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jueves, 20 de febrero de 2020

La conspiración terraplanista

por Francisco J. P. Guillot

Soy persona de mente abierta y dispuesto a creer en teorías como la Tierra Plana si tuviera el más mínimo indicio de pensar que así fuera, pero hasta el momento no lo tengo.

De hecho, mientras más conozco las creencias de los terraplanistas, más me convenzo de la forma esférica de la Tierra; la mejor forma de convencerse que la Tierra es esférica es conocer los argumentos inconsistentes, contradictorios, fantasiosos y conspiranoicos de los terraplanistas.

He llegado a la conclusión de que los terraplanistas son una secta de fanáticos compulsivos dispuestos a creer no tan solo que la Tierra es plana como una tortilla, sino que el sol y la luna también lo son, solo les faltaría aseverar además que la luna es de queso.


Entre los argumentos fantasiosos que esgrimen los terraplanistas, a los que yo me he permitido enumerar como las locas fantasías del Capitán Terraplan están:
  1. La Tierra es plana como una tortilla.
  2. La Tierra es el centro del universo.
  3. La Tierra se encuentra suspendida e inamovible en el espacio y todos los astros giran a su alrededor.
  4. El sol y la luna son más pequeños que la Tierra y se mueven por electromagnetismo sobre la superficie terrestre.
  5. La Tierra posee un domo superior que se abre y cierra a voluntad de los líderes mundiales quienes deciden quien puede o no entrar o salir.
  6. La Antártida no existe, en su lugar la Tierra plana está contenida en sus bordes por enormes muros de hielo infranqueables.
  7. Más allá de esos muros se encuentra el universo el cual es totalmente de hielo.
  8. Los límites de la Tierra, están custodiados en toda su periferia por militares fuertemente armados que disparan a matar a aquel que pretenda pasar esos límites.
  9. Si por alguna razón alguien llega atravesar esos límites, tendrán que enfrentarse a monstruos gigantes que engullen a la gente que pretenda escapar.
  10. Todas las fotografías que se conocen de la Tierra y demás cuerpos celestes no son reales. Son fotomontajes.
  11. Existe una conspiración por parte de todas las agencias espaciales del mundo para no revelar la verdad a los ciudadanos comunes y quien lo haga será sometido a terribles tormentos.
  12. Esta prohibición no solo alcanza al personal de las agencias espaciales y su familia, también se hacen acreedores a castigos inimaginables los presidentes y líderes de todos los países del mundo, así como el personal que integra sus gabinetes, mandos altos y medios y sus familiares, todo el personal militar y de logística que custodia los bordes de la Tierra, así como astrofísicos, científicos, pilotos de aeronaves, capitanes de navíos, catedráticos de universidades y toda persona que por su cargo o alguna otra razón tengan conocimiento de la verdad; deben guardarla en el más absoluto secreto.

Lo curioso es que esta prohibición, según los terraplanistas siempre ha existido desde el inicio de las civilizaciones y no ha habido una sola persona en la historia mundial con la suficiente ética y valor que se haya atrevido a denunciar estos hechos y revelar la supuesta verdad a los ciudadanos comunes que según ellos son víctimas del engaño.

A pesar de que suena divertido y ridículo, todas y cada una de estas tesis son sustentadas de manera seria por los actuales terraplanistas. Por ello sostengo que mientras más investigo sobre el tema de la Tierra Plana, más me convenzo de su esfericidad.

En mi opinión la teoría moderna de la Tierra Plana fue inventada deliberadamente por personas insertas en los órdenes de gobierno del sistema mundial para desestabilizar y dividir a la población y de paso desprestigiar y ridiculizar el verdadero despertar de conciencia, al tildar de paranoico y conspirativo todo aquello que tenga que ver con el pensamiento de la nueva era.

Si se analiza tiene mucho sentido, la élite mundial siempre va un paso adelante, y como cada vez le resulta más difícil controlar, manipular y adoctrinar en su beneficio a todo tipo de personas con el engaño de las religiones, inventa una teoría absurda con algunos trazos un tanto lógicos para dar como resultado una secta de fanáticos compulsivos y de paso desvirtuar el verdadero despertar de conciencia y evitar de esa manera que el ser humano indague cosas que no conviene a los planes del orden mundial, como lo es todo aquello que puede existir en el interior del planeta, entre otras cosas, empleando además una de las estrategias más frecuentes que suele hacer: Divide y reinarás, mucha gente cayó en el engaño de la Tierra Plana y en lo que pasa el tiempo y se desengañan que todo ha sido una farsa y un plan muy bien elaborado por la élite mundial, ésta mientras tanto, sigue paso a paso llevando a cabo sus planes de control y manipulación de la población mundial. No cabe duda que la élite mundial es muy inteligente, y sus estratagemas son bastante hábiles, afortunadamente ya no todos caen en el engaño.

Cabe mencionar de igual modo que si analizamos las vicisitudes históricas, nos percatamos que a lo largo de los siglos, siempre ha habido quienes han pretendido sostener la teoría de que la Tierra es plana, ya en el antiguo pensamiento presocrático se sostenían fábulas como que la tierra era sostenida por Atlas, o bien se encontraba apoyada en los lomos de cuatro elefantes que a su vez se encontraban parados en el caparazón de una tortuga gigante, no faltaba también quien aseguraba que la Tierra era plana, entre otros Tales de Mileto sostuvo esta idea, por su parte Anaximandro creía que la Tierra era un corto cilindro con una superficie plana y circular; pero fue Pitágoras, quien en el siglo VI A.C. desmitificó esa idea, quien a través de razonamientos matemáticos concluyó que la Tierra es esférica. En su obra “Sobre el cielo” Aristóteles (siglo IV A.C.) dio una explicación razonada de por qué la Tierra es una esfera y citó un valor para su circunferencia. El conocimiento de la Tierra esférica comenzó gradualmente a extenderse más allá del mundo helenístico a partir de ese momento y para el siglo III A.C. Eratóstenes dio una estimación más correcta de su circunferencia.

Fue en la edad media cuando los terraplanistas volvieron nuevamente a la carga, auspiciados por la iglesia católica, llegando a castigar y excomulgar a todo aquel que contradijera la teoría de la Tierra Plana.

Fue por esa razón y por la presión de diversos grupos eclesiásticos que Nicolás Copérnico se abstuvo de publicar su obra cumbre: “Des revolutionibus orbium coelestium” (Sobre las revoluciones de las esferas celestes) en la que sustentó la teoría heliocéntrica basada en las ideas de Aristarco de Samos en la que sostenía que el movimiento de los cuerpos celestes son uniformes, eternos y circulares, compuestos de diversos ciclos, orbitando alrededor del sol, en orden, se encuentran Mercurio, Venus, Tierra, La Luna, Marte, Júpiter y Saturno. No se conocían Urano ni Neptuno. La Tierra tiene tres movimientos: la rotación diaria, la revolución anual y la inclinación anual de su eje. La obra fue publicada póstumamente en 1543 justo en el año del fallecimiento de Copérnico por Andreas Osiander.

Con el devenir de los años, la iglesia empezó a moderar su postura aceptando a regañadientes la evidencia de que la Tierra es esférica, pero la idea de que la Tierra es el centro del universo no la pudo desterrar hasta mucho siglos después, Así lo demuestra la historia cuando el Tribunal de la Santa Inquisición en 1633 obligó a Galileo a retractarse de sus afirmaciones bajo pena de muerte cuando los contradijo sosteniendo que la Tierra es esférica y no es el centro del universo ni de nada, sino otro planeta más que orbita alrededor del sol. A pesar de que la inquisición perdonó la vida a Galileo, lo mantuvo bajo encierro toda su vida hasta que murió para que no difundiera sus ideas y con ello poner en peligro los planes de la élite mundial, de control, manipulación y sumisión de los súbditos bajo sus designios.

Como puede verse siempre han sido los poderosos (entiéndase la élite mundial, encabezada por la iglesia católica) quienes han tratado de inculcar en la humanidad la absurda idea de que la Tierra es plana como una tortilla y que además es el centro del universo.

Posteriormente en los siglos XIX y XX hubo un resurgimiento de la Teoría de la Tierra Plana e incluso se llegaron a formar iglesias cristianas muy radicales a favor de ese culto y sociedades en defensa de esa teoría, como la Sociedad Zetética Universal, destacan por ese pensamiento Samuel Birley Rowbothan (1816-1884) John Alexander Dowie, Wilbur Glenn Voliva y ya bien entrado el siglo XX Samuel Shenton y Charles K. Johnson.

En la era moderna es en el año 2017 cuando resurge el pensamiento terraplanista orientado hacia tres puntos fundamentales: La Tierra es plana. La Tierra no se mueve. No existe la fuerza gravitatoria del planeta, todo esto apoyado en sólidos argumentos científicos, los cuales uno a uno han ido cayendo. Y es que existen cuestionamientos para los cuales los terraplanistas no tienen respuestas ni uniformes, ni concretas, ni certeras. Entre esas interrogantes están:

  • ¿Cómo se explica los movimientos de rotación y traslación de la Tierra? y si la Tierra no se mueve ¿Cómo sustenta la teoría terraplanista (para descartar la fuerza de gravedad de acuerdo a su ideología) el impulso de aceleración ascendente del planeta?
  • ¿Cuál es la superficie de la Tierra?
  • ¿Cuál es la forma y tamaño del sol y la luna?
  • ¿Cuál es la distancia a la que se encuentra el sol y la luna de la superficie terrestre?
  • ¿Cuál es la velocidad a la que se desplaza el sol y la luna sobre la superficie terrestre?
  • De acuerdo a las reglas de cálculo, tomando en cuenta la velocidad, el tamaño, la superficie terrestre y la distancia a la que se encuentra el sol, ¿Cuál es el área que cubre el sol por minuto, por hora y por día de la superficie terrestre?
  • ¿Existe en el espacio otro planeta plano como la Tierra?
  • ¿Por qué se oculta el sol en el horizonte?
  • ¿De qué material está hecho el domo que cubre la Tierra plana y quién lo construyó?
  • ¿Orbitan alrededor del sol los demás planetas del sistema solar? Si no es así ¿Qué fuerza los mantiene dentro de dicho sistema?
  • ¿Cómo puede el sol tener influencia alguna sobre los demás planetas del sistema solar, siendo que el tamaño del mismo de acuerdo a la visión terraplanista es de apenas unos cuantos kilómetros de extensión?
  • ¿Cuál es la profundidad de la corteza terrestre en la visión terraplanista?
  • ¿Posee la Tierra un núcleo?
  • ¿Cómo es posible la diferencia en el movimiento de las estrellas en sentido horario o inverso dependiendo del hemisferio en que se sitúe el observador?
  • ¿Es la Tierra un ser vivo? De ser así ¿Cómo es posible que se mantenga estática?
  • Si la Tierra es plana, ¿Por qué no es posible observar el continente Americano con un potente telescopio desde la cima del Monte Everest? o bien, ¿Por qué no es posible observar este volcán ni ningún otro objeto, lugar o ciudad de Asia o Europa desde un observatorio astronómico situado en América?
  • ¿Existe un astrofísico o científico de renombre que apoye el terraplanismo?
  • ¿Desde el punto de vista terraplanista se podría trazar la ruta que siguieron los aviones japoneses en el ataque de Pearl Harbor, sin variar los hechos históricos?
Al formular esta última pregunta, los partidarios del terraplanismo no han podido explicar cómo se llevó a cabo de manera coherente en tiempo y forma un simple acontecimiento histórico, ni siquiera explicándolo con su propio mapa de la Tierra Plana. Al no poderlo explicar empiezan a variar los hechos históricos hasta llegar al extremo de negarlos, o bien, empiezan a insultar o descalificar a quien los cuestiona, a lo que debe puntualizarse que quien ofende para defender sus argumentos, no demuestra más que lo endeble que estos son.


Esto es lo que ocurre al dejarse llevar por adoctrinamientos equivocados, lo que a la larga afectará su vida en lo individual, como familia y en la sociedad. Todo aquél que no piense como ellos será un enemigo en potencia; esto cobra mayor relevancia al crear un divisionismo entre las personas, que se puede traducir en discriminación, desinformación, falsos paradigmas y violencia exacerbada.

No debe dejarse de lado el hecho de que los hijos que tienen o tengan los terraplanistas estarán imbuidos en esta creencia que chocará frontalmente con los criterios oficiales mundialmente aceptados, en todo lo relacionado al planeta Tierra, el sistema solar y el universo; al menos, los padres de familia terraplanistas deberían hacer saber a sus hijos que las creencias que tienen sobre la Tierra Plana es única y exclusiva de un pequeño grupo de personas, que contrasta con la versión oficial.

Mucha consigna, rabia e impotencia se ha vertido por los terraplanistas y lo seguirán haciendo al no tener todas las respuestas y no poder explicar lo evidente, de lo que se colige que la teoría de la Tierra Plana es absurda inconsistente y contradictoria, lo que deviene inequívocamente en una sola verdad: La teoría de la Tierra Plana es falsa, por lo que se concluye que se debe desconfiar de cualquier creencia o ideología que promueva la división entre las personas y el terraplanismo es una de ellas.

miércoles, 30 de octubre de 2019

El método científico

Es habitual escuchar de los terraplanistas que exijan pruebas de la esfericidad terrestre basadas en el "método científico". Suelen argumentar que, si algo no es reproducible por cualquiera en la cocina de su casa, no cumple con los requisitos del método. Sin embargo, en ninguna parte se afirma que tal cosa deba ser así. La reproducibilidad es la capacidad de una prueba o experimento de ser reproducido o replicado por otros miembros de la comunidad científica. La reproducibilidad es uno de los pilares del método científico, siendo la falsabilidad el otro. 

Dependiendo del campo científico particular, la reproducibilidad puede requerir que la prueba o experimento sea falsable. Responde a que, a veces, los experimentadores pueden cometer errores sistemáticos durante sus investigaciones o, en raras ocasiones, informar conscientemente de falsos resultados.

Lo que ellos omiten es que, como se indicó más arriba, el método científico no exige que la reproducibilidad o falsabilidad deban estar al alcance de cualquier persona, ya que quien intente cualquiera de esos procedimientos deberá contar con los conocimientos y los medios necesarios. 
Ejemplo: Mediante procedimientos espectrográficos se ha determinado que el sol está compuesto principalmente de hidrógeno. Para poder reproducir esa observación, quien lo intente debería, como mínimo, tener los conocimientos necesarios sobre espectrografía y un espectrógrafo. Si no cumple estos requisitos, no puede pretender reproducir el experimento necesario y mucho menos refutarlo. Obviamente, si no puede hacer ninguna de estas cosas, lo mejor que puede hacer es guardar silencio.
El científico se plantea una interrogante, producto de la observación de un hecho o fenómeno, define y delimita el contexto donde está inmerso el hecho y formula posibles soluciones (hipótesis) las cuales serán sometidas a un proceso de nuevas observaciones y/o experimentaciones (pruebas). Los resultados que obtiene son sometidos a un proceso de análisis e interpretación y de ser confiables las suposiciones o hipótesis anteriores, éstas constituirán explicaciones válidas para ese hecho o fenómeno, existiendo la posibilidad de ser generalizados a hechos y fenómenos similares. De no ser comprobada la hipótesis planteada, se formularán nuevas hipótesis y se repite el ciclo investigativo.

Los pasos del método científico sirven para responder a una pregunta científica de una forma organizada y objetiva. Implica observar el mundo y sus fenómenos, llegar a una explicación de lo que se observa, probar si la explicación es válida, y finalmente aceptar o negar la explicación.

El método científico tiene por tanto una serie de características que lo definen: observación, experimentación, y hacer y responder preguntas. Sin embargo, no todos los científicos siguen exactamente este proceso. Algunas ramas de la ciencia pueden ser más fácilmente probadas que otras.

Por ejemplo, los científicos que estudian cómo cambian las estrellas a medida que envejecen o cómo los dinosaurios digerían sus alimentos no pueden adelantar la vida de una estrella en un millón de años o realizar estudios y pruebas con los dinosaurios para probar sus hipótesis.
Ejemplo: todos los días vemos terraplanos que demandan que se les muestren experimentos de laboratorio en los que el agua "se adhiera" a una esfera gracias a la gravedad. Hasta el presente, ha sido imposible hacerles comprender que un experimento de esa naturaleza implica, necesariamente, que debería hacerse en un entorno que no esté bajo la atracción gravitatoria de la tierra.
Cuando la experimentación directa no es posible, los científicos pueden recurrir a la observación y medición indirecta, el objetivo es el mismo: descubrir relaciones de causa y efecto haciendo preguntas, recopilando y examinando datos, y viendo si toda la información disponible puede combinarse en una respuesta lógica.

Por otra parte, a menudo las etapas del método científico son iterativas; nueva información, observaciones o ideas pueden hacer que se vuelvan a repetir los pasos.

Los protocolos del método científico pueden dividirse en seis pasos/fases/etapas que se aplican en todos los tipos de investigación:
  • Pregunta
  • Observación
  • Formulación de la hipótesis
  • Experimentación
  • Análisis de datos
  • Rechazar o aceptar la hipótesis.
Paso 1- Pregunta
El método científico comienza cuando el científico/investigador hace una pregunta sobre algo que ha observado o sobre lo que esta investigando: ¿Cómo, qué, cuándo, quién, qué, por qué o dónde?

Por ejemplo, Albert Einstein, cuando estaba desarrollando su teoría de la relatividad especial, se preguntó: ¿Qué vería si pudiera caminar junto a un rayo de luz mientras se propaga por el espacio?


Paso 2- Observación
Esta paso consiste en hacer observaciones y reunir información que ayuden a responder a la pregunta. Las observaciones no deben ser informales, sino intencionales con la idea de que la información reunida sea objetiva.

La recolección sistemática y cuidadosa de mediciones y datos es la diferencia entre pseudociencias, como la alquimia, y ciencias, como la química o la biología.


Las mediciones pueden realizarse en un entorno controlado, como un laboratorio, o sobre objetos más o menos inaccesibles o no manipulables, como estrellas o poblaciones humanas.

Las mediciones a menudo requieren instrumentos científicos especializados como termómetros, microscopios, espectroscopios, aceleradores de partículas, etcétera.

Paso 3- Formulación de hipótesis
Una hipótesis es una afirmación que puede usarse para predecir el resultado de futuras observaciones.

Si las predicciones no son accesibles por la observación o la experiencia, la hipótesis no es todavía comprobable y permanecerá en esa medida no científica. Más adelante, una nueva tecnología o teoría podría hacer posible los experimentos necesarios.

Paso 4- Experimentación
El siguiente paso es la experimentación, donde se ponen a prueba las hipótesis.

Las predicciones que intentan hacer las hipótesis pueden comprobarse con experimentos. Si los resultados de la prueba contradicen las predicciones, las hipótesis son cuestionadas y se vuelven menos sostenibles.


Si los resultados experimentales confirman las predicciones de las hipótesis, entonces se considera que estas son más correctas, pero pueden estar equivocadas y seguir sujetas a nuevos experimentos.

Paso 5-Análisis de los datos obtenidos
Para evitar el error observacional en los experimentos, se utiliza la técnica del control experimental. Esta técnica utiliza el contraste entre múltiples muestras (u observaciones) bajo diferentes condiciones para ver qué varía o qué sigue siendo lo mismo.


Es importante tener en cuenta los datos que no se esperaban o que no se deseaban. Muchos experimentos han sido saboteados por investigadores que no tienen en cuenta los datos que no concuerdan con lo que se espera. Este es uno de los vicios del "método científico terraplano": Todo aquello que no encaje dentro de su hipótesis es descartado sin más trámite generalmente acompañado con la afirmación de que talcosa es falsa, sin que sea necesario demostrar nada. Un caso que ilustra este vicio es la afirmación de que los satélites no existen, ya que su simple existencia es suficiente comprobación de que la tierra no puede ser plana. Basados en ello, también descartan cualquier fotografía de la tierra tomada desde el espacio, sin que sea necesario demostrar su falsedad.

Paso 6: Interpretar los datos y aceptar o rechazar la hipótesis
Para muchos experimentos, las conclusiones se forman sobre la base de un análisis informal de los datos. Simplemente preguntar, ¿Los datos encajan en la hipótesis? es una manera de aceptar o rechazar una hipótesis.

Si se acepta la hipótesis, no esta garantizado que sea la hipótesis correcta. Esto solo significa que los resultados del experimento apoyan la hipótesis. Es posible duplicar el experimento y obtener resultados diferentes la próxima vez. También puede que la hipótesis explique las observaciones, pero es la explicación incorrecta.

Si la hipótesis es rechazada, puede ser el final del experimento o se puede volver a realizarlo. Si se vuelve a realizar el proceso, se tendrán más observaciones y más datos.


Otros pasos son: 7- Publicar resultados y 8- Comprobar los resultados replicando la investigación (realizado por otros científicos)

Si un experimento no puede repetirse para producir los mismos resultados, esto implica que los resultados originales podrían haber sido erróneos. Como resultado, es común que un solo experimento se realice varias veces, especialmente cuando hay variables no controladas u otras indicaciones de error experimental.


Para obtener resultados significativos o sorprendentes, otros científicos también pueden intentar replicar los resultados por sí mismos, especialmente si esos resultados son importantes para su propio trabajo.

lunes, 18 de marzo de 2019

Música en el espacio

Hace ya unos días, cierto terraplano muy activo en Facebook hizo una publicación que, a pesar de ser absurda, no deja de tener cierto interés.


Unos meses antes (lamentablemente no pude encontrar la publicación) alguien planteaba, a modo de "demostración" de la "mentira" de la astronáutica, que resultaba ridícula la idea de enviar astronautas al espacio para que emplearan su tiempo en actividades artísticas o recreativas de cualquier tipo. Si se supone que la actividad de un científico es hacer ciencia, resulta inconcebible que puedan tener otros intereses (esto, aparentemente, demostraría de alguna forma que la tierra es plana).

Recordé entonces que el genio de la física Albert Einstein disfrutaba de ejecutar razonablemente el violín; instrumento que comenzó a tocar alrededor de los seis años de edad y también el piano. Por más que trato, no consigo imaginar a nadie intentando afirmar que su pasión por la música pudiera desmentir de alguna manera los méritos científicos que lo inmortalizaron. 


William Herschel (1738-1822) fue un famoso astrónomo. Sus contribuciones a la ciencia incluyen el descubrimiento -con un telescopio construido por él mismo- del planeta Urano en 1781. Dos años después descubrió que el Sol no estaba quieto como siempre se había creído: comparando las observaciones de diferentes estrellas relativamente "fijas", demostró que la nuestra se desplaza, arrastrando a la Tierra y al resto de su séquito planetario, hacia la estrella Lambda Herculis. También bautizó al punto hacia el que se dirige ese movimiento como ápex solar. 

Luego de dos años de trabajo completó, en 1789, la construcción de su más grande y poderoso telescopio: una especie de gigante con una apertura de 1,2 m, conocido como Telescopio de 40 pies por la longitud de su tubo. Lo apuntó al cielo nocturno por primera vez el 28 de agosto y en contados minutos descubrió la sexta luna de Saturno, Encélado. El 17 de septiembre detectó por primera vez la séptima luna, Mimas, lo que da una idea de la extraordinaria calidad óptica de ese enorme instrumento. Su telescopio mantuvo la marca de ser el mayor telescopio del mundo durante más de cincuenta años, para ser superado solamente por el "Leviatán" de Lord Rosse, que poseía un espejo de 1,98 m de diámetro.
Interesado no solo por la astronomía, también se preocupaba por la física y al analizar la naturaleza del calor, descubrió los rayos infrarrojos al hacer pasar la luz solar por un prisma y medir la temperatura registrada por un termómetro más allá de la región rojiza del espectro visible. El termómetro demostró la existencia de una forma de luz invisible más allá del color rojo.

Pueden creer que este hombre tenía tiempo para el arte? Pues sí... Herschel tocaba violín, oboe y órgano. Compuso más de 200 obras, incluyendo varias sinfonías y conciertos.

Más acá, podríamos mencionar al británico Brian May, compositor, guitarrista y tecladista del grupo "Queen", pero también doctorado en Astrofísica que ha participado de la misión "New Horizon" a Plutón.


En fin... hay muchos más, y no únicamente relacionados con la música. Otros han dirigido sus inquietudes artísticas hacia la pintura o la literatura. No podemos dejar de mencionar a un enorme genio como Leonardo da Vinci, o a Arthur Clarke, Isaac Asimov o Carl Sagan, entre otros.

Justo es decir, no obstante, que entre los "científicos" terraplanos, he encontrado a algunos con inclinaciones artísticas, especialmente DJ`s y reguetoneros. Esto demuestra que las artes y la ciencia pueden ir de la mano.

viernes, 10 de agosto de 2018

Escala Fornelius de Estupidez Terraplana

Se propone a continuación la "Escala Fornelius de Estupidez Terraplana" con el propósito de lograr una estandarización del nivel de la mencionada estupidez.

La gravedad de la estupidez considerada, se indicará con el uso de de un indicador decimal (0-9), correspondiendo el cero al caso más leve (Excepto en el grado 14, que por definición es absoluto, infinito).  
                               

1
Sutil

No presenta argumentos propios ni refuta los que se le presentan. Suele presentarse en forma de risas histéricas (p. ej. “jajaja”)




2
Delicado

Se caracteriza por su obsesiva compulsión a atribuirle a la NASA toda clase de prácticas destinadas a engañarle. Suele estar acompañada por fotografías de astronautas a bordo de la ISS en las que pueden “observarse” los arneses que los sostienen o imágenes tomadas en la superficie de la luna. En general, puede reconocerse por empleo de la fórmula “es CGI”.



3 
Tenue

La propiedad más notable de este nivel es el empleo abusivo de argumentos ya refutados en incontables ocasiones, presentados como argumentos “irrefutables” (p. ej. El skyline de Chicago), el empleo de fórmulas  recurrentes (p. ej “El agua siempre busca su nivel”), la utilización de pasajes bíblicos como evidencia, etcétera.



4
Suave

Hallamos aquí a la mayoría de los llamados terraplanos  a la “investigación” a través de canales de YouTube en los que se pueden encontrar videos los que no se hallará información valedera alguna; generalmente manipulados para obtener el resultado que se desea. Suelen tener varias horas de duración.



5
Leve

Similar al anterior, excepto que en este caso la evidencia que pretenden mostrar contradice completamente al argumento terraplano (p.ej. imágenes que muestran claramente la curvatura terrestre)





6
Medio

Este nivel se reconoce por el empleo de memes sin sentido,  que buscan ridiculizar a la mal llamada “ciencia  oficial” a través del uso de un dudoso sarcasmo.






7
Moderado

Se clasifican aquí todas aquellas afirmaciones “clásicas” del terra planismo, tales como el domo, el Muro de Hielo y la prohibición de ir a la Antártida, la inexistencia de la gravedad, el magnetismo monopolar, las “inexistentes” rutas de vuelo, etcétera.



8
Considerable

Aquí encontramos a los fallidos intentos de ofender a miembros específicos de la comunidad antiterraplana, mediante el empleo recurrente de los mismos memes una y otra vez, normalmente copiados de grupos extranjeros.



9
Superior

Este nivel incluye a la esquizofrénica actitud de banear y bloquear sistemáticamente a quienes tienen la osadía de contradecirlos en sus grupos, para vanagloriarse posteriormente de la ausencia de refutaciones a los argumentos presentados.



10 
Extraordinario

Derivado del anterior, este nivel incorpora el llamado a otros terraplanistas al sabotaje de aquellos grupos, páginas, canales de YouTube, etcétera, a través del procedimiento de inundarlo con denuncias con el propósito de lograr el cierre de los mismos.



11 
Supremo

Se encuadran aquí aquellas “investigaciones” más disparatadas que el terraplanismo ha dado a conocer. Orbes oscuros, continentes inexplorados, mapas secretos, luna holográfica, soles múltiples y todo otro tipo de delirio.



12
Intolerable


Se incluye en este nivel a todo el ideario asociado a la doctrina terraplana, tales como negacionismo, propaganda antivacunas,  llamamientos a evitar la educación formal, negación de la existencia del SIDA y otras enfermedades, antisemitismo, etcétera.



13 
Ilimitado

No se conocen expresiones terraplanas todavía que hayan alcanzado este nivel existente en un plano teórico, pero ya todos saben que son una inagotable fuente de sorpresas…



viernes, 11 de mayo de 2018

Los "archivillanos" de la Tierra Plana

Dentro del folklore terraplanista destaca su exacerbada manía conspiracionista. Cada terraplano parece suscribir todas y cada una de las teorías conspiracionistas, sin importarles siquiera que estas teorías a veces se contrapongan entre sí. Como si de una historia de súper héroes se tratara, necesitan se una legión de archivillanos contra quiénes enfrentarse. Aquí podemos ver a un célebre investigador terraplano, cuando se le contradice.

Se trata de una extensa y variopinta lista, en la que podemos encontrar, entre otros, a:
  • Masones
  • Illuminatis
  • El sionismo (y, por extensión, generalmente a todo judío)
  • La NASA (y, por extensión a todas las agencias espaciales alrededor del mundo)
  • la UNESCO 
  • Hollywood
Nos ocuparemos hoy de los dos primeros, ya que, según afirman, son los cerebros que mueven los verdaderos hilos del poder.



Los masones
La francmasonería o masonería es una institución de carácter iniciático, no religiosa, filantrópica, simbólica y filosófica fundada en un sentimiento de fraternidad. Tiene como objetivo la búsqueda de la verdad a través de la razón y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social. Los masones se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada “Gran Logia”, “Gran Oriente” o “Gran Priorato”.

Aparecida en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, la masonería moderna o “especulativa” ha sido descrita a menudo como un sistema particular de moral ilustrada por símbolos. Se presenta a sí misma como una herramienta de formación, con un método particular que, basado en el simbolismo de la construcción, permite a sus miembros desarrollar su capacidad de escucha, de reflexión y de diálogo, para transmitir estos valores a su entorno.

La historia institucional de la masonería presenta numerosas disidencias, cuyas principales causas, con importantes matices y derivaciones, están relacionadas con la admisión de la mujer en la masonería, la cuestión de las creencias religiosas o metafísicas, la naturaleza de los temas tratados o la forma de trabajar de las logias, así como con las bases sobre las que se fundamenta la regularidad masónica. La existencia de distintos puntos de vista sobre estos y otros temas ha dado lugar al desarrollo de distintas ramas o corrientes masónicas, que a menudo no se reconocen entre ellas.

La masonería como actividad iniciática (correctamente llamada masonería especulativa) es un sistema basado en símbolos y ritos de las antiguas cofradías de constructores ingleses (masons), pero más concretamente de los constructores independientes (freemasons) que se organizaban en gremios profesionales. Freemason se convertiría al francés en francmaçon y de ahí pasaría al español como francmasón o, simplemente, masón. El término equivalente a masonería en francés o en inglés significa “construcción”, “albañilería” o “cantería”. Mientras que francmasonería añade el prefijo que significa “libre” o “independiente” (freemasonry en inglés, francmaçonnerie en francés).

En inglés, donde la palabra masonry sigue manteniendo su significado original (cantería o albañilería), se tiende a usar más freemasonry para hablar de la institución iniciática (masonería especulativa) y no debe ser confundida con la actividad artesanal del trabajo de la piedra y la construcción de muros (masonería operativa).

En español la palabra masón no se usa con una acepción profesional ya que es una palabra traída del francés directamente para referirse a los francmasones. Mientras que para los artesanos de la piedra tenemos la palabra cantero. Por eso en español podemos usar indistintamente masonería o francmasonería.

¿Es cierto que todos los líderes mundiales y grandes empresarios son masones? ¿Ser masón le ayuda a uno a subir en la escala social o en la política? ¿Se decide en las logias el futuro de la Humanidad? El mito de la masonería que domina el mundo es un bulo extendido por los que temen a la masonería, es decir, por aquellos que no quieren que la gente piense por sí misma sino que quieren seguidores obedientes. Históricamente han sido las religiones, que promueven la obediencia a los dogmas frente al pensamiento libre, y los dictadores y tiranos y sus ideologías totalitarias como el absolutismo, el fascismo o el comunismo.


La masonería invita al masón, y por extensión a la sociedad, a pensar, a ser libre, a ser justo y a ser fraternal con sus conciudadanos. Y digo invita porque la masonería no obliga, no impone, no tiene dogmas ni reglas, más allá de las mínimas normas de ética básicas. La masonería aspira a que cada persona encuentre las ventajas de ser una mejor persona, un mejor ciudadano. El método masónico promueve que esa mejora de la persona se realice mediante la reflexión y el autoconocimiento. Es decir, que uno llegue a ser mejor ciudadano porque realmente crea en ello y no simplemente porque obligue una norma externa, sea esta los mandamientos o la Ley. Porque las normas pueden quebrantarse, pero difícilmente uno quebranta su propia moral y sus propias convicciones.

Cuando la masonería propuso este camino se convirtió en un peligro para las religiones organizadas y para los monarcas y tiranos del mundo. Si la gente comenzaba a pensar por sí misma pronto se daría cuenta de que algo no funcionaba bien en la dominación que ejercían el clero y la nobleza. Por eso la masonería fue perseguida y se divulgaron toda clase de bulos y mentiras. Durante una época fue el liberalismo del siglo XIX, el movimiento político que defendía la democracia y la república. La Iglesia los acusaba de ser satánicos y la nobleza de ser conspiradores. El tiempo les dio la razón a los liberales. También les ocurrió a los judíos, Hitler les acusó de ser los causantes de todos los males. De hecho en aquella época la propaganda nazi atacaba por igual a judíos y masones. Al final la historia demostró que ni judíos ni liberales eran todo eso de lo que les acusaban los dictadores. El reconocimiento social de la verdadera función de la masonería parece que está tardando más en llegar en algunas partes del mundo.

Cuando uno quiere destruir a su competencia el ataque más fácil es tratar de minar su reputación, a ser posible atacando aquellas cosas buenas y propagando falsa información afirmando lo contrario. Fue así como se empezó a propagar el mito de que la masonería quería dominar el mundo, cuando precisamente pretende todo lo contrario: hacer a los humanos más libres. No hay más que ver que todas las dictaduras han perseguido a la masonería: Franco, Hitler, Lenin,… Parece absurdo que todavía perdure el mito del “contubernio judeo-masónico”. Para algunos la masonería se ha convertido en el chivo expiatorio al que echarle la culpa de todo lo que pasa. Curiosamente, cuando uno investiga, se da cuenta de que los mismos que defienden esas posturas suelen ser personas intolerantes, intransigentes y generalmente fundamentalistas de una religión o de una idea política a quienes les gustaría imponer a todo el mundo su visión de las cosas.... o terraplanistas.

Por otro lado, aprovechando ese halo de misterio del que se tuvo que cubrir la masonería para seguir trabajando en favor de la libertad y en contra de las tiranías, ha sido aprovechada por autores sensacionalistas y por grupos esotéricos para darse importancia a sí mismos. Muchos autores de temas de misterio han exagerado ese aspecto más desconocido para hinchar sus libros de forma sensacionalista. Mientras que grupos esotéricos de todo el mundo, la mayor parte de las veces fruto del delirio de algún lunático con ansias de poder que aspira a engañar a cuatro crédulos, han querido buscar una vinculación con la masonería que en realidad no existe. Algunos conspiranoicos mezclan la masonería con otras cosas para crear un disparate esquizofrénico donde se acusa a la masonería de matar a JFK, de fingir el viaje a la Luna o de provocar los huracanes.

Algunos pretenden demostrar la teoría de la dominación mundial aludiendo a los pocos personajes importantes de la historia que fueron masones. Sí es cierto que Washington, Franklin, Miranda, Bolívar o Sagasta fueron masones. Pero son una minoría de los líderes históricos mundiales.

George Washington colocando la Piedra Fundamental del Capitolio - 18 de septiembre de 1793
Ha habido más personas importantes que han sido, por ejemplo, protestantes o practicante de Judo. ¿Significa eso que el protestantismo o la Federación Mundial de Judo dominan el mundo? Otras veces se publican listas (casi siempre hinchadas) sobre los diputados masones en tal época, o los ministros masones en tal otra. Esas listas son tan absurdas como sacar una lista de todos los diputados españoles que son socios del equipo de fútbol Real Madrid. ¿Diríamos entonces que el Real Madrid gobierna España?

Otra cosa bien distinta es preguntarnos si existen organizaciones secretas de poderosos. Quizá sí, es posible que los ricos y poderosos del mundo se junten para tratar de controlar aspectos de la economía y la política, como algunos dicen que pasa en el Club Bilderberg. Pero esas reuniones seguramente serán tan convencionales como pueda serlo una reunión de una junta directiva de una empresa. Realmente el método masónico, con su parsimonia y la paciencia y el tiempo de introspección que requiere, poco les serviría para sus propósitos.

Además, es cierto que la masonería es una actividad poco convencional, pero no lo es más de lo que pueda serlo, por ejemplo, una clase de Tai Chi. Solo que el Tai Chi es más conocido y la masonería no tanto. Pero ¿se imaginan lo que debieron pensar los primeros que vieron a un grupo de occidentales vestidos con pijamas de colores y haciendo pausados y extraños movimientos? Pues es un poco lo mismo que aún ocurre hoy en día con la masonería.

La realidad es que en las logias hoy en día hay gente normal. Algunas de las profesiones de masones que conozco son comercial, programador web, aparejador, policía, informático, funcionario administrativo, enfermero,… Como se puede ver, gente que difícilmente puede controlar el mundo. Gente que lo único que quiere es mejorar como persona mediante la práctica de la tolerancia, el respeto, el pensamiento y el autoconocimiento. Ojalá más gobernantes y políticos fuesen masones, quizá se incrementarían los niveles de ética en la política y ayudarían a crear una sociedad más libre y más justa.

Los Illuminatis
Cuando Adam Weishaupt fundó en 1776 la Asociación de los Perfectibilistas seguramente no imaginaba que estaba echando leña a la febril imaginación de todos aquellos que, a la desesperada, buscaban una explicación para un mundo que se acababa dando paso a otro y sólo la encontraban en el viejo recurso del enemigo en la sombra, de la conspiración en suma. Porque esa organización, a cuyos miembros se empezó a llamar illuminati, se sumó a toda una corriente intelectual que integraban ilustrados, masones, rosacruces y demás y no tardaría en ser acusada junto a ellas de la caída del Antiguo Régimen.

Weishaupt era un joven profesor de Derecho Canónico en la universidad de Ingolstadt, Baviera; el único laico de un claustro controlado por ex-jesuitas (la compañía fue disuelta en 1773), cuyo acoso contra todo lo que fuera sospechoso de herejía (léase protestantismo), le terminó por despertar, a un ilustrado como él, un sentimiento anticlerical. Como era frecuente entonces, buscó una válvula de escape en el asociacionismo pero, dado que no simpatizaba con la salida que hubiera sido natural, la masonería, decidió crear su propio grupo.

Lo llamó Bund der Perfektibilisten (Unión de Perfectibilidad) y adoptó como símbolo el búho de Minerva, la Atenea griega, diosa de la sabiduría. 

Pronto se le sumaron varios estudiantes, deseosos de acceder a lecturas censuradas o prohibidas, y se juntaron una docena de miembros, que pasaron a ser casi una treintena a finales de año. No se habían planteado aspirar a más pues habían concebido aquello como un círculo íntimo, a pesar de que todos usaban pseudónimo -a menudo tomado de la historia o la literatura clásica-, para establecer una relación de igualdad; Weishaupt se hacía llamar Espartaco.

Con esa modestia funcionaron dos años hasta que en 1778, al ir incorporándose gente nueva, se replanteó la asociación como una orden secreta (probable y paradójicamente inspirándose en la Compañía de Jesús, dada su cercanía). El fundador propuso rebautizarla como Orden de la Abeja, metaforizando su labor de recopilación de la sabiduría con la de los insectos con el néctar floral, pero se prefirió Bund der Illuminaten (Unión de Iluminados), que finalmente quedó en Illuminatenorden, es decir, Orden de los Iluminados.

El nombre era una clara referencia a la Ilustración, tan de moda en aquel momento, pues su objetivo estaba en sintonía con ese movimiento: la educación como instrumento para alcanzar la libertad, la formación intelectual y moral del ciudadano para hacer innecesarias tanto la tutela espiritual de la Iglesia como la opresión totalitaria en el ámbito político. Más o menos las ideas de libertad, igualdad y fraternidad que en breve esgrimiría la Revolución Francesa.

Lo cierto es que de su estallido se culpó, entre otros, a los ya llamados illuminati debido a la tesis desarrollada por su creador, según la cual el régimen absolutista no era sino una etapa más de la historia en su devenir hacia un mundo mejor, un mundo que recuperase la infancia de la Humanidad, perdida por el camino, y en el que no había deseo de poder ni de propiedad. Sin embargo, Weishaupt rechazaba el recurso revolucionario y abogaba por una reconducción, factible si se conseguía acceder a los resortes políticos.

Desde la reorganización de 1780, la orden funcionó más en serio. Primero, porque se incorporaron algunos personajes ilustres, de entre los que cabe destacar al escritor alemán Goethe, el célebre autor de Fausto, que también era masón; al filósofo y teólogo Herder (el creador del concepto Volksgeist, el espíritu nacional popular típico del Romanticismo alemán); y a Mirabeau, político francés, padre de la Revolución.


Otros destacados serían Knigge, literato germano masón, defensor de los derechos humanos (De cómo tratar con las personas) y que eligió ser conocido como Filón de Alejandría (un filósofo judío de la época helenística); el Conde de Saint-Germain, uno de los inspiradores de Weishaupt; o el famoso Cagliostro. Un tercio procedía de la nobleza y un pequeño pero no desdeñable porcentaje, estaba compuesto por clérigos, cosa curiosa teniendo en cuenta que el reglamento proscribía los libros religiosos.

Al haber más integrantes se hizo necesario establecer una estructura de mayor complejidad y fue Knigge el encargado de diseñarla, imitó la de la masonería -recordemos que también era masón-, a base de grados con adquisición progresiva ascendente de mayores conocimientos, aun cuando esa otra organización era vista sobre todo como caladero de reclutamiento.

De hecho, los propios jesuitas seguían un sistema parecido, fuertemente jerarquizado y con obediencia ciega de sus números, por lo que debió ejercer alguna influencia también. El caso es que a los recién reclutados se les mantenía en la ignorancia en lo referente al modus operandi y se les exigía una disciplina estricta. Esa rigidez, por cierto, alejó a numerosos intelectuales, que no quisieron entrar o se fueron al sentirse incómodos.

Los Illuminati se escalonaron en tres clases: una previa, para los nuevos (por eso se llamaba La Guardería), graduada en preparatorios, novicios, minervales e iluminados menores; otra baja (Masónica), a su vez estructurada en peones, oficiales, maestros e iluminados (mayor y regente), y otra alta (Los Misterios) con los grados de sacerdote, príncipe, mago y rey. Weishaupt y Knigge estaban en la cúspide, dirigiendo lo que llamaban el Areópago. Asimismo se establecieron ritos y ceremoniales iniciáticos pero se desconoce cómo eran porque el escaso recorrido cronológico de la orden impidió ponerlos por escrito. Además, el secretismo era mayor que en la masonería, pese a que un tercio de los iluminados también militaban en ella.

Eso fue arma de doble filo. Como suele pasar, tarde o temprano tenían que llegar las disputas internas y un masón como Knigge, que se enemistó con Weishaupt porque consideraba contraproducente la hostilidad anti-religiosa, amenazó con desvelar los secretos a los otros porque se había admitido a varios aristócratas sospechosos de defender el absolutismo. En febrero de 1784 se celebró un congreso en Weimar para atender esa queja pero el resultado fue la elección de un nuevo Areópago dirigido por el Conde de Stolberg-Rosslay (pero, presumiblemente, con Weishaupt en la sombra), así que Knigge dejó la orden.

El conflicto resultó demasiado estentóreo y empeoró la imagen que sobre los Illuminati habían extendido los rosacruces (una orden secreta ligada a la masonería pero de espíritu protestante y proclerical), tras desatar una campaña de difamación contra ellos con denuncias de ateísmo, anticristianismo y traición, seguramente irritados por el intento de los primeros de reclutar nuevos miembros entre sus filas.

El caso es que autoridades de Baviera, enteradas de la existencia de la orden, prohibieron todo tipo de asociaciones que no contasen con su aprobación a mediados de junio de 1784, cuando los iluminados ya sumaban más de seiscientos cincuenta efectivos. Illuminati y francmasones fueron proscritos temporalmente, cayendo sobre ellos todo tipo de acusaciones: desde ser enemigos de la religión a conspirar contra el gobierno, pasando por asesinato de funcionarios para ocupar su lugar.

El apoyo del papa Pío VI a esas medidas, declarando a masones e iluminados incompatibles con la fe católica, dio pie a una dura represión. Registros, despidos, arrestos, destierros. Al año siguiente la ilegalización se hizo definitiva y en 1787 se añadió la amenaza de aplicar la pena de muerte a todo aquel que intentase revivir ese tipo de organizaciones. Para entonces, dado el clima hostil que se había desatado contra los iluminados, Weishaupt se había exiliado en Ratisbona.

Aunque siguió habiendo sociedades secretas, y la masonería fue un ejemplo de supervivencia, los Illuminati quedaron disueltos definitivamente, máxime cuando luego se les identificó, con más voluntarismo que realidad, con los jacobinos revolucionarios (la confusión suele venir de la existencia de un grupo revolucionario autodenominado Les Illuminés). El mito había eclosionado.


Desde entonces todas las noticias sobre el renacimiento de la orden que brotan de vez en cuando no superan el carácter de leyenda o engaño fantasioso, salvo cuando algún grupúsculo minoritario adopta el nombre para aprovechar el tirón; cualquiera puede organizar una asociación más o menos estrambótica y llamarla así. Carnaza para las teorías conspiranoicas vinculadas a la extrema derecha y el sector más integrista del catolicismo… o para la ficción literaria/cinematográfica.

Cuál es la diferencia?
Para finalizar hemos de decir, que NO son lo mismo estas dos organizaciones dado que una, la masonería, busca el crecimiento intelectual dentro del grupo, sin la necesidad de nada más.

Mientras que los illuminatis buscan (según las teorías que se conocen) acabar con el régimen establecido para imponer un nuevo sistema a nivel internacional o mundial, en el cual no existiría la propiedad privada, entre otros elementos.