustav Von Jolly (1871)

por Guillermo E. Mulvihill

Además del conocido experimento de Cavendish en el que se usa la balanza de torsión de Michell (que es replicado continuamente en colegios, universidades y laboratorios de física), existen por lo menos otros dos experimentos más en el que se determinó la masa de la Tierra, su densidad y el valor de la constante gravitacional. Uno es el Vernon Boys en 1897, con el que pudo mejorar la lectura obtenida por Cavendish.

Charles Vernon Boys
La densidad media de la Tierra medida por Cavendish fué de 5,448 gr/cm³, Vernon Boys obtuvo un valor de 5,527 gr/cm³, el valor aceptado actualmente es de 5,517 gr/cm³.

Vernon Boys también usó el mismo método de Cavendish: una balanza de torsión Michell, sólo que mejorada y modificada para obtener una lectura más precisa. 

Johann Philipp Gustav Von Jolly
El otro experimento es el que realizó el físico alemán Philipp Von Jolly en 1871, y es interesante porque lo hizo usando un método distinto: una balanza de 4 platillos emplazada en un edificio de tres pisos y una bola de plomo de casi 6 toneladas.

Ilustración del experimento de von Jolly
Lo que sigue a continuación es un extracto del libro "Astronomía recreativa" de Yakov Perelman en donde se ilustra el método de Jolly.

Descripción del método, como aparece en el libro de Yakov Perelman:
...[En la figura] se ve una balanza de platillos muy sensible, en la que, de cada uno de los extremos de la cruz, están colgados dos platillos livianos, uno superior y otro inferior. En el platillo inferior derecho colocamos una carga esférica de masa m1. Para equilibrarla, en el platillo superior izquierdo colocamos una carga m2. Estas cargas no son iguales, ya que, encontrándose a distinta altura, son atraídas por la Tierra con distinta fuerza.

Bola de plomo de 5775,2 kg usada en el experimento Jolly, (Deutsches Museum, Münich)

Si debajo del platillo inferior derecho colocamos una esfera grande de plomo de masa M, entonces el equilibrio de los pesos se altera, ya que la masa m1 será atraída por la masa M de la esfera de plomo con la fuerza F proporcional al producto de estas masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia d que separa sus centros


en donde k es la llamada constante de gravitación.

Para restablecer el equilibrio alterado, colocamos en el platillo superior izquierdo de la balanza una pequeña carga de masa n. La fuerza con que ella presiona sobre el platillo de la balanza, es igual a su peso, es decir, es igual a la fuerza de atracción que ejerce sobre esta carga la masa toda de la Tierra. Esta fuerza F’ es igual a

donde MT es la masa de la Tierra y R su radio.

Despreciando la ínfima influencia que la presencia de la esfera de plomo ejerce sobre las cargas que se encuentran en el platillo superior izquierdo, podemos escribir la ecuación de equilibrio en la forma siguiente:


En esta relación se pueden medir todas las magnitudes, con excepción de la masa de la Tierra, MT. Esto permite determinar MT. En una de las experiencias realizadas se tuvo: M = 5.775,2 kg, R = 6.366 km, d =56,86 cm, m1 = 5.000 kg n = 589 mg Y, finalmente, la masa de la Tierra resultó ser igual a 6,15 x 10^27 g. La masa de la Tierra, según numerosos cálculos recientes, basados en un gran numero de mediciones, es: MT = 5,974 x 10^27g, es decir, cerca de 6.000 trillones de toneladas. El error posible de estos cálculos no es mayor de 0,1%. Así determinaron los astrónomos la masa del globo terrestre. Tenemos pleno derecho a decir que pesaron la Tierra, pues cada vez que pesamos un cuerpo en la balanza de brazos, en realidad no determinamos su peso ni la fuerza con que es atraído por la Tierra, sino su masa: comprobamos solamente qué masa del cuerpo es igual a la masa de las pesas…." Observación: aún desconociendo el valor de la constante gravitacional "k" (como aparece en Perelman) es posible obtener el valor de la masa de la Tierra al reducir la ecuación a Mt=(m1*M*R²)/(d²*n) y se puede obtener "k" en un segundo paso.

lunes, 15 de abril de 2019

Astronomía Zetética (S. Rowbotham) Capítulo XIV: Desviación de la caída de los cuerpos

Desviación de la caída de los cuerpos.
"La caída de los cuerpos desde lugares altos es una prueba más de la rotación diaria de la tierra. Por este movimiento todo sobre la tierra describe un círculo, que es más grande en proporción a medida que el objeto se eleva por encima de la superficie; y como todo se mueve alrededor al mismo tiempo, cuanto mayor sea la elevación del objeto, más rápido viajará; de modo que la parte superior de una casa o colina se mueve más rápido que su base. Se constata entonces que cuando un cuerpo desciende desde un lugar alto, digamos unos pocos cientos de pies, no cae exactamente bajo el lugar que dejó, sino un poco al este de él. Esto no podría suceder a menos que la tierra tenga un movimiento de oeste a este. Si la Tierra estuviera estacionaria, el cuerpo caería inmediatamente debajo del lugar que dejó ".
El "argumento" anterior para el movimiento diario de la tierra debería ser todo menos satisfactorio, incluso para sus proponentes; ya que es el reverso de otro "argumento" llevado a cabo con el mismo propósito, vea el Capítulo III; no está respaldado por resultados experimentales uniformes; la mayor cantidad de deflexión que alguna vez se ha observado es una nimiedad en comparación con la que debería encontrarse según la teoría de la rotación; y, por último, porque el experimento especial da evidencia directamente contra la suposición de movimiento diurno.

Ya se ha argumentado que un cuerpo que se deja caer desde un pozo de carbón, o desde una torre alta, no se desvía, sino que cae paralelo al lado del pozo o torre, debido a la acción conjunta de la fuerza centrífuga de la Tierra y la fuerza de la gravedad. Se dice que en este momento se libera y empieza a caer por gravedad, recibe un impulso en ángulos rectos a la gravedad y, por lo tanto,  cae en una dirección diagonal. ¡Así lo que se afirma en un punto se contradice en otro! La inconsistencia es siempre la compañera de la falsedad. Nuevamente, cuando se han intentado experimentos, se ha encontrado que un cuerpo a veces ha estado fuera de la vertical un poco hacia el este, otras hacia el oeste, hacia el norte o hacia el sur, y otras no. La cantidad, cuando se ha observado, ha sido muy pequeña, mucho menos de lo que debería haber sido si hubiera resultado de la rotación de la Tierra.

Alrededor del año 1843, una controversia sobre este tema había estado ocurriendo en la "Revista de Mecánica" durante algún tiempo entre personas relacionadas con pozos de carbón en Lancashire. En una de las cartas, el Editor adjuntó las siguientes observaciones: "Hablando matemáticamente, se debe hacer alguna referencia a la acción centrífuga de la tierra; pero en la altura de 100 yardas es tan pequeña que es prácticamente inapreciable". Además, si la pregunta debe considerarse bajo esa luz, se debe hacer una corrección más profunda para la latitud del lugar en el momento de la observación, la velocidad de la superficie de la tierra que varía entre Londres y el ecuador hasta el punto de no menos de 477 millas".

El tema se volvió muy interesante para el mundo científico, y durante los años siguientes se llevaron a cabo muchos experimentos. En el Informe de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia de 1846, apareció "Una Carta sobre la desviación de los cuerpos caídos desde la perpendicular, a Sir John Herschel, Bart., del Profesor Oerstead", de la que se incluye un extracto:
"Los primeros experimentos de mérito sobre este tema se hicieron en el siglo pasado, creo en 1793, por el profesor Guglielmani. Encontró en una gran iglesia la oportunidad de hacer que los cuerpos cayeran desde una altura de 231 pies. A medida que la Tierra gira desde el oeste hacia el este, cada punto en o sobre ella describe un arco proporcional a su distancia desde el eje, y por lo tanto el cuerpo que cae tiene desde el principio de la caída una mayor tendencia hacia el este que el punto de la superficie que está perpendicularmente debajo de él; por lo tanto debe llegar a un punto más o menos oriental que el perpendicular. Aún así, la diferencia es tan pequeña, que son necesarias grandes alturas para dar solo una desviación de una décima parte de una pulgada. Los experimentos de Guglielmani dieron de hecho tal desviación; pero al mismo tiempo, dieron una desviación hacia el sur, que no estaba de acuerdo con los cálculos matemáticos. De la Place objetó estos experimentos, que el autor no había verificado de inmediato su perpendicular, sino unos meses después.
A principios de este siglo, el Dr. Benzenberg realizó nuevos experimentos en Hamburgo, desde una altura de aproximadamente 240 pies, lo que dio una desviación de 3.99 líneas francesas (Medida de longitud antigua, que es la doceava parte de una pulgada); pero dieron una desviación aún mayor hacia el sur. Aunque los experimentos aquí citados parecen ser satisfactorios en cuanto a la desviación hacia el este, no puedo considerar que lo sean valederos; ya que es justo decir que estos experimentos tienen discrepancias considerables entre sí, y que su significado, por lo tanto, no pueden ser de gran valor. En algunos otros experimentos realizados después en un pozo profundo, el Dr. Benzenberg obtuvo solo la desviación del este, pero parece que no merecen mucha más confianza. Una mayor fe puede depositarse en los experimentos del profesor Reich, en un pozo de 540 pies, en Freiberg. Aquí la desviación hacia el este también se encontró en buen acuerdo con el resultado calculado; pero se observó una considerable desviación hacia el sur. Los números obtenidos fueron los medios de experimentos que diferían mucho entre sí. Después de todo esto, no cabe duda de que nuestro conocimiento sobre este tema es imperfecto, y que se deben realizar nuevos experimentos". 
Posteriormente se realizaron "nuevos experimentos", como se verá en las siguientes observaciones del Señor don W. W. Rundell, Secretario de la Real Institución Politécnica de Cornualles, registrada en los anales de esa sociedad, y citado en la "Revista de Mecánica" de mayo 20 de 1848.
"Los comentarios del Profesor Oerstead, en la reunión en Southampton de la Asociación Británica, sobre la desviación hacia el sur de los cuerpos en caída, y la variedad de opiniones que los hombres más eminentes consideraron sobre este tema, no solo con respecto a su causa, sino también en cuanto a su existencia real, habiendo atraído mi atención, se me ocurrió que las minas profundas de Cornwall proporcionarían instalaciones para repetir experimentos sobre este tema que nunca antes se habían obtenido en la misma medida. El Profesor Reich dejó caer los cuerpos desde una altura de 540 pies, mientras que los pozos profundos de algunas de las minas de Cornwall permitirían una caída de dos y tres veces esa cantidad. El eje del motor humano de las minas unidas fue seleccionado. Es perpendicular, y un cuarto de milla de profundidad.... Además de las balas, se utilizaron plomadas de hierro y acero, estas últimas se magnetizaron. En su forma, estos eran conos truncados, los extremos inferior y más grande eran redondos. Estos fueron suspendidos por hilos cortos dentro de un cilindro, para evitar que las corrientes de aire los afectaran, y cuando estuvieron libres de oscilación, fueron dejados caer. El número de balas utilizadas fue 48, y hubo algunos de cada uno de los siguientes metales: hierro, cobre, plomo, estaño, zinc, antimonio y bismuto. Se suspendió una plomada en cada extremo del marco, y al este y al oeste entre sí; a estos se les unieron pesadas plomadas. Después de haber estado colgando durante algunas horas en el pozo, se tomó una línea que unía sus puntos como una línea de referencia desde la cual medir la desviación. La totalidad de las balas y plomadas cayeron hacia el sur de esta línea de referencia, y tan al sur que solo cuatro de las balas cayeron sobre la plataforma colocada para recibirlas, las otras, con las plomadas, cayendo en los escalones de la máquina, hacia el lado sur del eje, en situaciones. lo que excluía las medidas exactas de las distancias tomadas. Las balas que cayeron sobre la plataforma estaban entre 10 y 20 pulgadas al sur de la plomada. Hay una verdadera desviación hacia el sur de la plomada, y en una caída de un cuarto de milla no es una cantidad pequeña ".
El artículo anterior concluye con una larga explicación matemática, o un intento de explicación, de los fenómenos observados en la suposición de la rotundidad de la tierra y el movimiento diurno; pero es solo uno de los muchos esfuerzos elaborados para reconciliar hechos y teorías que son visiblemente opuestos entre sí. Otros varios matemáticos hicieron grandes esfuerzos para "explicar", y un escritor, después de un largo artículo algebraico, con fórmulas avanzadas, encuentra fallas en algunos de los esfuerzos de otros y concluye lo siguiente:
"Al recapitular, encontramos que los cuerpos que caen pueden tener una desviación hacia el norte, sur, este u oeste desde la línea de plomada, y que las dos primeras desviaciones pueden combinarse con cualquiera de las dos últimas, y que cada una puede existir por separado, o no, en función de las circunstancias de la altura caída, y el peso, el tamaño y la forma de los cuerpos utilizados ".
Por lo tanto, se admite que la desviación desde una altura de 300 pies "es tan pequeña que es prácticamente inapreciable"; que "son necesarias grandes alturas para dar solo una desviación de una décima parte de una pulgada"; que cuando se observó esta cantidad, "al mismo tiempo se dio una desviación hacia el sur, que no estaba de acuerdo con los cálculos matemáticos"; que "los experimentos tienen discrepancias considerables entre sí"; que "los experimentos diferían mucho"; que "después de todo no puede haber duda de que nuestro conocimiento sobre este tema es imperfecto"; que al repetir los experimentos con el mayor cuidado posible a lo largo de un pozo de 1320 pies de profundidad, las balas no cayeron hacia el este de la plomada en absoluto, "sino entre 10 y 20 pulgadas al sur de la plomada", y de cuarenta y ocho balas, cuarenta y cuatro cayeron "en el lado sur del pozo, en situaciones que impidieron mediciones exactas de las distancias tomadas"; y, finalmente, los matemáticos desconcertados, con su ingenuidad siempre lista para hacer que los hechos concuerden con las teorías más descabelladas, incluso con las de un carácter directamente opuesto, concluyen que "los cuerpos que caen pueden tener una desviación hacia el norte, sur, este u oeste desde la plomada". ¿Qué valor puede poseer tal evidencia incierta y conflictiva en la mente de los hombres razonadores? ¡Son desvergonzados, de hecho, quienes sostienen que, de tales resultados, se demuestra que la Tierra tiene un movimiento de rotación!


La desviación hacia el este de un cuerpo que cae se explica en los libros de Física General desde el punto de vista de un observador situado en un sistema de referencia en rotación. Se introducen los sistemas de referencia no inerciales y se deducen las fórmulas de las denominadas fuerzas ficticias (fuerza centrífuga y de Coriolis).

La rotación terrestre genera que un cuerpo dejado caer verticalmente desde una gran altura, se desvíe hacia el este, porque la Tierra gira en una dirección de Oeste a Este. Además esta disminuye a medida que la latitud aumenta y que es tanto más grande cuanto mayor es la altura de caída. Un cuerpo que cae en el hemisferio norte es desviado hacia el sur por la fuerza centrífuga y hacia el este por la fuerza de Coriolis. la desviación de la caída será siendo nula en los polos y máxima en el ecuador al ser perpendicular al eje terrestre.

El desarrollo matemático de la cuestión puede ser algo tedioso y no es intención de este trabajo hacerlo, especialmente cuando ya está hecho. Si le interesa, le recomiendo visitar este enlace, donde está desarrollado paso a paso.

Lo importante aquí es destacar que, una vez más, frente a experimentos realizados que arrojaron resultados incómodos para Samuel Rowbotham, resolvió el problema utilizando una técnica que ya había empleado anteriormente más de una vez: afirmar que tales resultados solo prueban que esos experimentos están mal hechos o que sus resultados no son concluyentes.

En todo caso, los terraplanistas modernos siguen acudiendo a este libro de casi dos siglos de antigüedad, ignorando deliberadamente que cualquier clase de experimento que se hiciera en aquella época ha sido verificado y reproducido con ayuda de tecnología moderna.

Resumiendo, la desviación de la caída es real y demuestra la rotación terrestre.

Anterior: Capítulo XIV: La analogía a favor de la redondez - Eclipse lunar: una Prueba de la redondez - La supuesta manifestación de la rotación de la Tierra
Siguiente: Capítulo XIV: Asar ganso con fuego rotatorio.

viernes, 1 de febrero de 2019

Midiendo la Distancia a la luna mediante el Paralaje durante un Eclipse

por Federico Gonzalez,
Iván Fernández
y Luis Espinoza


El paralaje es esa curiosa característica de la perspectiva, según la cual, si ponemos nuestro dedo frente a nosotros y cierras los ojos de forma alternada, veras un cambio en la posición aparente del dedo respecto del fondo fijo. si trazamos unas lineas desde nuestros ojos hasta el dedo, y otra linea que conecte ambos ojos, obtenemos un triángulo. Esto es muy útil, porque gracias a esto y un poco de trigonometría, podemos medir distancias sin usar una regla física.


A continuación explicamos lo que hemos realizado y los pasos a seguir para el calculo de paralaje en el eclipse lunar del 21 de enero de 2019, a las 4:00 UTC, Federico desde Canelones (Uruguay), e Iván Fernández desde Almería (sur de España), tomaron una foto coordinada de la luna usando ambos la Nikon P900, con idénticos ajustes para las 2 cámaras, 300mm de distancia focal, ISO 800, 2 segundos de exposición, y apertura de diafragma en F5. 

La distancia entre ambos observadores es de 9.740 kilómetros.
Foto desde Uruguay
Foto desde España
Si tenéis buena vista, seguramente ya notareis las estrellas de fondo, pero, para una mayor claridad, le subiremos el brillo a las fotos, además rotaremos la foto de España y la superpondremos sobre la foto de uruguay, de modo que todas las estrellas encajen unas sobre otras, de ese modo, podremos apreciar el cambio de posición de la luna por el paralaje.



Ahora lo que necesitamos hacer, es averiguar de cuantos grados es el desplazamiento de paralaje que estamos observando en las fotos, en photoshop hay una herramienta de medición llamada regla, que nos permite medir distancias en píxeles dentro de las fotos. de este modo, podemos medir la distancia entre ambas lunas desde el centro de cada luna, y obtenemos que la distancia en píxeles que se desplaza la luna de una foto a otra son 981 píxeles. (click sobre la imagen para ampliarla)


El paso siguiente es medir el diámetro de la luna en pixeles, y el resultado obtenido es que la luna mide 386 pixeles. (click sobre la imagen para ampliarla)


Aquí hay un dato importante: Sabemos que el diámetro angular de la luna en la noche del eclipse, era 33,7 minutos de arco, o 0,56 grados. por lo tanto, 386 píxeles son equivalentes a 0.56 grados de diámetro angular. sabiendo cuantos grados son 386 píxeles, y sabiendo que la separación de paralaje entre las lunas es 981 píxeles, podemos hacer una regla de 3, y averiguar de cuantos grados es el paralaje lunar.

Multiplicando 981 por 0,56 da 549,36. Ese resultado lo dividimos por 386 y el obtenemos que los grados del paralaje lunar son 1,4232 grados


Ahora que sabemos los grados del paralaje, podemos empezar con la trigonometría y hacer los cálculos para obtener la distancia hasta la luna.

Para ello, tenemos que imaginarnos un triangulo de observación, con base de 9740 kilómetros, y entrelazados por un angulo de 1,4232 grados. Tal como en esta representación, en donde el ángulo A y B son nuestros ángulos determinados por el paralaje lunar.


El siguiente paso que hay que hacer, es dividir el triangulo de observadores por la mitad, para obtener un triángulo rectángulo;. eso significa dividir la distancia de observadores por la mitad, y dividir el ángulo de paralaje por la mitad, eso nos da un triángulo rectángulo con base de 4870 kilómetros y un ángulo de 0,7116 grados en su parte superior. Dicho triángulo tiene ahora una línea central vertical, a la que llamaremos línea X, y es la que contiene la distancia hasta la luna, es la línea que buscamos resolver.



Ahora ya solo queda una cosa por hacer: En nuestra calculadora favorita, dividimos la distancia entre los observadores de 4870 km por la tangente de 0,7116 grados, y obtenemos una distancia hasta la luna de 392.096 kilometros! y esto sin siquiera considerar la curvatura de la tierra!! es decir, este resultado aplica para una tierra plana, tal como lo hemos representado. me pregunto como van a justificar ahora los terraplanistas que la luna se oculte en el horizonte. Esto, además, nos da también la altura mínima del sol, puesto que, dado que la luna pasa frente al sol en los eclipses solares, 392.000 kilómetros es la mínima distancia a la que puede estar el sol terraplanista.



Por supuesto, al haber considerado esto en una tierra plana, hay un margen de error comparado con la distancia real a la luna el 21 de enero, la cual, era de 354.821 kilómetros para la hora de captura de las fotos y la ubicación de los observadores.


Esto se soluciona si asumimos que la tierra es una esfera con 6371 kilómetros de radio, y procedemos a calcular el segmento circular de una esfera para obtener la verdadera distancia entre los observadores. 

La distancia suministrada por Google Earth, es una distancia que sigue la curvatura y no una línea recta, nosotros necesitamos la distancia en linea recta entre los observadores.


En este diagrama, la distancia por debajo de la curvatura que necesitamos se llama "longitud de la cuerda", para obtenerla, debemos averiguar el ángulo que hay en el centro de la esfera, dicho ángulo podemos obtenerlo usando la longitud de arco, que no es mas que la distancia obtenida del Google Earth, y el radio de la tierra de 6371 kilómetros.

El procedimiento es el siguiente: el ángulo en radianes entre los observadores, se obtiene dividiendo la distancia entre los observadores por el radio de la tierra; para pasarlo a grados, se multiplica por 180 y se divide por el número PI. El resultado será el ángulo del centro, y conociéndolo, podemos obtener la longitud de la cuerda.

Entonces, 9740 dividido por 6371 nos da 1,5288023858107

Ese número lo multiplicamos por 180 y nos da 275,18442944592

Este resultado lo dividimos por el numero PI y obtenemos que el angulo central es 87,5939 grados.

Finalmente, nos vamos a la calculadora de segmento circular, ponemos el radio de la tierra y el ángulo, y obtenemos la longitud de la cuerda, que resulta ser de 8819 kilómetros.


Ahora que tenemos la distancia entre los observadores en una esfera, procedemos a hacer el mismo procedimiento de antes, dividimos 8819 a la mitad y nos da 4409 km, dividimos a la mitad el angulo de 1,4232 grados, luego dividimos 4409 km por la tangente de 0.7116 grados, y obtenemos una distancia a la luna de 354.980 kilómetros. Ahora el resultado es casi idéntico al oficial, solo hay 159 kilómetros de diferencia, o lo que es lo mismo, el margen de error entre nuestra medición y el cálculo es de solo el 0,04%


Con esto, vemos como todos los cálculos cuadran perfectamente en una tierra esférica, también podemos aplicarlos en una tierra plana, y el resultado es que la luna esta mucho mas lejos de lo que el modelo terraplanista es capaz de soportar.


Este post es una versión resumida para este blog, del experimento de paralaje lunar que pueden ver completo aquí:


Recursos útiles

miércoles, 30 de enero de 2019

Astronomía Zetética (S. Rowbotham) Capítulo XIV: La analogía a favor de la redondez - Eclipse lunar: una Prueba de la redondez - La supuesta manifestación de la rotación de la Tierra

Capítulo XIV: Examen de las llamadas "pruebas" de la esfericidad terrestre 

Analogía a favor de la esfericidad.

Para aquellos que no son estrictamente lógicos, un "argumento" favorito, en apoyo de la forma globular de la Tierra, es que "como todos los cuerpos celestes son mundos, y visiblemente redondos, pueden, aunque no tan necesariamente la Tierra, ser vista como una de la misma categoría?"

Esto es solo aparentemente aceptable. En realidad es una pieza de autoengaño. Debe probarse que las estrellas son mundos; y para hacer esto, o para hacer que sea posible, deben probarse que están a millones de millas de distancia de la Tierra y entre sí, y que tienen cientos o miles de millas de diámetro. Por trigonometría plana, en conexión especial con líneas de base cuidadosamente medidas, se ha demostrado, más allá de toda duda, que el sol, la luna, las estrellas, los cometas y los meteoros de todo tipo están a una distancia de unos pocos miles de kilómetros del nivel del mar de la tierra; que son objetos muy pequeños, por lo tanto no son mundos, y por analogía, no ofrecen ninguna razón lógica o pretexto para concluir que este mundo es globular.


Eclipse lunar: una prueba de esfericidad.

A pesar de que el tema de los eclipses lunares ya se ha discutido, casi no se tiene en cuenta porque nuevamente forma parte de la categoría de supuestas evidencias de la esfericidad de la Tierra. Aquellos que sostienen que la Tierra es un globo a menudo afirmarán, con marcado entusiasmo, que en un eclipse de luna hay "pruebas positivas" de la esfericidad. "¿No es la sombra de la Tierra en la Luna, siempre redonda?" "¿Podría cualquier cosa que no sea un globo proyectar una sombra que en todo momento, y en todas las posiciones, sea visiblemente circular?". "¿Un plano no debería proyectar en la Luna una sombra que, a veces de lado, aparezca como una barra o una línea recta a través de ella?" A pesar de lo admisible de estas preguntas, faltan los requisitos esenciales de un argumento. Que el objeto celeste "eclipsador" de la luna sea una sombra es una suposición, sin ninguna otra prueba expuesta.

Se ha demostrado claramente lo contrario: que la luna no está eclipsada por una sombra; que es auto-luminosa, y no simplemente un reflector de luz solar, y por lo tanto no podría ser oscurecida o eclipsada por una sombra de cualquier objeto; y que la tierra está desprovista de movimiento, ya sea en ejes o en una órbita a través del espacio. Por lo tanto, llamar a eso un argumento a favor de la esfericidad de la tierra, donde solo se asume toda proposición necesaria, y en relación con la cual abunda la evidencia directa y práctica en contra, es para atrofiar el juicio y toda otra facultad de razonamiento.


Por lo tanto, hemos visto que en todos los casos en los que se intenta probar la esfericidad de la tierra, las premisas no garantizan la conclusión, que es prematuramente concluida antes de que todo el tema se plantee y se examine de manera justa, y cuando otras causas visibles son ampliamente suficientes para explicar los fenómenos, en cuya interpretación se enmarca originalmente la teoría de la esfericidad .

La misma acusación se puede hacer contra los pocos casos de movimiento de la tierra. Para explicar el día y la noche, se supuso que la Tierra giraba una vez cada veinticuatro horas. Las únicas pruebas directas ofrecidas son las peculiaridades que acompañan a las oscilaciones de un péndulo largo y la tendencia de los vagones ferroviarios a descarrilar cuando se desplazan en líneas en dirección norte o sur.

En la primera parte del año 1851, las revistas científicas, y casi todos los periódicos publicados en Gran Bretaña y en los continentes de Europa y América, se ocuparon de registrar y discutir ciertos experimentos con el péndulo, primero realizado por M. Foucault, de París; y el público se sorprendió por el anuncio de que los resultados proporcionaron una prueba práctica de la rotación de la tierra. El tema fue referido en la Gaceta Literaria con las siguientes palabras:
Todo el mundo sabe lo que se entiende por péndulo en su forma más simple, un peso que cuelga de un hilo a un punto fijo. Tal fue el péndulo experimentado hace mucho tiempo por Galileo, quien descubrió la conocida ley de las vibraciones isócronas, aplicable .Desde entonces, el tema ha recibido un minucioso examen, tanto teórico como práctico, por parte de matemáticos y mecánicos, y sin embargo, por extraño que parezca, el rasgo más notable del fenómeno no se ha observado y es completamente insospechado hasta las últimas semanas, cuando un joven y prometedor físico francés, el señor Foucault, quien fue inducido, mediante ciertas reflexiones, a repetir los experimentos de Galileo en el sótano de la casa de su madre en París, logró establecer la existencia de un hecho relacionado con él, que le da una respuesta inmediata y directa demostración de la rotación de la Tierra.
Supongamos que el péndulo ya descrito es puesto en movimiento en un plano vertical de norte a sur; el plano en el que vibra, a la observación ordinaria, parecería ser estacionario. Sin embargo, M. Foucault ha logrado demostrar que este no es el caso, sino que el plano se está moviendo lentamente alrededor del punto fijo como un centro, en una dirección contraria a la rotación de la Tierra, es decir, con los cielos aparentes de este a oeste. Sus experimentos se han repetido desde entonces en la sala del observatorio, bajo la supervisión de M. Arago, y se han confirmado por completo. Si se adhiere un puntero al peso de un péndulo suspendido por un cable largo y fino, capaz de girar en todas direcciones, y casi en contacto con el suelo de una habitación, la línea que este puntero parece trazar en el suelo, y que puede ser fácilmente seguida por una marca de tiza, se encontrará que es lenta, pero visible, y constantemente en movimiento, como la manecilla de un reloj. . . . El tema ha creado una gran sensación en los círculos matemáticos y físicos de París.
"Se propone obtener permiso del Gobierno para realizar más observaciones por medio de un péndulo suspendido de la cúpula del Panteón, siendo la duración de la suspensión un desideratum, a fin de que el resultado sea visible en una escala mayor, y asegure una mayor Constancia y duración en los experimentos ".
Posteriormente, se realizaron experimentos en el Panteón y se repitieron en casi todas las partes del mundo civilizado, pero con resultados tan variables y, en muchos casos, muy contrarios a las anticipaciones sugeridas por la teoría, que muchas de las mismas escuelas de filosofía newtonianas diferían la una de la otra, quedaron insatisfechos, y plantearon objeciones muy serias tanto al valor de los experimentos mismos como a la supuesta prueba que proporcionaron de la rotación de la Tierra. Un escritor del periódico Times del período, que firma mismo como "B.A.C.", dice:
"He leído los relatos del experimento parisino, como han aparecido en muchos de nuestros documentos, y debo confesar que todavía sigo sin estar convencido de la realidad del fenómeno".

La supuesta manifestación de la rotación de la Tierra

(...)
Además de las irregularidades tan a menudo observadas en el tiempo y la dirección de las vibraciones del péndulo, y que son bastante suficientes para hacerlas inútiles como evidencia del movimiento de la Tierra, el uso que los astrónomos newtonianos hicieron del hecho general de que el plano de oscilación es Variable, fue la más injusta e ilógica. Es cierto que los defensores de un mundo globular y giratorio no tenían un hecho o experimento único que pudieran señalar como prueba de su teoría, y "siempre se ha sentido el deseo de que se pueda idear algún método para hacer que esta rotación sea palpable para el mundo. sentidos. Incluso el ilustre Laplace participó en este sentimiento, y lo ha dejado en el registro; "aunque", dice, "la rotación de la tierra se establece ahora con toda la certeza que requieren las ciencias físicas".  (...)

Pero después de un tiempo, su clamoroso triunfo sobre todos los que habían dudado de la veracidad del sistema newtoniano cesó repentinamente. El cegador meteoro había caído al mar y se había extinguido. Una teoría engañosa los había alentado a una maraña de razonamientos falsos e ilógicos. Mucho antes habían asumido que la tierra tenía rotación diurna; y ahora, en lugar de admitir el simple hecho de que el péndulo, bajo ciertas condiciones, no mantuvo su plano original de vibración, nuevamente, contrariamente a todo principio de justicia y razón, se atrevió a desafiar "supongamos" que no fue el péndulo en absoluto, sino la tierra debajo de la que se "separó", y se alejó hacia el oeste.

El movimiento de la tierra se supuso que existía; y cuando todavía no había signos visibles de movimiento, nuevamente asumieron que su primera suposición era correcta, y afirmaron que lo que realmente se movía visiblemente no podía moverse, porque lo que no podía verse o no se veía que debía moverse debe ¡Estar en movimiento según su teoría o primer supuesto! (...) Su razonamiento había sido diestro, pero falso y tortuoso. Nunca se perpetró una mayor violación de las leyes de investigación. Todo el tema, tal como fue desarrollado y aplicado por los filósofos teóricos, fue en su mayor grado irracional y absurdo.


Repasando el texto, debo decir francamente que me resulta difícil decidir por donde comenzar.  Casi me parece un insulto a la inteligencia del lector intentar explicarle que la luna no tiene luz propia o que los demás planetas, fácilmente observables a través de un telescopio, son todos esféricos. Que haya escrito este libro a mediados del siglo XIX, no lo exime de desconocer los avances de la ciencia de su época. Ya entonces se conocían bastante bien las distancias a la luna, el sol y a la mayoría de los planetas. Su afirmación "Se ha demostrado, más allá de toda duda, que el sol, la luna, las estrellas, los cometas y los meteoros de todo tipo están a una distancia de unos pocos miles de kilómetros" ya carecía entonces de fundamento.

Este charlatán de feria (que descaradamente se hacía llamar "doctor")  dice además, con una audacia increíble, que "se ha demostrado" que la luna no es eclipsada por ninguna sombra. Hubiera sido muy interesante que presentara su explicación alternativa. De paso, podría haber explicado las distintas fases en una luna que emitiera su propia luz.

Siempre faltando a la verdad, la fórmula "Se ha demostrado" la emplea reiteradamente a lo largo de todo el libro, con el evidente propósito de evitar la necesidad de brindar explicaciones que, evidentemente, no tenía o que destruirían su fantasía.

Como el tema del eclipse lunar ya lo hemos tratado anteriormente, omitiremos abundar sobre el tema. Puede visitarse el post correspondiente siguiendo este enlace.

Concentrémonos entonces en el Péndulo de Foucault

Este conocido objeto diseñado por Jean Bernard Leon Foucault consiste en un péndulo simple en el que una esfera pesada, unida a un largo hilo metálico, se deja oscilar en cualquier dirección. Este movimiento oscilatorio se deriva de la fuerza de la gravedad sobre el objeto, que hace que comience a desplazarse, y de la inercia del propio cuerpo una vez está en movimiento hasta que otra fuerza se le oponga y lo detenga. En la teoría, el plano de oscilación de un péndulo debería mantenerse fijo en el espacio; pero la rotación de la Tierra provoca que el plano de oscilación vaya variando.
Foucault

Este hecho fue corroborado en 1851 por Foucault, quien decidió colgar un enorme péndulo dehabía girado” varios grados respecto a su trayectoria original.
68 metros de largo de la cúpula del Panteón de París. En la pesada esfera de 30 kilogramos situada en su extremo libre, Foucault colocó una fina punta metálica que iba dejando un trazo por el suelo cubierto de arena, lo que permitía seguir su movimiento de forma clara y precisa. Una hora después de que el péndulo comenzara a moverse, los sorprendidos presentes observaron el dibujo que se había formado en el suelo y que mostraba que el péndulo “

Señala Rowbotham que el experimento fue repetido"en casi todas las partes del mundo civilizado" con resultados variables. No hay nada extraño en ello: En los polos, un péndulo tarda 24 horas en completar un ciclo. En el Ecuador, el plano de oscilación del péndulo no se mueve. Por su parte, en ubicaciones intermedias el período se calcula mediante la fórmula:

T = 24 / sen q

donde T es el tiempo necesario para completar un círculo; y q es la latitud del lugar. Un detalle muy interesante e importante que los terraplanistas desconocen u omiten deliberadamente, es que el péndulo gira en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio norte, mientras que lo hace en sentido contrario en el hemisferio sur.

Finalmente, quiero llamar la atención sobre el último párrafo del segundo título, en el que podemos inferir la rigurosidad de las "pruebas" de Rowbotham:  Un artículo publicado en una fecha indeterminada por parte de un periodista anónimo, apenas identificado con sus iniciales, en el que afirma "no estar convencido". Contundente, no?


Agradecimiento especial
Para Pia Calvano, por su colaboración en la traducción del texto original en inglés.

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miércoles, 5 de diciembre de 2018

El resultado del ArFlat 1.0

Por John Phillips 
"El Inmortal"

El 2 de diciembre del 2018, el equipo del ArFlat 1.0 mostraron en un directo en el canal de Iru Landucci (Ir al video), varias imágenes de las cámaras, especialmente, las que llevaban lentes rectilineales (5.4 mm Sensor Size 1/2.3 inch FOV Horizontal 60°). Según mostraron los datos de la telemetría, el globo alcanzó aproximadamente 21 km de altura

Click sobre las imágenes para ampliarlas


Tuvimos una predicción por así llamarle, sobre el ángulo de visión horizontal que tenían las cámaras con las lentes rectilineales, ya que tenían una obstrucción debido al pequeño orificio que le hicieron a la carga. Como se muestra, la única parte que ampliaron fue en la posición donde quedaba la Gopro con el lente de fábrica (fish eye lens). El ángulo de visión horizontal para ese lente de 5.4 mm es de 60°,sin embargo, debido a la obstrucción el ángulo de visión en la parte que es visible se redujo, así que ya no quedaron los 60° efectivos del lente, la siguiente imagen muestra una captura de los videos de prueba que así lo evidencia.



Sacando los cálculos, el FOV horizontal se redujo de 60° a unos 40° más o menos



De esa forma, así hayan llegado a 36 km de altura, la curvatura no iba a ser muy apreciable a simple vista, este es el cálculo teniendo en cuenta una altura de 21 km y un FOV de 40° para que puedan hacer comparaciones. También dejo esta calculadora gráfica de curvatura: (Ir a la calculadora)



Luego en el directo, las imágenes de las rectilineales no mostraban la obstrucción, pero el detalle es que posterior a la recuperación de la carga, pudimos observar las mismas configuraciones, no se había cambiado nada.




Pudimos determinar que habían cambiado el FOV de las cámaras Gopro del modo Wide (ancho), a el modo Medium (medio). Los fabricantes de las lentes rectilineales recomiendan usar el modo Wide, ya que el modo Medium puede presentar problemas de estabilidad y se puede presentar una distorsión conocida por efecto Rolling Shutter en sensores CMOS sin circuito para Global Shutter. Así que en un movimiento brusco se puede notar la distorsión, y eso es lo que le pasó a los del equipo Arflat al configurar las cámaras con las lentes rectilineales en modo Medium FOV, que hace un zoom digital y un recorte. Aunque es cierto que al poner las Gopro en Medium FOV para que no se viese la obstrucción como en el caso de las pruebas, el precio a pagar fue la susceptibilidad a sufrir la distorsión por el efecto Rolling Shutter. Este es un ejemplo de la distorsión, también se dejan capturas de cuando les ocurrió a ellos.




En esta página se hacía la misma recomendación de no usar el modo Medium FOV con una rectilineal para evitar problemas de estabilidad o evitar distorsión por efecto Rolling Shutter.



En resumidas, aun con ese poco FOV horizontal que quedó, en los videos siempre les salió el poco de curvatura que arrojan los cálculos. Cabe mencionar que era de esperarse, que el promotor del proyecto, Iru Landucci, ya tenía algunos ¨As¨ bajo la manga para explicar el por qué eso ¨no se trataba de la curvatura¨. Así que los espero en este video, en donde se considera a fondo, todo ese asunto.