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viernes, 1 de febrero de 2019

Midiendo la Distancia a la luna mediante el Paralaje durante un Eclipse

por Federico Gonzalez,
Iván Fernández
y Luis Espinoza


El paralaje es esa curiosa característica de la perspectiva, según la cual, si ponemos nuestro dedo frente a nosotros y cierras los ojos de forma alternada, veras un cambio en la posición aparente del dedo respecto del fondo fijo. si trazamos unas lineas desde nuestros ojos hasta el dedo, y otra linea que conecte ambos ojos, obtenemos un triángulo. Esto es muy útil, porque gracias a esto y un poco de trigonometría, podemos medir distancias sin usar una regla física.


A continuación explicamos lo que hemos realizado y los pasos a seguir para el calculo de paralaje en el eclipse lunar del 21 de enero de 2019, a las 4:00 UTC, Federico desde Canelones (Uruguay), e Iván Fernández desde Almería (sur de España), tomaron una foto coordinada de la luna usando ambos la Nikon P900, con idénticos ajustes para las 2 cámaras, 300mm de distancia focal, ISO 800, 2 segundos de exposición, y apertura de diafragma en F5. 

La distancia entre ambos observadores es de 9.740 kilómetros.
Foto desde Uruguay
Foto desde España
Si tenéis buena vista, seguramente ya notareis las estrellas de fondo, pero, para una mayor claridad, le subiremos el brillo a las fotos, además rotaremos la foto de España y la superpondremos sobre la foto de uruguay, de modo que todas las estrellas encajen unas sobre otras, de ese modo, podremos apreciar el cambio de posición de la luna por el paralaje.



Ahora lo que necesitamos hacer, es averiguar de cuantos grados es el desplazamiento de paralaje que estamos observando en las fotos, en photoshop hay una herramienta de medición llamada regla, que nos permite medir distancias en píxeles dentro de las fotos. de este modo, podemos medir la distancia entre ambas lunas desde el centro de cada luna, y obtenemos que la distancia en píxeles que se desplaza la luna de una foto a otra son 981 píxeles. (click sobre la imagen para ampliarla)


El paso siguiente es medir el diámetro de la luna en pixeles, y el resultado obtenido es que la luna mide 386 pixeles. (click sobre la imagen para ampliarla)


Aquí hay un dato importante: Sabemos que el diámetro angular de la luna en la noche del eclipse, era 33,7 minutos de arco, o 0,56 grados. por lo tanto, 386 píxeles son equivalentes a 0.56 grados de diámetro angular. sabiendo cuantos grados son 386 píxeles, y sabiendo que la separación de paralaje entre las lunas es 981 píxeles, podemos hacer una regla de 3, y averiguar de cuantos grados es el paralaje lunar.

Multiplicando 981 por 0,56 da 549,36. Ese resultado lo dividimos por 386 y el obtenemos que los grados del paralaje lunar son 1,4232 grados


Ahora que sabemos los grados del paralaje, podemos empezar con la trigonometría y hacer los cálculos para obtener la distancia hasta la luna.

Para ello, tenemos que imaginarnos un triangulo de observación, con base de 9740 kilómetros, y entrelazados por un angulo de 1,4232 grados. Tal como en esta representación, en donde el ángulo A y B son nuestros ángulos determinados por el paralaje lunar.


El siguiente paso que hay que hacer, es dividir el triangulo de observadores por la mitad, para obtener un triángulo rectángulo;. eso significa dividir la distancia de observadores por la mitad, y dividir el ángulo de paralaje por la mitad, eso nos da un triángulo rectángulo con base de 4870 kilómetros y un ángulo de 0,7116 grados en su parte superior. Dicho triángulo tiene ahora una línea central vertical, a la que llamaremos línea X, y es la que contiene la distancia hasta la luna, es la línea que buscamos resolver.



Ahora ya solo queda una cosa por hacer: En nuestra calculadora favorita, dividimos la distancia entre los observadores de 4870 km por la tangente de 0,7116 grados, y obtenemos una distancia hasta la luna de 392.096 kilometros! y esto sin siquiera considerar la curvatura de la tierra!! es decir, este resultado aplica para una tierra plana, tal como lo hemos representado. me pregunto como van a justificar ahora los terraplanistas que la luna se oculte en el horizonte. Esto, además, nos da también la altura mínima del sol, puesto que, dado que la luna pasa frente al sol en los eclipses solares, 392.000 kilómetros es la mínima distancia a la que puede estar el sol terraplanista.



Por supuesto, al haber considerado esto en una tierra plana, hay un margen de error comparado con la distancia real a la luna el 21 de enero, la cual, era de 354.821 kilómetros para la hora de captura de las fotos y la ubicación de los observadores.


Esto se soluciona si asumimos que la tierra es una esfera con 6371 kilómetros de radio, y procedemos a calcular el segmento circular de una esfera para obtener la verdadera distancia entre los observadores. 

La distancia suministrada por Google Earth, es una distancia que sigue la curvatura y no una línea recta, nosotros necesitamos la distancia en linea recta entre los observadores.


En este diagrama, la distancia por debajo de la curvatura que necesitamos se llama "longitud de la cuerda", para obtenerla, debemos averiguar el ángulo que hay en el centro de la esfera, dicho ángulo podemos obtenerlo usando la longitud de arco, que no es mas que la distancia obtenida del Google Earth, y el radio de la tierra de 6371 kilómetros.

El procedimiento es el siguiente: el ángulo en radianes entre los observadores, se obtiene dividiendo la distancia entre los observadores por el radio de la tierra; para pasarlo a grados, se multiplica por 180 y se divide por el número PI. El resultado será el ángulo del centro, y conociéndolo, podemos obtener la longitud de la cuerda.

Entonces, 9740 dividido por 6371 nos da 1,5288023858107

Ese número lo multiplicamos por 180 y nos da 275,18442944592

Este resultado lo dividimos por el numero PI y obtenemos que el angulo central es 87,5939 grados.

Finalmente, nos vamos a la calculadora de segmento circular, ponemos el radio de la tierra y el ángulo, y obtenemos la longitud de la cuerda, que resulta ser de 8819 kilómetros.


Ahora que tenemos la distancia entre los observadores en una esfera, procedemos a hacer el mismo procedimiento de antes, dividimos 8819 a la mitad y nos da 4409 km, dividimos a la mitad el angulo de 1,4232 grados, luego dividimos 4409 km por la tangente de 0.7116 grados, y obtenemos una distancia a la luna de 354.980 kilómetros. Ahora el resultado es casi idéntico al oficial, solo hay 159 kilómetros de diferencia, o lo que es lo mismo, el margen de error entre nuestra medición y el cálculo es de solo el 0,04%


Con esto, vemos como todos los cálculos cuadran perfectamente en una tierra esférica, también podemos aplicarlos en una tierra plana, y el resultado es que la luna esta mucho mas lejos de lo que el modelo terraplanista es capaz de soportar.


Este post es una versión resumida para este blog, del experimento de paralaje lunar que pueden ver completo aquí:


Recursos útiles

viernes, 20 de octubre de 2017

Astronomía Zetética (S. Rowbotham) Capítulo XIV - Por qué el casco de un barco desaparece antes que su mástil? / Perspectiva en el Mar

Capítulo XIV: Examen de las llamadas "pruebas" de la esfericidad terrestre

Por qué el casco de un barco desaparece antes que su mástil?
Ya se ha demostrado que los astrónomos de la escuela copernicana simplemente asumieron la rotundidad de la tierra como una doctrina que les permitió explicar ciertos fenómenos bien conocidos. "¿Qué otra explicación se puede imaginar excepto la esfericidad de la tierra?" es el lenguaje del Profesor de Morgan, y expresa el estado de ánimo de todos los que sostienen que la Tierra es un globo terráqueo. Por su parte, existe una inocencia casi divertida del hecho, que al tratar de explicar los fenómenos por la suposición de la rotundidad, otra suposición está necesariamente involucrada, a saber, que nada más explicará el fenómeno en cuestión, sino la conclusión perdida y gratuita de que se han comprometido a sí mismos. Argumentar, por ejemplo, que debido a que la parte inferior de un vaso hacia afuera desaparece antes del mástil,ser redondo, es suponer que una superficie redonda solo puede producir tal efecto. Pero si se puede demostrar que una simple ley de perspectiva en relación con una superficie plana produce necesariamente esta apariencia, no se requiere la asunción de rotundidad y se pueden evitar todas las falacias y confusiones engañosas involucradas o mezcladas con ella.

Antes de explicar la influencia de la perspectiva para causar que el casco de un barco desaparezca primero cuando se dirige hacia afuera, es necesario eliminar un error en su aplicación, que los artistas y maestros generalmente han cometido, y que si persiste no solo evitará su dando, como lo ha hecho hasta ahora, representaciones absolutamente correctas de las cosas naturales, pero también las priva del poder de entender la causa de la parte inferior de cualquier objeto retrocediendo desapareciendo ante el ojo antes de cualquier porción superior, aunque la superficie sobre la cual se mueve es reconocido y probadamente horizontal.

En primer lugar, es fácilmente demostrable que, como se muestra en los siguientes diagramas, la fig. 71, líneas que son equidistantes

Fig 71
 "El rango del ojo, o el diámetro del campo de visión, es 110°; en consecuencia, este es el ángulo más grande bajo el cual se puede ver un objeto. El rango de visión es de 110° a 1°. El ángulo más pequeño bajo el cual se puede ver un objeto es, en promedio, para diferentes vistas, la sexagésima parte de un grado o un minuto en el espacio; de modo que cuando un objeto se retira del ojo 3000 veces su propio diámetro, solo se podrá distinguir; en consecuencia, la mayor distancia a la que podemos contemplar un objeto como un chelín de una pulgada de diámetro, es de 3000 pulgadas o 250 pies". ("Maravillas de la ciencia", por Mayhew)
Lo anterior se puede llamar la ley de la perspectiva. Se puede dar en un lenguaje más formal, como el siguiente: cuando cualquier objeto o parte del mismo está tan alejado que su mayor diámetro subtiende al ojo del observador, un ángulo de un minuto o menos de grado, ya no es visible.

De lo anterior, sigue:
  1. Que cuanto más grande sea el objeto, más se requerirá ir del observador antes de que se vuelva invisible.
  2. Cuanto más lejos se separen dos cuerpos, o dos partes del mismo cuerpo, más deben retroceder antes de que parezcan converger al mismo punto.
  3. Cualquier parte distintiva de un cuerpo que retrocede se volverá invisible ante la totalidad o una parte más grande del mismo cuerpo.
La primera y la segunda de las proposiciones anteriores son evidentes por sí mismas. El tercero puede ilustrarse con el siguiente diagrama, fig. 73

Fig. 73
A representa un disco de madera o cartón, digamos un pie de diámetro, y pintado de negro, excepto una pulgada de diámetro en el centro. Al llevar este disco a unos treinta metros de distancia de un observador en A, el centro blanco aparecerá considerablemente disminuido, como se muestra en B, y al quitarlo aún más, el blanco central se volverá invisible, el disco aparecerá como C, completamente negro. Nuevamente, si un disco similar es de color negro, excepto un segmento de, por ejemplo, una pulgada de profundidad en el borde inferior, al moverlo hacia adelante, el segmento inferior desaparecerá gradualmente, como se muestra en A, B y C, en el diagrama fig. 74. Si el disco está permitido descansar en un tablero D, el efecto es aún más sorprendente. El disco en C aparecerá perfectamente redondo, el segmento blanco habrá desaparecido.

FIg. 74
La aplicación errónea de la perspectiva ya mencionada es la siguiente: Es bien sabido que al mirar a lo largo de una fila de edificios de considerable longitud, cada objeto debajo del ojo parece ascender hacia la línea del ojo; y cada cosa sobre el ojo parece descender hacia la misma línea del ojo; y un artista, que desea representar tal visión en el papel, generalmente adopta la siguiente regla: dibujar una línea sobre el papel o lienzo a la altura del ojo. A esta línea, como un punto de fuga, dibuje todas las demás líneas arriba y abajo, independientemente de su distancia, como en el diagrama 75.

 Fig. 75
Supongamos que A-B y C-D representan dos líneas paralelas pero no equidistantes de la línea de visión E-H. Para un observador en E, el punto de fuga de C-D estaría en H, porque las líneas C-D y E-H, se unirían en H, en un ángulo de un minuto de grado. Pero es evidente de una sola mirada en el diagrama que H no puede ser el punto de fuga de A-B, porque la distancia E-A, que es mayor que E-C, el ángulo A-H-E, también es mayor que C-H-E; es, de hecho, considerablemente más de un minuto de un grado. Por lo tanto, la línea A-B, no puede tener su punto de fuga en la línea E-H, a menos que sea llevada hacia W. Por lo tanto, la línea A-W, es la verdadera línea de perspectiva de A-B, formando un ángulo de un minuto en W, que es el verdadero punto de fuga de A-B, ya que H es el punto de fuga de C-D y G-H, porque estas dos líneas son equidistantes de la línea del ojo.

El error en la perspectiva, que se comete casi universalmente, consiste en hacer que las líneas distantes de la línea del ojo converjan hacia un mismo punto de fuga. Mientras que es demostrable que las líneas más distantes de una línea del ojo necesariamente deben converger menos rápidamente, y deben llevarse más allá de la línea del ojo antes de que se encuentren en el ángulo de un minuto, lo que constituye el punto de fuga.

Una muy buena ilustración de la diferencia se da en la fig. 76. La perspectiva falsa o imperante traería las líneas A-B y C-D, al mismo punto H; pero la perspectiva verdadera o natural trae la línea A, B, al punto W, porque allí y allí solo A-W-E, se convierten en el mismo ángulo que C-H, E. Debe ser el mismo ángulo o no es el punto de fuga.

Fig. 76
La ley representada en el diagrama de arriba es la "ley de la naturaleza". Se puede ver en cada capa de una pared larga; en cada seto y orilla del camino, y de hecho en todas las direcciones donde las líneas y los objetos corren paralelos entre sí; pero ninguna ilustración de la perspectiva contraria se ve en la naturaleza. En las imágenes que abundan en nuestras colecciones públicas y privadas, sin embargo, con demasiada frecuencia puede ser presenciado, dando un grado de distorsión a las pinturas y dibujos, por lo demás bellamente ejecutados, que golpea al observador como muy antinatural, pero, como él supone, correcto artística o teóricamente.

La teoría que afirma que todas las líneas paralelas convergen en un solo y mismo punto en la línea del ojo, es un error. Es cierto solo en líneas equidistantes de la línea del ojo; las líneas más o menos separadas se encuentran con la línea del ojo a diferentes distancias , y el punto en el que se encuentran es donde solo cada una forma el ángulo de un minuto de grado, o cualquier otra medida angular que se decida como el punto de fuga . Esta es la verdadera ley de la perspectiva como lo muestra la naturaleza misma; cualquier idea en contrario es falaz, y engañará a cualquiera que pueda sostenerla y aplicarla a la práctica.

De acuerdo con la ley de la perspectiva natural antes mencionada, las siguientes ilustraciones son importantes porque representan fenómenos realmente observados. En una larga hilera de lámparas, de pie sobre un terreno horizontal, los pedestales, si son cortos, disminuyen gradualmente hasta que a una distancia de unos cientos de metros parecen desaparecer, y las partes superiores y más delgadas de las lámparas parecen tocar el suelo, como se muestra en el siguiente diagrama, fig. 77

Fig. 77
Las líneas A-B y C-D representan la profundidad real o la longitud de toda la serie de lámparas, como de C a A. Un observador coloca su ojo un poco a la derecha o a la izquierda del punto E, y mirando a lo largo de la fila verá que cada pedestal siguiente aparece más corto que el anterior, y a cierta distancia la línea C-D, parecerá encontrarse con la línea del ojo en  los pedestales en ese punto ya no son visibles, el la parte superior de cada lámpara sucesiva parece estar parada sin pedestal . En el punto H donde los pedestales desaparecen, las porciones superiores de las lámparas parecen haberse acortado considerablemente, como lo muestra la línea A, W, pero mucho después de que los pedestales hayan entrado en el punto de fuga, las partes superiores aparecerán por encima de la línea de visión E-H, o hasta que la línea A-W, se encuentre con la línea E-H, en un ángulo de un minuto de grado. Una hilera de lámparas como la descrita anteriormente se puede ver en York Road, que recorre más de 600 yardas en el extremo sur de Regent's Park, Londres.

En el mismo camino, el siguiente caso puede verse en cualquier momento.

Fig. 78
Envía una niña, con prendas cortas, de C a D; al avanzar cien yardas o más (según la profundidad de las extremidades expuestas) la parte inferior del vestido o la prenda más larga parecerá tocar el suelo; y al llegar a H, el punto de fuga de las líneas C-D y E-H, las extremidades habrán desaparecido, y la parte superior del cuerpo continuará visible, pero se acortará gradualmente hasta que llegue la línea A-B contacto con E-H, en el ángulo de un minuto.

Si se observa un tren que retrocede en una porción larga, recta y horizontal del ferrocarril, la parte inferior del último carro parecerá acercarse gradualmente a los carriles, hasta aproximadamente la distancia de dos millas la línea del riel y la parte inferior del carruaje parecerán juntarse, como se muestra en la fig. 79

Fig. 79
La orilla sur del canal del Duque de Bridgewater (que pasa entre Manchester y Runcorn) en el vecindario de Sale y Timperley, en Cheshire, corre paralela a la superficie del agua, a una altura de aproximadamente dieciocho pulgadas, y en este punto el canal es una línea recta por más de una milla terrestre. En este banco se colocaron ocho banderas, cada una de 6 pies de alto, a intervalos de 300 yardas, y al mirar desde el camino de remolque en el lado opuesto, el banco pareció a lo lejos disminuir gradualmente en profundidad, hasta que la hierba y la superficie del agua convergieron a un punto, y la última bandera parecía estar parada no en la orilla sino en el agua del canal, como se muestra en el diagrama fig. 80

Fig. 80
Las banderas y el banco tenían a lo largo de toda la longitud la altitud y la profundidad representadas por las líneas respectivamente A-B y C-D.

Saliendo a la Bahía de Dublín hay una larga muralla de aproximadamente tres kilómetros de longitud, y al final, al lado del mar, se encuentra el Faro de Poolbeg. En una ocasión, el autor sentado en un bote frente a "Irish Town", a 5 km de la pared costera, notó que el faro parecía brotar del agua, como se muestra en el diagrama fig. 81

Fig. 81
La parte superior de la pared parecía declinar gradualmente hacia el nivel del mar, como de B a A; pero al remar rápidamente hacia A, se encontró que el faro estaba parado en el extremo de la pared, que tenía por lo menos cuatro pies de profundidad vertical sobre el agua. como se ve en el siguiente diagrama, fig. 82

A partir de los varios casos ahora presentados, que se seleccionan de un gran número de instancias que involucran la misma ley, la tercera proposición (Cualquier parte distintiva de un cuerpo que retrocede se volverá invisible ante la totalidad o una parte más grande del mismo cuerpo), está suficientemente demostrada. Por lo tanto, se verá fácilmente que el casco de un barco que retrocede obedeciendo la misma ley debe desaparecer en una superficie plana, antes de la cabeza del mástil. Si se presenta bajo la forma de un silogismo, la conclusión es inevitable:

Cualquier parte distintiva de un objeto retrocedido se vuelve invisible antes que la totalidad o una parte más grande del mismo objeto.

El casco es una parte distintiva de un barco. Ergo, el casco de una nave que retrocede o que se dirige hacia afuera debe desaparecer antes que el conjunto, incluida la cabeza del mástil.

Para dar al argumento un carácter más práctico y náutico, puede expresarse de la siguiente manera:

La parte de cualquier cuerpo que se aleja más cerca de la superficie sobre la cual se mueve, se contrae y se vuelve visible antes que las partes que están más alejadas de dicha superficie, como se muestra en las Figs. 63; 64; 65; 66; 67; 68; 69 y 70 .

El casco de un barco está más cerca del agua, la superficie sobre la que se mueve, que la cabeza del mástil. Ergo , el casco de una nave con destino al exterior debe ser el primero en desaparecer.

Esto se verá matemáticamente en el siguiente diagrama, fig. 83

Fig 83

La línea A-B, representa la altitud de la cabeza del mástil; E-H, del observador, y C-D, de la superficie horizontal del mar. Según la ley de la perspectiva, la superficie del agua parece ascender hacia la línea del ojo, encontrándose con ella en el punto H, que es el horizonte. El barco parece ascender en el plano inclinado C-H, y el casco disminuye gradualmente hasta que al llegar al horizonte H es aparentemente tan pequeño que su profundidad vertical subtiende un ángulo, en el ojo del observador, de menos de un minuto de un grado, y por lo tanto es invisible; mientras el ángulo subtendido por el espacio entre el mástil y la superficie del agua es considerablemente más de un minuto, y por lo tanto, aunque el casco ha desaparecido en el horizonte como el punto de fuga, el mástil es aún visible sobre el horizonte. Pero, al continuar navegando, la cabeza del mástil desciende gradualmente en la dirección de la línea A-W, hasta que finalmente forma el mismo ángulo de un minuto en el ojo del observador, y luego se vuelve invisible.

Aquellos que creen que la Tierra es un globo terráqueo a menudo han tratado de demostrar que es así citando el hecho de que cuando el casco del barco ha desaparecido, si un observador asciende a una posición más alta, el casco vuelve a ser visible. Pero esto, es lógicamente prematuro; tal resultado surge simplemente del hecho de que al elevar su posición la línea del ojo se aleja más sobre el agua antes de que forme el ángulo de un minuto de grado, y esto incluye y devuelve el casco al punto de fuga, como se muestra en la Fig. 84

Fig. 84
La altura de la línea del ojo E-H, siendo mayor, el horizonte o punto de fuga se forma en la fig. 2 en lugar de en la fig. 1, como en la ilustración anterior.

Por lo tanto, el fenómeno de que el casco de un buque con rumbo al exterior sea el primero en desaparecer, que se ha citado y citado tan universalmente como prueba de la rotundidad de la Tierra, es bastante, lógica y matemáticamente, una prueba de lo contrario, la tierra es un plano. Eso ha sido malentendido y mal aplicado como consecuencia de una visión errónea de las leyes de la perspectiva y el deseo invicto de apoyar una teoría. Que no tiene ningún valor para tal fin ahora está completamente demostrado.

Perspectiva en el mar
Ahora tenemos que considerar una modificación muy importante de este fenómeno, a saber, que en los diversos casos ilustrados por los diagramas Nos. 71 a 84 inclusive, cuando las partes inferiores de los objetos han entrado en el punto de fuga, y desaparecen a simple vista, un telescopio de poder considerable los restaurará para ver; pero en el caso del casco de un barco, un telescopio no puede restaurarlo, por muy poderoso que sea. Este hecho se considera de tan gran importancia, y tanto se lo considera como un argumento para la rotundidad de los filósofos newtonianos, que exige en este lugar una consideración especial. Ya se ha demostrado que la ley de la perspectiva, como se enseña comúnmente en nuestras escuelas de arte, es falaz y contraria a todo lo que se ve en la naturaleza. Si un objeto se mantiene en el aire, y se lleva gradualmente de un observador que mantiene su posición, es cierto que todas sus partes convergerán en un solo y mismo punto: el centro, en relación a lo cual el todo se contrae y disminuye. Pero si el mismo objeto se coloca en el suelo o en un tablero, como se muestra en el diagrama 74, y la parte inferior hecha distintiva en forma o color, y de forma similar se alejó de un observador fijo, el mismo predicado es falso. En el primer caso, el centro del objeto es el dato al que convergen todos los puntos del exterior; pero en el segundo caso, el suelo o el tablero se convierte prácticamente en el dato en el que todas las partes del objeto convergen en sucesión, comenzando por el más bajo o el más cercano.

Ejemplos: Un hombre con pantalones ligeros y botas negras caminando a lo largo de un camino llano, aparecerá a cierta distancia como si las botas hubieran sido removidas y los pantalones puestos en contacto con el suelo. En una ocasión, el autor y varios amigos presenciaron una especie de revisión o simulacro especial de infantería en el espacio abierto detrás de Horse Guards, en Whitehall. Fue en el mes de julio, y los soldados tenían su ropa de verano, todas sus "vestiduras inferiores" eran blancas, y cuando estaban cerca de ellas, las botas negras bien pulidas eran visibles a una profundidad de tres o cuatro pulgadas, permaneciendo claramente entre la tela blanca de los pantalones, y la grava marrón y amarillenta y arena del patio de armas. Al mudarme a unos cientos de pies de distancia, a lo largo de uno de los paseos en St. James's Park, las tres o cuatro pulgadas de profundidad de las botas negras subrayaban un ángulo en el ojo tan agudo que ya no eran visibles, y los pantalones casi blancos como la nieve de una hilera de hombres parecían estar en contacto real con el suelo. Todos los hombres, cuando se volteaban o tenían la espalda hacia los espectadores, parecían no tener pies. El efecto fue notable y formó una ilustración muy llamativa de la verdadera ley de la perspectiva. Después de observar las maniobras por un corto tiempo. a un grupo de soldados se los "quitó" para relevar a la guardia en los Palacios de St. James y Buckingham, y al seguirlos, por la avenida del parque volvimos a ver el fenómeno de una fila de soldados que marchaban aparentemente sin pies. y los pantalones casi blancos como la nieve de una hilera de hombres parecían estar en contacto real con el suelo. Todos los hombres, cuando se volteaban o tenían la espalda hacia los espectadores, parecían no tener pies. El efecto fue notable y formó una ilustración muy llamativa de la verdadera ley de la perspectiva. Después de observar las maniobras por un corto tiempo. a un grupo de soldados se los "quitó" para relevar a la guardia en los Palacios de St. James y Buckingham, y al seguirlos, por la avenida del parque volvimos a ver el fenómeno de una fila de soldados que marchaban aparentemente sin pies. y los pantalones casi blancos como la nieve de una hilera de hombres parecían estar en contacto real con el suelo. Todos los hombres, cuando se volteaban o tenían la espalda hacia los espectadores, parecían no tener pies. El efecto fue notable y formó una ilustración muy llamativa de la verdadera ley de la perspectiva. Después de observar las maniobras por un corto tiempo. a un grupo de soldados se los "quitó" para relevar a la guardia en los Palacios de St. James y Buckingham, y al seguirlos, por la avenida del parque volvimos a ver el fenómeno de una fila de soldados que marchaban aparentemente sin pies.

Un pequeño perro corriendo parece acortar gradualmente por las piernas, que a distancia, de menos de media milla, serán invisibles, y el cuerpo o tronco del animal parecerá deslizarse sobre la tierra.

Los caballos y el ganado que se alejan de un punto determinado en un terreno horizontal, parecerán perder sus cascos y caminar sobre las extremidades óseas o los muñones de las extremidades.

Los carruajes que retroceden de manera similar parecerán perder esa parte del borde de las ruedas que toca la tierra. Los ejes también parecerán bajar, ya la distancia de una o dos millas, según el diámetro de las ruedas, el cuerpo del carro parecerá arrastrarse en contacto con el suelo.

Una niña, con prendas cortas que terminan diez o doce pulgadas por encima de los pies, al caminar hacia adelante, parece hundirse hacia la tierra, el espacio entre el cual y la parte inferior del vestido parecerá disminuir gradualmente, y en la distancia de media o menos millas de las extremidades que se vieron por primera vez por diez o doce pulgadas serán invisibles - la parte inferior de la prenda parecerá tocar el suelo. Todo el cuerpo de la niña, por supuesto, disminuirá gradualmente a medida que retroceda, pero la profundidad de las extremidades, o la parte inferior, desaparecerá antes que los hombros y la cabeza, como se ilustra en el diagrama 78.

Estas instancias que son solo unas pocas seleccionadas de un gran número que se ha recopilado, serán suficientes para demostrar más allá del poder de la duda o la necesidad de controversia, que sobre una superficie plana o horizontal las partes más bajas de los cuerpos retroceden de un determinado punto de observación necesariamente desaparecen antes que el más alto.

Esta sería una explicación suficiente de la desaparición del casco de un barco antes del aparejo y el mástil; pero como ya se dijo en cada una de las instancias dadas, excepto la del barco en el mar, un telescopio se restaurará para ver lo que haya desaparecido a simple vista. Sería lo mismo en el caso del casco del barco si todas las condiciones fueran las mismas. Si la superficie del mar no tuviera movimiento o irregularidad, o si estuviera congelada y por lo tanto estacionaria y uniforme, un telescopio de potencia suficiente para ampliar a la distancia, en todo momento restablecería el casco a la vista. En cualquier lago o canal congelado, especialmente en el "Bedford Canal", en el condado de Cambridge, en invierno y en un día claro, se puede observar a los patinadores a varias millas de distancia, parece deslizarse sobre extremidades sin pies: patines y botas bastante invisibles a simple vista, pero claramente visibles a través de un buen telescopio. Pero incluso en el mar, cuando el agua está muy tranquila, si se observa un barco hasta que simplemente "casco abajo", un poderoso telescopio colocado sobre él restaurará el casco a la vista. De lo cual se deduce que la parte inferior de un barco en retroceso desaparece por la influencia de la perspectiva y no se hunde detrás de la cima de una superficie convexa. Si no es así, se deduce que el telescopio lleva la línea de visión a través de la masa de agua, o sobre su superficie y hacia el otro lado. Esto sería, de hecho, "mirando a la vuelta de la esquina", un poder que, ni el de penetrar en un medio denso y extenso como el agua, nunca ha sido reclamado para instrumentos ópticos de ningún tipo.

Sobre el mar se modifica la ley de la perspectiva porque la condición principal, la estabilidad en la superficie o línea de referencia, se cambia. Cuando la superficie está en calma, el casco de un buque se puede ver a una distancia mucho mayor que cuando es áspero y tormentoso. Esto se puede verificar fácilmente mediante observaciones sobre objetos fijos a distancias conocidas, como barcos ligeros, faros, muros de mar, cabeceras, o la mampostería de baterías de colores claros, como las que se construyen en la costa en muchas partes. del mundo.

En mayo de 1864, el autor, con varios caballeros que asistieron mal a sus conferencias en Gosport, hizo una serie de observaciones sobre el barco-faro "Nab", desde las escaleras del muelle de Victoria, en Portsmouth. Desde una elevación de treinta y dos pulgadas sobre el agua, cuando estaba muy tranquilo, la mayor parte del casco de la nave, a través de un buen telescopio, claramente visible. Pero en otras ocasiones, cuando el agua estaba muy perturbada, no se podía ver ninguna porción del casco desde la misma elevación, y con el mismo o incluso más potente telescopio. En otras ocasiones, cuando el agua estaba más o menos en calma, solo se podía ver una pequeña porción del casco, y algunas veces la parte superior de las amuradas. Estas observaciones no solo prueban que la distancia a la que los objetos en el mar se pueden ver con un telescopio poderoso depende en gran medida del estado del agua, sino que proporcionan un fuerte argumento en contra de la rotundidad. El faro "Nab" está a ocho millas de distancia del muelle de Victoria, y permitiendo treinta y dos pulgadas para la altitud de los observadores, y diez pies para la altura de las amuradas sobre la línea de agua, encontramos que incluso si el agua eran perfectamente lisos y estacionarios, la parte superior del casco debería estar siempre a catorce pies debajo del horizonte. Muchas observaciones similares a las anteriores tienen y diez pies para la altura de las amuradas sobre la línea de flotación, encontramos que incluso si el agua fuera perfectamente lisa y estacionaria, la parte superior del casco debería estar siempre a catorce pies debajo del horizonte. Muchas observaciones similares a las anteriores tienen y diez pies para la altura de las amuradas sobre la línea de flotación, encontramos que incluso si el agua fuera perfectamente lisa y estacionaria, la parte superior del casco debería estar siempre a catorce pies debajo del horizonte. (...)

Que los buques, faros, barcos ligeros, boyas, señales y otros objetos conocidos y fijos a veces se ven con mayor claridad que en otras ocasiones, y que a menudo, desde la misma elevación común, se pierden de vista cuando el mar está agitado, no pueden ser negado o dudado por cualquiera de experiencia en asuntos náuticos.

La conclusión que tales observaciones necesitan y nos obligan es que la ley de la perspectiva, que es visible en todas partes en la tierra, se modifica cuando se observa en relación con objetos en el mar o cerca de él. ¿Pero cómo modificado? Si el agua estuviese congelada y en perfecto reposo, cualquier objeto en su superficie se vería una y otra vez tan a menudo como desapareciera y en la medida en que pudiera ejercerse sobre ella una potencia telescópica o de aumento. Pero porque este no es el caso, porque el agua siempre está más o menos en movimiento, no solo de progresión sino de fluctuación y ondulación, las "olas" y las olas en las que se rompe la superficie, operan para evitar que la línea de visión pase absolutamente paralela a la línea de agua horizontal.

En el Experimento 15 del Cap. 2 se muestra que la superficie del mar parece elevarse hasta el nivel o la altitud del ojo; y que a cierta distancia, menor o mayor, según la elevación del observador, la línea de visión y la superficie del agua parecen converger a un "punto de fuga", que en realidad es "el horizonte". Si este horizonte estuviera formado por la unión aparente de dos líneas paralelas perfectamente estacionarias, podría, como se dijo antes, ser penetrado por un telescopio de potencia suficiente para ampliar a la distancia, por grande que fuera, a la que haya navegado cualquier embarcación. Pero debido a que la superficie del mar no es estacionaria , la línea de visión debe pasar por alto el horizonte, o punto de fuga, en un ángulo en el ojo del observador, dependiendo de la cantidad de "oleaje" en el agua. Esto quedará claro con el siguiente diagrama, fig. 85

Fig. 85
La línea C-D representa la superficie horizontal del agua. Por la ley de la perspectiva que opera sin interferencia de ninguna causa local, la superficie parecerá ascender al punto B, que es el horizonte, o punto de fuga para el observador en A; pero debido a que el agua se ondula, la línea A-B, necesariamente se convierte en A-H-S, y la dirección angular de esta línea se vuelve menor o mayor si la ondulación en H aumenta o disminuye. Por lo tanto, cuando un barco ha alcanzado el punto H, el horizonte; la línea de visión comienza a cortar la jarcia más y más hacia la cabeza del mástil, a medida que el barco retrocede más y más. En tal posición, un telescopio se agrandará y hará más visible toda esa parte del aparejo que está por encima de la línea A-H-S, pero no puede restaurar esa parte, incluido el casco, que está debajo de ella. Las ondas en el punto H, cualquiera que sea su magnitud real, se magnifican y se volverá más obstructivo por el mismo instrumento (el telescopio), que se emplea para hacer los objetos lejanos más claramente visibles; y así se observa a menudo de manera muy llamativa el fenómeno, mientras que un telescopio poderoso hará que las velas y el aparejo de un barco traspasen el horizonte H, tan distintos que los diferentes tipos de cuerdas se pueden distinguir fácilmente, no la menor parte del casco. grande y sólido como es, se puede ver. Las "aguas de cresta" forman una barrera a la línea de visión horizontal tan sustancial como la cumbre de una roca interpuesta. Y debido a que la barrera acuosa se magnifica y prácticamente aumenta con el telescopio, surge la condición paradójica de que cuanto mayor es la potencia del instrumento, menos se puede ver con él.

Por lo tanto, hemos determinado mediante un simple proceso zetético, independientemente de todas las teorías, e independientemente de las consecuencias, que la desaparición del casco de un barco hacia el exterior es el resultado natural de la ley de perspectiva que opera en una superficie plana, pero modificada por el movilidad del agua; y lógicamente no tiene ninguna conexión real con la doctrina de la rotundidad de la tierra. Todo lo que se puede decir de él es que tal fenómeno existiría si la tierra fuera un globo terráqueo; pero no puede emplearse como una prueba de que la asunción de la rotundidad es correcta.

Sobre las dimensiones de las olas en el océano
Si se argumenta que "hay momentos en que la superficie del mar está perfectamente en calma, y ​​que en esos momentos, al menos, si la superficie es plana, el telescopio debe restaurar el casco de un barco, independientemente de la distancia, proporcionando su poder es lo suficientemente grande como para magnificarlo", la respuesta es que los experimentos prácticos han demostrado que durante lo que se llama una "calma mortal", las ondulaciones o las olas en el agua ascienden a más de 20 pulgadas, como se verá a partir del siguiente extractos: -

Este interesante tema fue muy bien introducido en una reunión reciente de la Academia de Ciencias, por el almirante Coupvent de Bois:
"No es fácil determinar la altura de las olas del océano, sin embargo, el método adoptado para este fin es capaz de proporcionar resultados suficientemente exactos. Se determina el punto en los obenques correspondientes con una tangente a las partes superiores de las olas. ascendiéndolas gradualmente y haciendo observaciones hasta que se alcanza. Determinado ese punto, las dimensiones conocidas de la nave dan la altura de las olas por encima de la línea de flotación, que se corresponde con el horizonte del mar, en la depresión del mar. onda. De esta forma se obtuvieron los siguientes resultados:
Con un mar suave altura de las olas: 1.97 pies
" buen tiempo " 3.28 "
" un ligero oleaje " 4.921 "
" un oleaje completo " 7.546 "
" un gran oleaje " 10.827 "
" oleaje severo " 15.42 "
" un mar pesado " 20.67 "
" un mar muy pesado " 28.543 "


"Las longitudes de las olas también se han medido, y se ha encontrado que, por ejemplo, las olas de 27 pies de altura, son de aproximadamente 1640 pies de largo". 
Es bien sabido que incluso en lagos de pequeñas dimensiones y también en canales, cuando los fuertes vientos prevalecen durante algún tiempo en la misma dirección, la onda ordinaria se convierte en ondas comparativamente grandes. En el "Bedford Canal", durante la temporada de viento, el agua se eleva en ondulaciones tan altas que, a través de un telescopio potente a una altura de 8 pulgadas, un barco a dos o tres millas de distancia será invisible; pero en otras ocasiones, a través del mismo telescopio se puede ver el mismo tipo de bote a una distancia de seis u ocho millas.

Durante el buen tiempo, cuando el agua ha estado en calma durante algunos días y se ha estabilizado, las personas a menudo pueden ver a simple vista desde Dover, en la costa de Francia, y se ha recorrido un barco a través del canal. . En otras ocasiones, cuando los vientos son muy altos y predomina un fuerte oleaje, la costa es invisible y no se puede rastrear a los vapores toda la distancia desde la misma altitud, incluso con un buen telescopio.

Las instancias podrían multiplicarse mucho, pero ya se han presentado más pruebas de las que el sujeto realmente requiere, para demostrar que cuando un telescopio no restaura el casco de un buque distante se debe a una causa puramente especial y local,


La mayor parte de lo aquí expuesto, ya fue tratado en el excelente post de mi distinguido colega Jesús Campo Garrido en su post "Poniendo las cosas en perspectiva", por lo que nos saltaremos esta parte e invitamos al lector a seguir el enlace correspondiente.

Me referiré, no obstante a lo que Rowbotham nos muestra en las figuras 73 y 74 (el atento lector habrá notado que falta la figura 72. No la he omitido. Falta en el original)

En la primera figura, vemos cómo el disco se hace más y más pequeño a medida que nos alejamos de él. Imaginemos que se trata de el sol... Según esto, debería hacerse más pequeño a medida que se alejara de nosotros, pero el sol SIEMPRE tiene el mismo tamaño.

Un detalle interesante para señalar en la Fig. 74: Rowbotham afirma que
"...el efecto es aún más sorprendente. El disco en C (cuando está más alejado) aparecerá perfectamente redondo, el segmento blanco habrá desaparecido".
Efectivamente, así sucede. Puede que el sector pintado de blanco sea tan pequeño que no pueda distinguirse, pero eso no afecta la forma del objeto que estamos viendo. Sin embargo, los tierraplanistas insisten en recurrir a la Ley de Perspectiva Especial terraplana para intentar explicar las puestas de sol tras el horizonte. Según nos explica Rowbotham, el sol debería irse achicando hasta desaparecer.


Trata de justificar la desaparición de los cascos de los barcos antes de que lo haga la superestructura, achacándole el fenómeno a las olas...

.
...pero esto no podría explicar que desaparezca el sol ante nuestros ojos de esta manera, sobre todo en tierra firme.

Otra cosa...

La perspectiva no está relacionada con el horizonte, en primer lugar. Un avión volando a 10.000 metros de altura, sobre nuestras cabezas, lo veremos muy pequeñito, poco más que un puntito, pero lo seguimos viendo sobre nuestras cabezas, y completo. No se oculta detrás del horizonte, sino que desaparece de nuestra vista mucho antes de llegar al horizonte y, por supuesto, no desaparece de abajo hacia arriba. Todas las reglas de la perspectiva aplican a lo que vemos, pero el horizonte no interviene para nada.


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jueves, 17 de agosto de 2017

Astronomía Zetética (S. Rowbotham) Capítulos IX y X

Capítulo IX: Causas de la salida y de la puesta del sol.

Aunque el sol está siempre sobre la superficie de la tierra, parece por la mañana ascender desde el noreste hasta la posición del mediodía, y desde allí descender y desaparecer, o ponerse, en el noroeste. Este fenómeno surge del funcionamiento de una ley de perspectiva simple y en todas partes visible. Un rebaño de pájaros, al pasar sobre un país llano o pantanoso, siempre parece descender si se aleja; Y si el rebaño es extenso, el primer pájaro aparece más abajo o más cerca del horizonte que el último, aunque están a la misma altura real sobre la tierra inmediatamente debajo de ellos. Cuando un globo navega lejos de un observador, sin aumentar o disminuir su altitud, parece acercarse gradualmente al horizonte. En una larga fila de lámparas, El segundo, suponiendo que el observador se mantenga al principio de la serie, parecerá más bajo que el primero; La tercera más baja que la segunda; Y así sucesivamente hasta el final de la fila; El más alejado siempre aparece el más bajo, aunque cada uno tiene la misma altitud; Y si tal línea recta de lámparas pudiera ser continuada bastante lejos, las luces descenderían al final, aparentemente, al horizonte, oa un nivel con el ojo del observador, como se muestra en el diagrama siguiente, Fig. 63.
Fig. 63
Sea A-B, representen la altitud de una larga fila de lámparas, de pie sobre el suelo horizontal E-D; y C-H, la línea de visión de un observador en C. Los principios ordinarios de la perspectiva causarán un aparente ascenso del suelo E-D, a la línea ocular C-H, encontrándola en H; y un descenso aparente de cada lámpara subsiguiente, de A hasta H, hacia la misma línea de ojo, encontrándose también en H. El punto H es el horizonte o el verdadero "punto de fuga", en el que la última lámpara visible, Aunque tiene realmente la altitud D-B, desaparecerá.

Teniendo en cuenta los fenómenos anteriores, se verá fácilmente cómo el sol, aunque siempre por encima y paralelo a la superficie de la tierra, debe parecer ascender desde el horizonte de la mañana hasta la posición del mediodía o del meridiano; Y desde allí descender hasta el horizonte de la tarde.

En el diagrama siguiente, Fig. 64, la línea E-D, represente la superficie de la tierra; H-H, el horizonte de la mañana y de la tarde; y A-S-B, una porción del camino verdadero del sol. Un observador en 0, mirando hacia el este, verá por primera vez el sol por la mañana,


No en A, su posición verdadera , sino en su posición aparente H, que acaba de salir del "punto de fuga", o del horizonte matutino. A las nueve, el sol tendrá la posición aparente, 1, apareciendo gradualmente para ascender la línea H-1-S; Siendo el punto S el meridiano o la posición del mediodía. A partir de S, el sol se verá que gradualmente descender la línea S-2-H, hasta que se alcanza el horizonte H, y entrando en el "punto de fuga", desaparece. (...) Una excelente ilustración de este "levantamiento" y "ajuste" del sol se puede ver en un túnel largo, como se muestra en el diagrama, fig. 65.

Fig. 65

La parte superior del túnel, 1-2, y la parte inferior, 3-4, aunque realmente equidistantes a lo largo de toda la longitud, para un observador en el centro, C, parecerá acercarse el uno al otro, y convergerán en los puntos, S.S; y una lámpara o luz de cualquier tipo, introducida y llevada a lo largo de la parte superior, cerca de la superficie superior 1, 2, al ir realmente a lo largo de la línea 1, S, 2, parecen ascender el plano inclinado H-S, al centro, S, y después de pasar por el centro, descender el plano S-H; Y si el túnel fuera suficientemente largo, los fenómenos del amanecer y del atardecer serían perfectamente imitados.

(...)

Hemos visto que el "amanecer" y el "ocaso" son fenómenos dependientes enteramente del hecho de que las líneas horizontales, paralelas entre sí, parecen acercarse o converger en la distancia. La superficie de la tierra que es horizontal, y la línea de visión del observador y del camino del sol son paralelos; el levantamiento y el ajuste del sol móvil sobre la tierra inmóvil son simplemente fenómenos que surgen necesariamente de las leyes de la perspectiva.

Capítulo X: Causa del aparente aumento del tamaño del sol al amanecer y atardecer.

Es bien sabido que cuando una luz de cualquier tipo brilla a través de un medio denso, parece más grande, o más bien da un mayor "resplandor", a una distancia dada que cuando se ve a través de un medio más ligero. Esto es más notable cuando el medio contiene partículas acuosas o vapor en solución, como en una atmósfera húmeda o brumosa. Cualquiera puede estar satisfecho de esto poniéndose a unas pocas yardas de una lámpara de calle ordinaria, y notando el tamaño de la llama; Al irse a muchas veces la distancia, la luz o el "deslumbramiento" sobre la atmósfera aparecerá considerablemente más grande. Este fenómeno puede notarse, en mayor o menor grado, en todo momento; Pero cuando el aire es húmedo, es evidente que al amanecer y al atardecer, la luz del sol debe brillar a través de una mayor longitud de aire atmosférico que a mediodía; Además, el aire cercano a la tierra es más denso y contiene más partículas acuosas en solución que los estratos más altos a través de los cuales el sol brilla al mediodía; por lo tanto la luz debe ser dilatada o ampliada, así como modificada en color. El diagrama siguiente, fig. 66, mostrará también que, a medida que el sol se aleja del meridiano, sobre una superficie plana, la luz, cuando golpea la atmósfera, debe dar un disco más grande.


Sea A-B el estrato superior de la atmósfera; C-D la superficie de la tierra; y  1, 2, 3, 4, 5, el sol, en sus posiciones de amanecer, media mañana, mediodía, media tarde y anochecer. Es evidente que cuando está en la posición 1, el disco de luz proyectado sobre la atmósfera en 6, es considerablemente mayor que el disco proyectado desde la posición de la media mañana, 2, sobre la atmósfera en 7; el disco allí es mayor que el formado en 8, cuando el sol, en 3, está en el cenit; Cuando llega a 4, el disco en 9 es de nuevo más grande; y cuando alcanza el 5, o en el final del atardecer, el disco en 10 es otra vez tan grande como en 6, o la posición del amanecer. Es evidente que los resultados anteriores son lo que debe ocurrir necesariamente si el camino del sol, la línea de la atmósfera y la superficie terrestre, son líneas paralelas y horizontales. Que tales resultados ocurran constantemente es una cuestión de observación diaria; Y lógicamente podemos deducir frente a él un argumento llamativo contra la rotundidad de la tierra, ya favor de la conclusión contraria, que es horizontal. La atmósfera que rodea un globo no permitiría nada como el mismo grado de ampliación del sol al levantarse y ponerse, como vemos diariamente en la naturaleza.


Para comprender cabalmente cómo funciona la perspectiva, por favor visitar este enlace Con un sol pequeño y a poca altura, como el que proponen los tierraplanistas, debería ir achicándose a medida que se aleja y tal vez lo veríamos acercarse al horizonte, pero de ninguna manera desaparecer comenzando por su parte inferior de la forma en que se pretende explicar en el Capítulo XIV.  


Nótese además que en esta fotografía puede apreciarse claramente que las nubes están iluminadas por el sol desde abajo, como puede verse en la siguiente fotografía: El sol ha desaparecido completamente de la vista tras el horizonte, pero las nubes todavía reciben su luz. En el siguiente diagrama podemos apreciar mejor cómo se produce este efecto:


Para terminar, digamos que lo afirmado en el Capítulo X choca hasta con lo afirmado por el propio Rowbotham en sus explicaciones sobre la perspectiva. De ninguna manera un objeto que se aleja puede aparentar agrandarse por casa de ésta. Este brevísimo análisis solo deja entrever que quiso pasarlo lo más rápido posible para no tener que ahondar demasiado en el tema.

Hoy contamos con medios que nos permiten hacer experiencias que nos posibilitan corroborar estas afirmaciones, y de estas experiencias se desprenden los resultados que nos dicta la lógica y el sentido común: El sol no cambia de tamaño en ningún momento.

Bueno... esto no es completamente cierto... El sol sí cambia un poco su tamaño aparente, de acuerdo a la distancia a la que se encuentre de la tierra, tal como lo demanda la perspectiva REAL


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jueves, 11 de mayo de 2017

Poniendo las cosas en perspectiva

por Jesús Campo Garrido

Hemos visto muchas veces que, cuando un terraplanista observa algún barco, edificio, o el propio sol, ocultándose bajo la línea del horizonte, acude sin más a una extraña concepción de la perspectiva. Esto ha sido así desde el principio de la invención de su corpus “científico”.

En efecto, el propio Samuel Birley Rowbotham (alias Parallax) expresó en estos términos su Ley de la perspectiva:

Cuando cualquier objeto o parte de él está tan lejos que su diámetro mayor subtiende al ojo del observador un ángulo de un minuto o menos de un grado, deja de ser visible. De lo anterior se deduce: 

  1. Cuanto más grande es el objeto va a requerir alejarse más del observador antes de que se vuelva invisible.
  2. El mayor de dos cuerpos, o de dos partes de un mismo cuerpo, formado por piezas, más tiene que alejarse antes de que parezca converger en el mismo punto.
  3. Cualquier parte distintiva de un cuerpo alejado se volverá invisible antes que la totalidad o una parte más grande de ese cuerpo.
When any object or any part thereof is so far removed that its greatest diameter subtends at the eye of the observer, an angle of one minute or less of a degree, it is no longer visible. From the above it follows:1.- That the larger the object the further will it require to go from the observer before it becomes invisible.2.- The further any two bodies, or any two parts of the same body, are asunder, the further must they recede before they appear to converge to the same point.3.- Any distinctive part of a receding body will be-come invisible before the whole or any larger part of the same body.
Zetetic Astronomy, ed. 1881. Página 204.
La teoría que afirma que todas las líneas paralelas convergen en un mismo punto de la línea de los ojos, es un error. Es cierto sólo en líneas equidistantes de la línea de los ojos; líneas más o menos separadas cruzan la línea de los ojos a diferentes distancias, y el punto en el que se encuentran es sólo donde cada una de ellas forma el ángulo de un minuto de un grado, o cualquier otra medida angular que pueda señalarse como el punto de fuga. Esta es la verdadera ley de la perspectiva, como se muestra por la naturaleza misma; cualquier idea en contrario es falaz, y engañará a todo el que intente sostenerla y aplicarla a la práctica.
The theory which affirms that all parallel lines converge to one and the same point on the eye-line, is an error. It is true only of lines equi-distant from the eye-line; lines more or less apart meet the eye-line at different distances, and the point at which they meet is that only where each forms the angle of one minute of a degree, or such other angular measure as may be decided upon as the vanishing point. This is the true law of perspective as shown by nature herself; any idea to the contrary is fallacious, and will deceive whoever may hold and apply it to practice. Ibidem, página 207
E ilustra semejantes afirmaciones con una serie de esquemas reiterativos tratando de demostrar que su ley funciona tanto con una fila de árboles,


como con una serie de farolas, de pie sobre un suelo horizontal, cuyos pedestales, si son cortos, disminuyen gradualmente hasta a una distancia de unos pocos cientos de yardas que parecen desaparecer, y las partes superiores y más delgadas de los postes parecen tocar el suelo (In a long row of lamps, standing on horizontal ground, the pedestals, if short, gradually diminish until at a distance of a few hundred yards they seem to disappear, and the upper and thinner parts of the lamp posts appear to touch the ground, as shown in the following diagram)


E incluso (en cierto modo de una forma perturbadora… según se mire) con las piernas de una chica que se aleje de nuestra vista: cuando avance  un centenar de yardas o más (según la longitud de las piernas expuestas) de la parte inferior del vestido o prenda más larga parecerá a tocar el suelo; y al llegar a H, el punto de fuga de las líneas C-D, y E-H, las extremidades habrán desaparecido, y la parte superior del cuerpo continuará visible, pero acortándose poco a poco hasta que la línea A-B, entre en contacto con E-H, en el ángulo de un minuto. 
Send a young girl, with short garments, from C on towards D; on advancing a hundred yards or more (according to the depth of the limbs exposed) the bottom of the frock or longest garment will seem to touch the ground; and on arriving at H, the vanishing point of the lines C, D, and E, H, the limbs will have disappeared, and the upper part of the body would continue visible, but gradually shortening until the line A, B, came in contact with E, H, at the angle of one minute. Opus cit., pág. 208

Por lo tanto, dice Parallax, el error en perspectiva, que está comprometido casi universalmente, consiste en hacer que las líneas disimilarmente distantes de la línea de los ojos convergen en un único punto de fuga. Considero que es demostrable que las líneas más distantes tienen que converger con la línea de los ojos menos rápidamente, y deben ser llevadas sobre la línea de los ojos antes de que tengan el ángulo de un minuto, que constituye el punto de fuga. 
The error in perspective, which is almost universally committed, consists in causing lines dissimilarly distant from the eye-line to converge to one and the same vanishing point. Whereas it is demonstrable that lines most distant from an eye-line must of necessity converge less rapidly, and must be carried further over the eye-line before they meet it at the angle one minute, which constitutes the vanishing point. Ibidem, pág. 206.
Vemos de los ejemplos expuestos que la tercera consecuencia de la ley de perspectiva especial antes expuesta (que las partes más pequeñas de un objeto desaparecen de nuestra vista antes que las partes mayores) deja bien pronto de cumplirse: ni las hojas de los árboles, ni el farol de las luminarias de una avenida, ni la cabeza o las manos de una muchacha cumplen con esa regla frente a las ramas, el cuerpo de la farola o las piernas de la chica, respectivamente. Será acaso que únicamente han de desaparecer de nuestra vista las cosas que deseemos?

Como desde la época del autor de esa extravagante explicación hasta la actualidad ha avanzado enormemente la fotografía, y no es necesario acudir a dibujos y grabados, veamos en primer lugar si se cumplen los presupuestos que dice:


A lo que se ve, las partes más cortas de los árboles, sea cual sea la distancia, no desaparecen por perspectiva antes de que lo hagan las mayores… aunque puede ocurrir que la imagen de arriba no sea muy representativa. Veamos otra.


En primer lugar, comprobamos que todas las líneas convergen en el punto de fuga:


Y que ninguna las personas que aparecen en la imagen, sea cual sea la distancia a la que se encuentre del observador, cumple con el fenómeno de que sus piernas (ni ninguna otra parte de su cuerpo) desaparezca antes que el resto:


Pero, claro… eso puedo decirlo yo, un “terraglobista”… Veamos qué dice el ínclito fundador de la zetética cuando realiza sus experimentos:

Un barco, con una bandera, cuya parte superior estaba a 5 pies por encima de la superficie del agua, se dirigió navegando desde un lugar llamado “Presa de Welche” (un conocido pasaje de ferry), a otro llamado “Puente Welney”. Estos dos puntos están separados seis millas terrestres. El autor, con un buen telescopio, entró en el agua; y con el ojo sobre 8 pulgadas por encima de la superficie, observado el barco alejarse durante todo el tiempo necesario para llegar al Puente Welney. La bandera y el barco eran claramente visibles a lo largo de toda la distancia! 
A boat, with a flag-staff, the top of the flag 5 feet above the surface of the water, was directed to sail from a place called "Welche's Dam" (a well-known ferry passage), to another called "Welney Bridge." These two points are six statute miles apart. The author, with a good telescope, went into the water; and with the eye about 8 inches above the surface, observed the receding boat during the whole period required to sail to Welney Bridge. The flag and the boat were distinctly visible throughout the whole distance!Zetetic Astronomy, página 12

Entonces.... No se cumplió en el experimento la ley especial de perspectiva descrita por el propio autor? No había dicho que a pocos cientos de yardas se apreciaba ese efecto? Y a seis millas no?

Vemos que la “perspectiva” terraplana no es más que otra excusa ad hoc para negar la evidencia.