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viernes, 1 de febrero de 2019

Midiendo la Distancia a la luna mediante el Paralaje durante un Eclipse

por Federico Gonzalez,
Iván Fernández
y Luis Espinoza


El paralaje es esa curiosa característica de la perspectiva, según la cual, si ponemos nuestro dedo frente a nosotros y cierras los ojos de forma alternada, veras un cambio en la posición aparente del dedo respecto del fondo fijo. si trazamos unas lineas desde nuestros ojos hasta el dedo, y otra linea que conecte ambos ojos, obtenemos un triángulo. Esto es muy útil, porque gracias a esto y un poco de trigonometría, podemos medir distancias sin usar una regla física.


A continuación explicamos lo que hemos realizado y los pasos a seguir para el calculo de paralaje en el eclipse lunar del 21 de enero de 2019, a las 4:00 UTC, Federico desde Canelones (Uruguay), e Iván Fernández desde Almería (sur de España), tomaron una foto coordinada de la luna usando ambos la Nikon P900, con idénticos ajustes para las 2 cámaras, 300mm de distancia focal, ISO 800, 2 segundos de exposición, y apertura de diafragma en F5. 

La distancia entre ambos observadores es de 9.740 kilómetros.
Foto desde Uruguay
Foto desde España
Si tenéis buena vista, seguramente ya notareis las estrellas de fondo, pero, para una mayor claridad, le subiremos el brillo a las fotos, además rotaremos la foto de España y la superpondremos sobre la foto de uruguay, de modo que todas las estrellas encajen unas sobre otras, de ese modo, podremos apreciar el cambio de posición de la luna por el paralaje.



Ahora lo que necesitamos hacer, es averiguar de cuantos grados es el desplazamiento de paralaje que estamos observando en las fotos, en photoshop hay una herramienta de medición llamada regla, que nos permite medir distancias en píxeles dentro de las fotos. de este modo, podemos medir la distancia entre ambas lunas desde el centro de cada luna, y obtenemos que la distancia en píxeles que se desplaza la luna de una foto a otra son 981 píxeles. (click sobre la imagen para ampliarla)


El paso siguiente es medir el diámetro de la luna en pixeles, y el resultado obtenido es que la luna mide 386 pixeles. (click sobre la imagen para ampliarla)


Aquí hay un dato importante: Sabemos que el diámetro angular de la luna en la noche del eclipse, era 33,7 minutos de arco, o 0,56 grados. por lo tanto, 386 píxeles son equivalentes a 0.56 grados de diámetro angular. sabiendo cuantos grados son 386 píxeles, y sabiendo que la separación de paralaje entre las lunas es 981 píxeles, podemos hacer una regla de 3, y averiguar de cuantos grados es el paralaje lunar.

Multiplicando 981 por 0,56 da 549,36. Ese resultado lo dividimos por 386 y el obtenemos que los grados del paralaje lunar son 1,4232 grados


Ahora que sabemos los grados del paralaje, podemos empezar con la trigonometría y hacer los cálculos para obtener la distancia hasta la luna.

Para ello, tenemos que imaginarnos un triangulo de observación, con base de 9740 kilómetros, y entrelazados por un angulo de 1,4232 grados. Tal como en esta representación, en donde el ángulo A y B son nuestros ángulos determinados por el paralaje lunar.


El siguiente paso que hay que hacer, es dividir el triangulo de observadores por la mitad, para obtener un triángulo rectángulo;. eso significa dividir la distancia de observadores por la mitad, y dividir el ángulo de paralaje por la mitad, eso nos da un triángulo rectángulo con base de 4870 kilómetros y un ángulo de 0,7116 grados en su parte superior. Dicho triángulo tiene ahora una línea central vertical, a la que llamaremos línea X, y es la que contiene la distancia hasta la luna, es la línea que buscamos resolver.



Ahora ya solo queda una cosa por hacer: En nuestra calculadora favorita, dividimos la distancia entre los observadores de 4870 km por la tangente de 0,7116 grados, y obtenemos una distancia hasta la luna de 392.096 kilometros! y esto sin siquiera considerar la curvatura de la tierra!! es decir, este resultado aplica para una tierra plana, tal como lo hemos representado. me pregunto como van a justificar ahora los terraplanistas que la luna se oculte en el horizonte. Esto, además, nos da también la altura mínima del sol, puesto que, dado que la luna pasa frente al sol en los eclipses solares, 392.000 kilómetros es la mínima distancia a la que puede estar el sol terraplanista.



Por supuesto, al haber considerado esto en una tierra plana, hay un margen de error comparado con la distancia real a la luna el 21 de enero, la cual, era de 354.821 kilómetros para la hora de captura de las fotos y la ubicación de los observadores.


Esto se soluciona si asumimos que la tierra es una esfera con 6371 kilómetros de radio, y procedemos a calcular el segmento circular de una esfera para obtener la verdadera distancia entre los observadores. 

La distancia suministrada por Google Earth, es una distancia que sigue la curvatura y no una línea recta, nosotros necesitamos la distancia en linea recta entre los observadores.


En este diagrama, la distancia por debajo de la curvatura que necesitamos se llama "longitud de la cuerda", para obtenerla, debemos averiguar el ángulo que hay en el centro de la esfera, dicho ángulo podemos obtenerlo usando la longitud de arco, que no es mas que la distancia obtenida del Google Earth, y el radio de la tierra de 6371 kilómetros.

El procedimiento es el siguiente: el ángulo en radianes entre los observadores, se obtiene dividiendo la distancia entre los observadores por el radio de la tierra; para pasarlo a grados, se multiplica por 180 y se divide por el número PI. El resultado será el ángulo del centro, y conociéndolo, podemos obtener la longitud de la cuerda.

Entonces, 9740 dividido por 6371 nos da 1,5288023858107

Ese número lo multiplicamos por 180 y nos da 275,18442944592

Este resultado lo dividimos por el numero PI y obtenemos que el angulo central es 87,5939 grados.

Finalmente, nos vamos a la calculadora de segmento circular, ponemos el radio de la tierra y el ángulo, y obtenemos la longitud de la cuerda, que resulta ser de 8819 kilómetros.


Ahora que tenemos la distancia entre los observadores en una esfera, procedemos a hacer el mismo procedimiento de antes, dividimos 8819 a la mitad y nos da 4409 km, dividimos a la mitad el angulo de 1,4232 grados, luego dividimos 4409 km por la tangente de 0.7116 grados, y obtenemos una distancia a la luna de 354.980 kilómetros. Ahora el resultado es casi idéntico al oficial, solo hay 159 kilómetros de diferencia, o lo que es lo mismo, el margen de error entre nuestra medición y el cálculo es de solo el 0,04%


Con esto, vemos como todos los cálculos cuadran perfectamente en una tierra esférica, también podemos aplicarlos en una tierra plana, y el resultado es que la luna esta mucho mas lejos de lo que el modelo terraplanista es capaz de soportar.


Este post es una versión resumida para este blog, del experimento de paralaje lunar que pueden ver completo aquí:


Recursos útiles

miércoles, 30 de enero de 2019

Astronomía Zetética (S. Rowbotham) Capítulo XIV: La analogía a favor de la redondez - Eclipse lunar: una Prueba de la redondez - La supuesta manifestación de la rotación de la Tierra

Capítulo XIV: Examen de las llamadas "pruebas" de la esfericidad terrestre 

Analogía a favor de la esfericidad.

Para aquellos que no son estrictamente lógicos, un "argumento" favorito, en apoyo de la forma globular de la Tierra, es que "como todos los cuerpos celestes son mundos, y visiblemente redondos, pueden, aunque no tan necesariamente la Tierra, ser vista como una de la misma categoría?"

Esto es solo aparentemente aceptable. En realidad es una pieza de autoengaño. Debe probarse que las estrellas son mundos; y para hacer esto, o para hacer que sea posible, deben probarse que están a millones de millas de distancia de la Tierra y entre sí, y que tienen cientos o miles de millas de diámetro. Por trigonometría plana, en conexión especial con líneas de base cuidadosamente medidas, se ha demostrado, más allá de toda duda, que el sol, la luna, las estrellas, los cometas y los meteoros de todo tipo están a una distancia de unos pocos miles de kilómetros del nivel del mar de la tierra; que son objetos muy pequeños, por lo tanto no son mundos, y por analogía, no ofrecen ninguna razón lógica o pretexto para concluir que este mundo es globular.


Eclipse lunar: una prueba de esfericidad.

A pesar de que el tema de los eclipses lunares ya se ha discutido, casi no se tiene en cuenta porque nuevamente forma parte de la categoría de supuestas evidencias de la esfericidad de la Tierra. Aquellos que sostienen que la Tierra es un globo a menudo afirmarán, con marcado entusiasmo, que en un eclipse de luna hay "pruebas positivas" de la esfericidad. "¿No es la sombra de la Tierra en la Luna, siempre redonda?" "¿Podría cualquier cosa que no sea un globo proyectar una sombra que en todo momento, y en todas las posiciones, sea visiblemente circular?". "¿Un plano no debería proyectar en la Luna una sombra que, a veces de lado, aparezca como una barra o una línea recta a través de ella?" A pesar de lo admisible de estas preguntas, faltan los requisitos esenciales de un argumento. Que el objeto celeste "eclipsador" de la luna sea una sombra es una suposición, sin ninguna otra prueba expuesta.

Se ha demostrado claramente lo contrario: que la luna no está eclipsada por una sombra; que es auto-luminosa, y no simplemente un reflector de luz solar, y por lo tanto no podría ser oscurecida o eclipsada por una sombra de cualquier objeto; y que la tierra está desprovista de movimiento, ya sea en ejes o en una órbita a través del espacio. Por lo tanto, llamar a eso un argumento a favor de la esfericidad de la tierra, donde solo se asume toda proposición necesaria, y en relación con la cual abunda la evidencia directa y práctica en contra, es para atrofiar el juicio y toda otra facultad de razonamiento.


Por lo tanto, hemos visto que en todos los casos en los que se intenta probar la esfericidad de la tierra, las premisas no garantizan la conclusión, que es prematuramente concluida antes de que todo el tema se plantee y se examine de manera justa, y cuando otras causas visibles son ampliamente suficientes para explicar los fenómenos, en cuya interpretación se enmarca originalmente la teoría de la esfericidad .

La misma acusación se puede hacer contra los pocos casos de movimiento de la tierra. Para explicar el día y la noche, se supuso que la Tierra giraba una vez cada veinticuatro horas. Las únicas pruebas directas ofrecidas son las peculiaridades que acompañan a las oscilaciones de un péndulo largo y la tendencia de los vagones ferroviarios a descarrilar cuando se desplazan en líneas en dirección norte o sur.

En la primera parte del año 1851, las revistas científicas, y casi todos los periódicos publicados en Gran Bretaña y en los continentes de Europa y América, se ocuparon de registrar y discutir ciertos experimentos con el péndulo, primero realizado por M. Foucault, de París; y el público se sorprendió por el anuncio de que los resultados proporcionaron una prueba práctica de la rotación de la tierra. El tema fue referido en la Gaceta Literaria con las siguientes palabras:
Todo el mundo sabe lo que se entiende por péndulo en su forma más simple, un peso que cuelga de un hilo a un punto fijo. Tal fue el péndulo experimentado hace mucho tiempo por Galileo, quien descubrió la conocida ley de las vibraciones isócronas, aplicable .Desde entonces, el tema ha recibido un minucioso examen, tanto teórico como práctico, por parte de matemáticos y mecánicos, y sin embargo, por extraño que parezca, el rasgo más notable del fenómeno no se ha observado y es completamente insospechado hasta las últimas semanas, cuando un joven y prometedor físico francés, el señor Foucault, quien fue inducido, mediante ciertas reflexiones, a repetir los experimentos de Galileo en el sótano de la casa de su madre en París, logró establecer la existencia de un hecho relacionado con él, que le da una respuesta inmediata y directa demostración de la rotación de la Tierra.
Supongamos que el péndulo ya descrito es puesto en movimiento en un plano vertical de norte a sur; el plano en el que vibra, a la observación ordinaria, parecería ser estacionario. Sin embargo, M. Foucault ha logrado demostrar que este no es el caso, sino que el plano se está moviendo lentamente alrededor del punto fijo como un centro, en una dirección contraria a la rotación de la Tierra, es decir, con los cielos aparentes de este a oeste. Sus experimentos se han repetido desde entonces en la sala del observatorio, bajo la supervisión de M. Arago, y se han confirmado por completo. Si se adhiere un puntero al peso de un péndulo suspendido por un cable largo y fino, capaz de girar en todas direcciones, y casi en contacto con el suelo de una habitación, la línea que este puntero parece trazar en el suelo, y que puede ser fácilmente seguida por una marca de tiza, se encontrará que es lenta, pero visible, y constantemente en movimiento, como la manecilla de un reloj. . . . El tema ha creado una gran sensación en los círculos matemáticos y físicos de París.
"Se propone obtener permiso del Gobierno para realizar más observaciones por medio de un péndulo suspendido de la cúpula del Panteón, siendo la duración de la suspensión un desideratum, a fin de que el resultado sea visible en una escala mayor, y asegure una mayor Constancia y duración en los experimentos ".
Posteriormente, se realizaron experimentos en el Panteón y se repitieron en casi todas las partes del mundo civilizado, pero con resultados tan variables y, en muchos casos, muy contrarios a las anticipaciones sugeridas por la teoría, que muchas de las mismas escuelas de filosofía newtonianas diferían la una de la otra, quedaron insatisfechos, y plantearon objeciones muy serias tanto al valor de los experimentos mismos como a la supuesta prueba que proporcionaron de la rotación de la Tierra. Un escritor del periódico Times del período, que firma mismo como "B.A.C.", dice:
"He leído los relatos del experimento parisino, como han aparecido en muchos de nuestros documentos, y debo confesar que todavía sigo sin estar convencido de la realidad del fenómeno".

La supuesta manifestación de la rotación de la Tierra

(...)
Además de las irregularidades tan a menudo observadas en el tiempo y la dirección de las vibraciones del péndulo, y que son bastante suficientes para hacerlas inútiles como evidencia del movimiento de la Tierra, el uso que los astrónomos newtonianos hicieron del hecho general de que el plano de oscilación es Variable, fue la más injusta e ilógica. Es cierto que los defensores de un mundo globular y giratorio no tenían un hecho o experimento único que pudieran señalar como prueba de su teoría, y "siempre se ha sentido el deseo de que se pueda idear algún método para hacer que esta rotación sea palpable para el mundo. sentidos. Incluso el ilustre Laplace participó en este sentimiento, y lo ha dejado en el registro; "aunque", dice, "la rotación de la tierra se establece ahora con toda la certeza que requieren las ciencias físicas".  (...)

Pero después de un tiempo, su clamoroso triunfo sobre todos los que habían dudado de la veracidad del sistema newtoniano cesó repentinamente. El cegador meteoro había caído al mar y se había extinguido. Una teoría engañosa los había alentado a una maraña de razonamientos falsos e ilógicos. Mucho antes habían asumido que la tierra tenía rotación diurna; y ahora, en lugar de admitir el simple hecho de que el péndulo, bajo ciertas condiciones, no mantuvo su plano original de vibración, nuevamente, contrariamente a todo principio de justicia y razón, se atrevió a desafiar "supongamos" que no fue el péndulo en absoluto, sino la tierra debajo de la que se "separó", y se alejó hacia el oeste.

El movimiento de la tierra se supuso que existía; y cuando todavía no había signos visibles de movimiento, nuevamente asumieron que su primera suposición era correcta, y afirmaron que lo que realmente se movía visiblemente no podía moverse, porque lo que no podía verse o no se veía que debía moverse debe ¡Estar en movimiento según su teoría o primer supuesto! (...) Su razonamiento había sido diestro, pero falso y tortuoso. Nunca se perpetró una mayor violación de las leyes de investigación. Todo el tema, tal como fue desarrollado y aplicado por los filósofos teóricos, fue en su mayor grado irracional y absurdo.


Repasando el texto, debo decir francamente que me resulta difícil decidir por donde comenzar.  Casi me parece un insulto a la inteligencia del lector intentar explicarle que la luna no tiene luz propia o que los demás planetas, fácilmente observables a través de un telescopio, son todos esféricos. Que haya escrito este libro a mediados del siglo XIX, no lo exime de desconocer los avances de la ciencia de su época. Ya entonces se conocían bastante bien las distancias a la luna, el sol y a la mayoría de los planetas. Su afirmación "Se ha demostrado, más allá de toda duda, que el sol, la luna, las estrellas, los cometas y los meteoros de todo tipo están a una distancia de unos pocos miles de kilómetros" ya carecía entonces de fundamento.

Este charlatán de feria (que descaradamente se hacía llamar "doctor")  dice además, con una audacia increíble, que "se ha demostrado" que la luna no es eclipsada por ninguna sombra. Hubiera sido muy interesante que presentara su explicación alternativa. De paso, podría haber explicado las distintas fases en una luna que emitiera su propia luz.

Siempre faltando a la verdad, la fórmula "Se ha demostrado" la emplea reiteradamente a lo largo de todo el libro, con el evidente propósito de evitar la necesidad de brindar explicaciones que, evidentemente, no tenía o que destruirían su fantasía.

Como el tema del eclipse lunar ya lo hemos tratado anteriormente, omitiremos abundar sobre el tema. Puede visitarse el post correspondiente siguiendo este enlace.

Concentrémonos entonces en el Péndulo de Foucault

Este conocido objeto diseñado por Jean Bernard Leon Foucault consiste en un péndulo simple en el que una esfera pesada, unida a un largo hilo metálico, se deja oscilar en cualquier dirección. Este movimiento oscilatorio se deriva de la fuerza de la gravedad sobre el objeto, que hace que comience a desplazarse, y de la inercia del propio cuerpo una vez está en movimiento hasta que otra fuerza se le oponga y lo detenga. En la teoría, el plano de oscilación de un péndulo debería mantenerse fijo en el espacio; pero la rotación de la Tierra provoca que el plano de oscilación vaya variando.
Foucault

Este hecho fue corroborado en 1851 por Foucault, quien decidió colgar un enorme péndulo dehabía girado” varios grados respecto a su trayectoria original.
68 metros de largo de la cúpula del Panteón de París. En la pesada esfera de 30 kilogramos situada en su extremo libre, Foucault colocó una fina punta metálica que iba dejando un trazo por el suelo cubierto de arena, lo que permitía seguir su movimiento de forma clara y precisa. Una hora después de que el péndulo comenzara a moverse, los sorprendidos presentes observaron el dibujo que se había formado en el suelo y que mostraba que el péndulo “

Señala Rowbotham que el experimento fue repetido"en casi todas las partes del mundo civilizado" con resultados variables. No hay nada extraño en ello: En los polos, un péndulo tarda 24 horas en completar un ciclo. En el Ecuador, el plano de oscilación del péndulo no se mueve. Por su parte, en ubicaciones intermedias el período se calcula mediante la fórmula:

T = 24 / sen q

donde T es el tiempo necesario para completar un círculo; y q es la latitud del lugar. Un detalle muy interesante e importante que los terraplanistas desconocen u omiten deliberadamente, es que el péndulo gira en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio norte, mientras que lo hace en sentido contrario en el hemisferio sur.

Finalmente, quiero llamar la atención sobre el último párrafo del segundo título, en el que podemos inferir la rigurosidad de las "pruebas" de Rowbotham:  Un artículo publicado en una fecha indeterminada por parte de un periodista anónimo, apenas identificado con sus iniciales, en el que afirma "no estar convencido". Contundente, no?


Agradecimiento especial
Para Pia Calvano, por su colaboración en la traducción del texto original en inglés.

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viernes, 5 de octubre de 2018

Esta foto de la NASA "está mal" (Segunda Parte)

por John Phillips

¡Y nos volvemos a encontrar nuevamente! Esta publicación ya la habíamos predicho, como consecuencia de un artículo que se hizo (Ir a la publicación) sobre las capturas de la EPIC (Earth Polychromatic Imaging Camerade la Tierra y la Luna.


Afloraron las pasiones en los terraplanistas y comentaron de todo, menos sobre lo que trataba el artículo; cosa que no es nueva para nosotros. Pues bien, veamos uno de los comentarios que se dejó en este mismo blog, los otros comentarios se hicieron por diferentes grupos en Facebook.


¡Pues comencemos! En uno de los grupos de Facebook, dejaron lo siguiente como pregunta relacionada al artículo.


Pues claramente se sabe que el plano orbital de la Luna, tiene una inclinación de aproximadamente 5,1 grados, de no ser así, no tendríamos lunas llenas, y tendríamos 12 o 13 eclipses lunares al año, aparentemente, los terraplanistas, que se dicen saber TODO, respecto a la ¨ciencia oficial¨, para ¨refutarla¨, no sabían sobre eso.


En este video, se explica de forma super resumida, ese mismo asunto.


Ahora vamos con ese asunto de que la Luna y la Tierra deben reflejar la luz solar con la misma intensidad, y que la Luna sale muy oscura para ser real. Pues es muy evidente que se siguen saltando datos los terraplanistas, porque este asunto no es uno sobre ¨filtros¨, en la siguiente imagen se representa lo que es el Albedo (Ir al enlace). Las superficies con mayor porcentaje, reflejan mayor radiación solar, mientras que las que tienen poco porcentaje, absorben mayor radiación solar de lo que reflejan. El porcentaje para la nieve fresca es entre unos 0,8 a 0,9 ; lo que significa un porcentaje de radiación solar reflejada entre el 80% al 90%.


Se puede decir que en promedio, el albedo lunar es de unos 0,11 (11%), y el de la Tierra, unos 0,30 (30%). ¿Que quiere decir esto? Quiere decir que la Tierra refleja mucho más radiación solar que la Luna, en otras palabras, brilla más que la Luna, así que no sabemos de donde sacó este individuo, que la Luna y la Tierra, deben reflejar la radiación solar de la misma forma; aparte que me confunde con Álvaro Ingweion, cuando el artículo claramente dice que fui yo (John Phillips) el autor. Claro, no es que me moleste, sino que es gracioso, como desde un mismo principio, esta persona por NO LEER, comete las faltas que comete.


Aquí llegamos al punto en donde fallan gravemente los terraplanistas cuando se trata de sistemas ópticos, especialmente cuando se trata sobre la Exposición o Exposure (Ir al enlace). En la siguiente imagen (que de hecho, no es de connotación racista) pueden ver lo que pasa al usar diferentes niveles de Exposure para ese caso.


Como la Tierra brilla con mayor intensidad que la Luna, si se dejara la Luna con una exposición a donde brille como los ¨grandes genios¨ del terraplanismo esperaban ver, entonces lo que tendríamos es un resultado como el de la derecha.
Pero en fin, en este video que realicé, toco alguno de los otros aspectos que comentaron los terraplanistas, así que; ¡Buena salud para todas y todos!



viernes, 2 de febrero de 2018

Los eclipses en el mapa de Monte Urbano

Está muy de moda entre los tierraplanistas, como evidencia de la tierra plana, el empleo del mapa de Monte Urbano, un cartógrafo milanés que seguramente utilizó como fuentes los trabajos de los otros grandes cartógrafos del siglo XVI, Gerardo Mercator, Abraham Ortelia o Giovanni Gastoldi. La particularidad del mapa de Monte, además de su tamaño y artística, es que está proyectado desde el Polo Norte. Es decir, una proyección acimutal. El centro del mapa es el Ártico; la deformación se produce en la Antártida. 

El mapa del año 1587 es tan peculiar y preciso que hay quien dice que es imposible que sea auténtico, básicamente por dos razones: por estar dibujado con el Polo Norte en el centro y por la extremada precisión de algunas de las ubicaciones

Pero... Dice Monte Urbano en alguna parte que la tierra sea plana? La respuesta categórica en un "NO" absoluto. De hecho hay un par de detalles en su trabajo que los defensores de la Tierra Plana pasan delicadamente por alto. Estos "detalles" los encontramos en las esquinas superior derecha e inferior izquierda.


En el detalle de la parte inferior, encontramos la descripción de cómo se producen los eclipses de luna. Afirma además que la luna se encuentra a 135.350 millas italianas, que resultan ser 200.854 kilómetros. "la luna e lontana da noi 135.350 miglia italiani" escribió.

Si bien es cierto que se quedó casi a mitad de camino, más de 200.000 km es mucho más de lo que los tierraplanistas del Siglo XXI están dispuestos a aceptar.


También ubica al sol mucho más lejos, más allá de las órbitas de Venus y Mercurio, y afirma que es mayor que la tierra. 

Si bien sería posible afirmar que su dibujo no muestra una tierra esférica sino una tierra plana, el segundo detalle nos explica cómo se producen los eclipses lunares: La tierra bloquea la luz del sol y la luna cae en su sombra. Tal cosa es absolutamente imposible en una tierra plana.


Cometió el error de haber utilizado el sistema geocéntrico ptolomeico, en lugar de colocar al sol en el centro, pero este hecho es irrelevante a la hora de establecer que, evidentemente, Monte Urbano estaba pensando en una proyección equidistante con centro en el polo norte, tal como la conocemos hoy, pero que tenía perfectamente claro, como se sabía desde varios siglos antes, que la tierra es esférica, un planeta.

De hecho, en el propio mapa también pone, en italiano antiguo, que es una representación de una esfera desde el Polo Norte (click sobre la imagen para ampliarla):

miércoles, 30 de agosto de 2017

Astronomía Zetética (S. Rowbotham) Capítulo XI

Capítulo XI: Causas de los eclipses solares y lunares.

Un eclipse SOLAR es el resultado simplemente de que la luna que pasa entre el sol y el observador en la tierra. Pero que un eclipse LUNAR surja de una sombra de la Tierra, es solo una declaración en todos los aspectos, porque no se ha probado satisfactorio. Se ha demostrado que la Tierra no tiene movimiento orbital ni axial; y, por lo tanto, nunca podría estar entre el sol y la luna. También se ha demostrado que la tierra que es un plano, siempre bajo el sol y la luna; y, por lo tanto, hablar de su interceptación de la luz del sol, y, por tanto, proyectar su propia sombra sobre la luna, es decir algo que es físicamente imposible.

Además de las anteriores dificultades o incompatibilidades, hay muchos casos registrados de que el sol y la luna están eclipsados cuando ambos estaban por encima del horizonte. El sol, la tierra y la luna, sin estar alineados en línea recta, sino la tierra bajo el sol y la luna (fuera del alcance o la dirección de ambos); ¡y sin embargo un eclipse lunar ocurre! ¿Es posible que una "sombra" de la tierra pudiera ser proyectada sobre la luna, cuando el sol, la tierra y la luna, no estaban en la misma línea? La dificultad del asunto ha sido resuelta asumiendo la influencia de la refracción, como en las siguientes citas: 
"En algunas ocasiones la refracción horizontal es de 36 o 37 minutos, y generalmente a unos 33 minutos, que es igual al diámetro del sol o de la luna, y por lo tanto, todo el disco del sol o de la luna aparecerá por encima del horizonte , Tanto en la elevación como en la puesta, aunque en realidad por debajo, por lo que la luna llena se ha visto a veces por encima del horizonte antes de que se pusiera el sol: un notable caso de este tipo se observó en París el 19 de julio de 1750, Cuando la luna parecía visiblemente eclipsada, mientras que el sol se veía claramente por encima del horizonte."
"El 20 de abril de 1837, la luna apareció eclipsada antes de que el sol se pusiera, y el mismo fenómeno se observó el 20 de septiembre de 1717."
"En los eclipses lunares del 17 de julio de 1590, del 3 de noviembre de 1648, del 16 de junio de 1666 y del 26 de mayo de 1668, la luna se elevó eclipsada mientras el sol todavía aparecía por encima del horizonte. Esos eclipses horizontales se notaron tan atrás en el tiempo, como el tiempo de Plinio." 
El 17 de enero de 1870 ocurrió un fenómeno similar; y nuevamente en julio del mismo año. La única explicación que se ha dado de este fenómeno es la refracción causada por la atmósfera de la tierra. Esto, a primera vista, es una solución plausible y bastante satisfactoria; pero al examinar cuidadosamente el tema, se encuentra que es totalmente inadecuado; y los que recurren a ella no pueden ser conscientes de que la refracción de un objeto y la de una sombra están en direcciones opuestas. Un objeto por refracción está doblado hacia arriba; pero la sombra de cualquier objeto está doblada hacia abajo, como se verá por el siguiente experimento muy simple. Tome una cuenca llana blanca superficial, y colóquela a diez o doce pulgadas de una luz en una posición tal que la sombra del borde de la cuenca toque el centro del fondo. Sostenga una varilla verticalmente sobre y sobre el borde de la sombra, para denotar su posición verdadera. Ahora que el agua se vierta gradualmente en la cuenca, y la sombra se verá a retroceder o acortar hacia adentro y hacia abajo; Pero si una barra o una cuchara se deja reposar, con su extremo superior hacia la luz, y el extremo inferior en el fondo de la vasija, se verá, mientras se vierte el agua, doblarse hacia arriba - lo que demuestra, que si la refracción operara en absoluto, lo haría elevando la luna por encima de su verdadera posición, y arrojando la sombra de la tierra hacia abajo, o directamente lejos de la superficie de la luna. Por lo tanto, está claro que un eclipse lunar por una sombra de la tierra es una absoluta imposibilidad.

La superficie entera de la luna, o aquella porción que se presenta a la tierra, también se ha visto claramente durante todo el tiempo de un eclipse lunar total. Esto también es totalmente incompatible con la doctrina de que un eclipse de la luna es el resultado de una sombra de la tierra que pasa sobre su superficie.

El Sr. Walker, quien observó el eclipse lunar del 19 de marzo de 1848, cerca de Collumpton, dijo:
"Las apariencias eran como de costumbre hasta las nueve y nueve, en ese período, y durante el espacio de la siguiente hora, en lugar de un eclipse, o la sombra (umbra) de la tierra que es la causa de la total oscuridad de la luna, toda la fase de ese cuerpo se iluminó muy rápida y bellamente, y asumió el aspecto del calor ardiente del fuego del horno, más bien teñido de un rojo intenso ... Todo el disco de la luna era tan perfecto con la luz como Si no hubiera habido ningún eclipse ... La luna ha dado positivamente buena luz de su disco durante el eclipse total." 
El siguiente caso, aunque no es exactamente igual al anterior, vale la pena registrarlo aquí, como demostrando que existía alguna otra causa aparte de la sombra de la tierra para producir un eclipse lunar:

"Morning Star", 3 de marzo de 1858:
"FENÓMENOS EXTRAORDINARIOS ASISTENTES AL ECLIPSE El sábado 27 de febrero de 1858, en Bruselas, el eclipse fue visto por varios filósofos ingleses presentes, el cual causó mucha atención por una aparición muy notable sobre la cual el Dr. Forster dijo que era totalmente inexplicable sobre las leyes de la filosofía natural con las que estaba familiarizado. En el momento anterior al contacto, apareció un pequeño punto oscuro en la superficie de la luna, y durante todo el eclipse, una franja de color marrón rojizo o penumbra se proyectaba sobre la sombra de La tierra ... Otra cosa aún más notable fue la aparente irregularidad del borde de la sombra. Tres personas; una de ellas un astrónomo, fueron testigos de estos curiosos fenómenos que ninguna ley de refracción puede explicar de ninguna manera." 
Norman Pogson, Esq., Director del Observatorio Hartwell, en "Monthly Notices of the Royal Astronomical Society," 9 de marzo de 1860:
"ECLIPSE LUNAR DEL 6 DE FEBRERO DE 1860: El único rasgo notable de este eclipse fue la visibilidad (podría llamarse casi el brillo de Aristarco) Kepler y otras manchas estaban comparativamente perdidos o, a lo sumo, apenas perceptibles, Tan pronto como llegaron a ser envueltos en la sombra, pero no Aristarco, que evidentemente brilló ya sea por la iluminación intrínseca o retenida."
Mrs. Ward, Trimleston House, cerca de Dublin, en "Recreative Science," p. 281
"La luna ha brillado a veces durante un eclipse total con una claridad casi inexplicable." El 22 de diciembre de 1703, la luna, cuando totalmente sumergida en la sombra de la tierra, era visible en Aviñón por una luz rubicunda de tal brillo que se podría haber imaginado El cuerpo para ser transparente y ser iluminado por detrás, y el 19 de marzo de 1848, se afirma que tan brillante era la superficie de la luna durante su inmersión total, que muchas personas no podían ser persuadidos de que se eclipsó. , De Brujas, declara, en un relato de ese eclipse, que los lugares claros y oscuros en la superficie de la luna podían estar casi tan bien hechos como en una noche ordinaria y opaca de la luna.
Después de ver la creciente penumbra de la penumbra suavemente fundirse en la verdadera sombra, al comienzo del eclipse (aproximadamente a la una de la madrugada, hora de Greenwich), procedí con lápiz y papel, mal iluminado por una lámpara distante, para observar por Nombrar las diferentes montañas lunares y llanuras (los llamados mares), sobre los cuales pasó la sombra... Durante la primera hora y diez minutos no había visto nada inesperado... En repetidas ocasiones había anotado mis observaciones de la notable claridad con la que se podía ver el contorno eclipsado de la luna, tanto a simple vista como con el telescopio. A la hora 58 minutos, sin embargo, de repente noté el color rojizo de una porción de la luna. Puedo también dar mis notas en las palabras originales, como copiadas el día siguiente en una forma más conectada:
"1 hora y 58 minutos, hora de Greenwich. De repente me sorprende el hecho de que la totalidad de los mares occidentales de la luna se muestran a través de la sombra con singular agudeza, y que toda la región donde se encuentran ha asumido una decisión decididamente De color rojizo, alcanzando su mayor brillo en una especie de región polar temporal, que tiene "Endymion" en torno a la posición de su polo imaginario.En particular, noto que el "Lago de Sueño" ha desaparecido en este brillo, en lugar de destacarse en un color más oscuro Y noto que esta llamada región polar no es paralela con el borde de la sombra, sino más bien al oeste de ella.
"2 horas 15 minutos. Algunas nubes, aunque muy delgadas y transparentes, ahora intervienen.
"2 horas 20 minutos .-- El cielo está claro cómo extraordinaria es la aparición de la luna rojiza no es la palabra para expresarlo;! Es red-- al rojo vivo! Me esfuerzo para pensar en diferentes roja Objetos con los cuales compararlo, y nada parece tan como un penique candente - un penique caliente, con un poco blanco-calientePiece en su borde inferior, colocándose hacia fuera contra un fondo azul marino; Sólo que evidentemente no es un mero disco, sino bellamente redondeado por el sombreado. Tal es su aspecto a simple vista; Con el telescopio, su superficie varía más en tinte que a simple vista, y no es de un rojo tan brillante como cuando se ve así. El enrojecimiento sigue siendo perceptible a una distancia del borde meridional de la sombra, y ser el más grande sobre la región de "Endymion." Las "montañas Hercinianas" (al norte de 'Grimaldus') son, sin embargo, de un color rojo brillante, y 'Grimaldus' muestra bien. 'Yegua Crisio "y los mares occidentales, son maravillosamente distintos. No se puede ver un rastro de "Aristarco" o "Platón".
"2 horas y 27 minutos. Ahora es casi la mitad del eclipse, el color rojo es muy brillante a simple vista ... Después de esto, noté un cambio progresivo de tinte en la luna.
"2 horas 50 minutos. La luna no parece a simple vista de un rojo tan brillante como antes, y nuevamente me recuerda su tinte, de cobre caliente, que ha comenzado a enfriarse. En la parte inferior de la parte eclipsada, los pequeños cráteres le dan un efecto puntiagudo, como los viejos grabados de acuarela, la parte superior es rojiza , Pero dos curvas azules y graciosas, como los cuernos, marcan la forma de las "Montañas Hercinianas" y la región brillante en el otro miembro de la Luna, que son visibles también a simple vista.
"A las 3 horas y 5 minutos, el enrojecimiento casi había desaparecido, unos pocos minutos después no quedaba rastro de él, y en el transcurso de las nubes se veían nubes, mientras miraba la luna, ocasionalmente, A las 4 de la tarde, cuando, por última vez en aquella ocasión, lo vi aparecer débilmente a través de las nubes, casi una luna llena de nuevo, y luego me despedí, sintiéndome ampliamente recompensado por mi bello espectáculo había visto."
"Illustrated London Almanack for 1864", por el Sr. Glaisher, del Royal Observatory, Greenwich. Se da un hermoso grabado teñido, representando la luna, con todos los lugares claros y oscuros, las llamadas montañas, mares, etc., claramente visibles, durante la totalidad del eclipse..
"En la época de la totalidad (el eclipse lunar del 1 de junio de 1863), la luna presentaba un aspecto suave y lanoso, aparentemente más globular que cuando estaba completamente iluminado. Las huellas de las montañas más grandes y más brillantes eran visibles en el momento de la totalidad, y particularmente los rayos brillantes procedentes de Tycho, Kepler y Aristarco... Al principio, cuando la parte oscurecida era de pequeñas dimensiones, era de un gris de hierro Matiz, pero cuando se acercaba a la totalidad, la luz rojiza se volvió tan evidente que se observó que la luna "parecía arder"; Y cuando la totalidad había comenzado, ciertamente parecía un fuego ardiendo en sus cenizas, y casi saliendo". 
"Physical Description of the Heavens," p. 356. By Humboldt.
"En los casos ordinarios, el disco aparece, durante un eclipse total, de un tono rojizo, el color es, de hecho, de los más diversos grados de intensidad, pasando, incluso cuando la luna está lejos de la tierra en un rojo encendido ardiente. Mientras yo estaba anclado (29 de marzo de 1801), frente a la isla de Baru, no lejos de Cartagena de Indias, y observando un eclipse lunar total, me sorprendió mucho ver cuánto más brillante el disco enrojecido de la luna aparece En el cielo de los trópicos que en mi tierra natal del norte." 
Plutarco ("De Facia en Orbe Luna"), T. iv., Pp. 780-783.
"El color ardiente y ardiente de la luna oscurecida (eclipsada)... El cambio es de negro a rojo y azulado".
Dion Cassius (lxv, 11, T., iv, p.185, Sturz.)
"Grande fue la confusión creada en el campamento de Vitellius por el eclipse que tuvo lugar esa noche, pero no fue tanto el eclipse en sí, aunque a mentes ya perturbadas esto podría parecer ominoso de desgracia, como era la circunstancia de Los diversos colores de la luna - rojo sangre, negro y otros matices lúgubres - que llenaban sus almas de aprensiones inquietas. 
Los varios casos anteriores son lógicamente destructivos de la noción de que un eclipse de la luna surge de una sombra de la tierra. Como se ha dicho antes, se demuestra que la tierra es un plano, sin movimiento, y siempre varios

Cien millas debajo del sol y de la luna, y no pueden, por ninguna posibilidad conocida entre ellas. Por lo tanto, no puede interceptar la luz del sol y lanzar su propia sombra sobre la luna. Si tal cosa fuera una posibilidad natural, ¿cómo podría la luna seguir brillando durante toda o cualquier parte considerable del período de su paso a través de la sombra oscura de la tierra? La refracción, o lo que se ha llamado "luz de la Tierra", no ayudará en la explicación; Porque la luz de la luna está en esos momentos "como el calor de fuego de un labrador teñido de rojo oscuro". " Rojizo no es la palabra para expresarlo, era rojo-- rojo caliente-La luz rojiza lo hizo, parece que está ardiendo. -Parecía como un fuego ardiendo en sus cenizas. -Su tinte era el de cobre ardiente. -La luz del sol es de un color totalmente diferente al El de la luna eclipsada, y es contrario a los principios ópticos conocidos decir que la luz cuando se refractan o reflejan, o ambos simultáneamente, se cambia por lo tanto en color.Si una luz de un color dado se ve a través de una gran profundidad de una densidad comparativamente densa Medio, como el sol se ve a menudo en invierno a través de la niebla y el vapor de la atmósfera, aparece de un color diferente, y generalmente de tal como eso que la luna da tan a menudo durante un eclipse total, pero una sombra no puede producir ninguno Efecto, como es, de hecho, no una entidad en absoluto, sino simplemente la ausencia de luz.

De los hechos y fenómenos ya avanzados, no podemos sacar otra conclusión que la de que la luna está oscurecida por algún tipo de cuerpo semitransparente que pasa delante de ella; Ya través de la cual la superficie luminosa es visible: la luminosidad cambió en color por la densidad del objeto interviniente. Esta conclusión nos es forzada , por la evidencia; Pero implica la admisión de que la luna brilla con luz propia, que no es un reflector de la luz del sol, sino que es absolutamente luminoso . Aunque esta admisión es lógicamente obligatoria, será útil y estrictamente Zetetic reunir toda la evidencia que sea posible sobre ella.

1er. Un reflector es una superficie plana o cóncava, que emite o devuelve lo que recibe: -

Si un pedazo de metal rojo caliente o cualquier otro objeto calentado se coloca antes de una superficie plana o cóncava, el calor se refleja.

Si la nieve o el hielo, o cualquier mezcla de congelación artificial se coloca de manera similar, el frío se refleja.

Si la luz de cualquier color se coloca de la misma manera, se reflejará el mismo color de la luz.

Si se produce un sonido determinado, se reflejará el mismo tono o tono.

Un reflector no se desprenderá de frío cuando el calor se coloca antes de él; Ni calor cuando se presenta frío. Si se recibe una luz roja, se devolverá la luz roja, no azul o amarilla. Si la nota C es sonada sobre cualquier instrumento musical, un reflector no devolverá la nota D o G, pero precisamente la misma nota , alterada sólo en grado o intensidad.

Si la luna es un reflector de la luz del sol, no podría irradiar o arrojar sobre la tierra ninguna otra luz que la que recibe por primera vez del sol. Ninguna diferencia podría existir en la calidad o el carácter de la luz; y eso no puede diferir en ningún otro aspecto que el de intensidad o cantidad. Se ha afirmado en oposición a lo anterior, que la luna podría absorber algunos de los rayos de luz del sol y reflejan sólo los rayos restantes. A esto se responde que la absorción significa saturación rápida: un pedazo de papel secante, o un trozo de azúcar duro, o una esponja cuando se pone en contacto con cualquier fluido o sustancia gaseosa, sólo absorbería durante un corto tiempo; Pronto se haría saturado, lleno hasta la plenitud, ya partir de ese momento dejaría de absorber, y nunca más tarde sólo podría reflejar o arrojar lo que se proyecta sobre ella. Así, la luna, si es un objeto sin luz propia, podría al principio de su existencia absorber los rayos del sol, y, fijar algunos, podría devolver los otros; Pero como ya se demostró, sólo podía absorber a la saturación, lo cual ocurriría en un tiempo muy corto; Y desde este punto de saturación hasta el momento presente no podía haber sido más que unaReflector - un reflector, también, de todo lo que recibe.

Tenemos entonces, para saber si la luna es un reflector, simplemente para determinar si la luz que recibimos de ella es, o no es lo mismo, en el carácter que recibe del sol.

1) La luz del sol es generalmente, y en un estado ordinario de la atmósfera, de un carácter opresor, feroz, semi-golden, pyro-phosphorescent; Mientras que el de la luna es pálido, plateado y suave; Y cuando el brillo más brillante es suave y no pirota.

2) La luz del sol es cálida, seca y conservadora, o antiséptica; Las sustancias animales y vegetales expuestas a ella pronto se secan, coagulan, se encogen y pierden su tendencia a descomponerse ya volverse putrefactas. Por lo tanto las uvas y otras frutas por la exposición larga a la luz del sol se vuelven sólidas, y parcialmente confitadas y conservadas; Como las pasas, las ciruelas pasas, las fechas y las grosellas ordinarias de los tenderos. Por lo tanto, también el pescado y la carne, por una exposición similar, pierden sus componentes gaseosos y otros componentes volátiles y por la coagulación de sus compuestos albuminosos y otros se vuelven firmes y secos y menos propensos a la descomposición; De esta manera se conservan para su uso diversos tipos de pescado y carne bien conocidos por los viajeros.

La luz de la luna es húmeda, fría y fuertemente séptica; Y sustancias vegetales animales y nitrogenadas. Expuestos a ella pronto muestran síntomas de putrefacción. Incluso las criaturas vivientes por la exposición larga a los rayos de la luna, llegan a ser mórbidamente afectadas. Es común en los buques que atraviesan regiones tropicales el envío de avisos escritos o impresos, que prohíben que las personas duerman en cubierta expuestas a la luz de la luna llena, habiéndose demostrado que tal exposición suele ser seguida de consecuencias perjudiciales.

Se dice que la luna tiene un efecto pernicioso sobre los que en Oriente duermen en sus rayos, y que los peces que han sido expuestos a ellos por sólo una noche, se vuelve muy perjudicial para los que lo comen.

En Peckham Rye, un chico llamado Lowry ha perdido completamente su vista durmiendo en un campo a la luz de la luna brillante.

Si colocamos en una posición expuesta dos pedazos de carne, y uno de ellos será sometido a los rayos de la luna, mientras que el otro es protegidos de ellos por una pantalla o una cubierta, el primero estará manchado de putrefacción mucho más pronto que el otro".

El profesor Tyndall describiendo su viaje a la cumbre de la Montaña Alpina, Weisshorn, 21 de agosto de 1861, dice:
"Me acuesto con la cara hacia la luna (que estaba casi llena), y miré hasta que mi cara y mis ojos se volvieron tan fríos que yo estaba a favor de protegerlos con un pañuelo". 
3) Es un hecho bien conocido que, si se deja que el sol brille fuertemente sobre un carbón común, el coque, la madera o el fuego de carbón, la combustión disminuye considerablemente; Ya menudo el fuego se extingue. No es raro que las cocineras, las amas de casa y otras personas bajen las persianas durante el verano para evitar que sus fuegos se apaguen por la corriente continua de luz del sol que entra por las ventanas. Muchos filósofos han intentado recientemente negar y ridiculizar este hecho, pero no sólo por el sentido común y la experiencia cotidiana de personas muy prácticas, sino por los resultados de experimentos especialmente instituidos.

No es tan bien conocido tal vez, pero es un hecho igualmente decidido, que cuando la luz de la luna se permite jugar sobre un fuego carbonáceo común, la acción se incrementa, el fuego se quema más vívidamente, y el combustible es más rápido consumado.

4) En la luz del sol un termómetro se encuentra más alto que un termómetro similar colocado en la sombra. En la plena luz de luna, un termómetro se encuentra más bajo que un instrumento similar en la sombra.

5)  En invierno, cuando el hielo y la nieve están en el suelo, es patente para todos los chicos que buscan diversión por patinaje o snow-balling, que en la luz del sol tanto el hielo y la nieve son más suaves y antes de descongelar que detrás de una pared o en la sombra . Es igualmente bien sabido que cuando el clima es helado, la noche está muy avanzada y la luna llena ha estado brillando durante algunas horas, la nieve y el hielo expuestos a la luz de la luna son duros y crujientes, mientras que en la sombra, o Detrás de cualquier objeto que intercepta los rayos de la luna es más cálido, y el hielo y la nieve son más suaves y menos compactos. La nieve se derretirá más temprano en la luz del sol que en la sombra; Pero antes en la sombra que cuando se exponen a la luz de la luna.

6)  La luz del sol reflejada desde la superficie de un charco de agua, o de la superficie de hielo, puede ser recogida en una lente grande, y arrojada a un punto o foco, cuando el calor sea considerable; Pero ni de la luz de la luna se refleja de una manera similar, ni directamente de la luna sí mismo, se puede obtener un foco de calor.

7)  La luz del sol, cuando está concentrada por una serie de espejos planos o cóncavos que arrojan la luz al mismo punto; O por una gran lente de combustión, produce un foco negro o no luminoso, en el que el calor es tan intenso que las sustancias metálicas y alcalinas se fusionan rápidamente; Compuestos terrosos y minerales casi vitrificados inmediatamente; Y todas las estructuras animales y vegetales en pocos segundos se descompusieron, quemaron y destruyeron.

La luz de la luna se concentró en la forma anterior produce un foco tan brillante y luminoso que es difícil mirarlo; Sin embargo, no hay aumento de temperatura. En el foco de la luz del sol hay gran calor, pero no hay luz . En el de la luz de la luna hay gran luz, pero no hay calor . Que la luz de la luna está sin calor, está plenamente verificada por las siguientes citas:

"Todo el Año", de Dickens:
"Si el más delicado termómetro se expone a la luz plena de la luna, que brilla con su mayor brillo, el mercurio no se eleva a una anchura de cabello, ni lo será si se expone al foco de sus rayos concentrados por las lentes más poderosas. Esto ha sido probado por un experimento real. 
"Museo de la Ciencia", p. 115. Por el Dr. Lardner.
"Esta cuestión ha sido sometida a la prueba del experimento directo... El bulbo de un termómetro suficientemente sensible para hacer aparente un cambio de temperatura que llega a la milésima parte de un grado, fue colocado en el foco de un reflector cóncavo de vasto Las dimensiones que, dirigidas a la luna, se recogieron con gran poder sobre los rayos lunares, sin embargo no se produjo el menor cambio en la columna termométrica, demostrando que una concentración de rayos suficiente para fundir el oro si procedían de la Sol, no produce un cambio de temperatura tan grande como la milésima parte de un grado cuando proceden de la luna." 
"Conferencias sobre Astronomía", pág. 66. Por M. Arago.
"Los experimentos más delicados han fracasado en la detección a la luz de la luna ya sea de las propiedades caloríficas o químicas, aunque concentradas en el foco de los espejos más grandes, no producen ningún efecto de calentamiento sensible.Para hacer este experimento, se ha recurrido a una curva Tubo, cuyas extremidades terminan en dos globos huecos llenos de aire, uno trasparental, otro ennegrecido, ocupando el espacio intermedio por un fluido coloreado. En este instrumento, cuando el calor es absorbido por él, la bola negra toma más que la otra, y el aire que encierra aumenta en elasticidad, el líquido es expulsado. Este instrumento es tan delicado que indica incluso la millonésima parte de un grado; Y sin embargo, en el experimento aludido, no dio ningún resultado".
"Conferencias sobre Química", pág. 334. Por el Dr. Noad.
"La luz de la luna, aunque concentrada por el más poderoso cristal quemado, es incapaz de elevar la temperatura del más delicado termómetro." M. De la Hire recogió los rayos de la luna llena cuando en el meridiano, la quema de vidrio de 35 pulgadas de diámetro, y les hizo caer en el bulbo de un delicado aire termómetro. Ningún efecto fue producido aunque los rayos lunares por este vidrio se concentraron 300 veces. Profesor Forbes concentró la luz de la luna por una lente de 30 pulgadas de diámetro, su distancia focal es de unos 41 pulgadas, y tener un poder de concentración superior a 6000 veces. La imagen de la luna, que sólo estaba llena a 18 horas, ya menos de dos horas del meridiano, fue brillantemente arrojada por esta lente en la extremidad de una termopila cómoda. Aunque las observaciones se hicieron de la manera más extraordinaria y (suponiendo que la mitad de los rayos se reflejaban, dispersaban y absorbían), aunque la luz de la luna se concentró 3000 veces, no se produjo el menor efecto térmico. 
En el "Lancet" (Medical Journal), para el 14 de marzo de 1856, se dan detalles de varios experimentos que demostraron que los rayos de la luna cuando se concentró, en realidad redujo la temperatura en un termómetro de más de ocho grados.

Es la experiencia común del mundo que la luz del sol calienta y revigoriza todas las cosas, y que la luz de la luna es fría y depresiva. Entre los hindúes, el sol se llama "Nidâghakara", que significa en sánscrito "Creador del calor"; Y la luna se llama "Sitala Hima", "El frío" y "Himân'su", "Cold-darting" o "Cold-radiating".

Los poetas, que sólo expresan en palabras medias el conocimiento universal de la humanidad, siempre hablan de la "Luna fría y pálida", y la expresión no sólo es poéticamente hermosa, sino también filosóficamente verdadera.
"La fría y casta luna, la reina de las islas brillantes del Cielo,
que hace todo hermoso en el que ella sonríe:
ese santuario errante de llama suave pero helada
que se transforma, pero sigue siendo el mismo,
               y no calienta sino ilumina".
Los hechos que ahora se ponen en contraste hacen imposible concluir de otro modo que la luna no brilla por la reflexión, sino por una luz peculiar a ella misma - que ella es en breve auto-luminosa . Esta conclusión se confirma por la siguiente consideración. Los filósofos newtonianos dicen que la luna es una esfera. Si es así, su superficie no podría reflejar ; Un reflector debe ser cóncavo o plano, de modo que los rayos de luz puedan tener un "ángulo de incidencia". Si la superficie es convexa, cada rayo de luz cae sobre ella en una línea directa con radio, o perpendicular a la superficie. Por lo tanto, no puede haber un ángulo de incidencia y, por tanto, no hay reflexión. Si la superficie de la luna fuera una masa de plata altamente pulida, no podría reflejar desde más de un mero punto. Deje que una bola de vidrio plateada de tamaño considerable se mantenga antes de una lámpara o fuego de cualquier magnitud, y se verá que en lugar de toda la superficie que refleja la luz sólo habrá una porción muy pequeña iluminada. Pero durante la luna llena todo el discoBrilla intensamente, un efecto que desde una superficie esférica es imposible. Si la superficie de la luna era opaca y terrosa en lugar de pulida como un espejo, se podría ver simplemente iluminada como una pared muerta, o la cara de una roca de piedra arenisca lejana o acantilado calcáreo, pero no podía brillar intensamente de cada parte , Irradiando luz brillante e iluminando los objetos que la rodean, como la luna hace tan bellamente cuando está llena y en un claro firmamento. Si se admitiera que la tierra era globular y que se moviera y que fuera capaz de lanzar una sombra interceptando la luz del sol, sería imposible que ocurriera un eclipse lunar, a menos que, al mismo tiempo, se demostrara la luna Para ser no luminoso, y para brillar sólo por la reflexión. Pero esto no está probado; Sólo se asume como una parte esencial de una teoría. losContrario es capaz de prueba. Que la luna es auto-luminosa, o brilla con su propia luz, independientemente. El propio nombre y la naturaleza de un reflector exigen ciertas condiciones bien definidas. La luna no manifiesta estas condiciones necesarias, y por lo tanto debe concluirse, por necesidad, que ella no es un reflector, sino un cuerpo luminoso. Que ella brilla con su propia luz independientemente del sol, así admite la demostración directa.

Como la luna es auto-luminosa, su superficie no podría ser oscurecida o "eclipsada" por una sombra de la tierra -suponiendo que tal sombra podría ser arrojada sobre ella. En tal caso, la luminosidad en lugar de disminuir, aumentaría, y sería mayor en proporción a la mayor densidad o oscuridad de la sombra. Como la luz en una linterna de ojo de buey parece más brillante en los lugares más oscuros, también la superficie auto-brillante de la luna será más intensa en la sombra o en la parte más profunda de la sombra de la tierra.

La luna brilla intensamente durante todo el tiempo del eclipse, y con una luz de color diferente al del sol; Y la luz de la luna teniendo, como se ha mostrado anteriormente, un carácter diferente al del sol; la tierra no es un mundo, y no está en movimiento alrededor del sol, pero el sol y la luna siempre por encima de la superficie plana de la tierra, hacen que la proposición inevitable ya que es innegable claramente que un eclipse lunar no lo hace y no pudo en la naturaleza de las cosas surgen de Una sombra de la tierra, pero debe de pura necesidad lógica ser referido a alguna otra causa.

Hemos visto que, durante un eclipse lunar, la superficie luminosa de la luna está cubierta por algo semitransparente; Que este "algo" es una masa definida, porque tiene un contorno distinto y circular, como se ve en su primer y último contacto con la luna. Como un eclipse solar ocurre desde la luna que pasa antes del sol, así, de la evidencia arriba recogida, es evidente que un eclipse lunar surge de una causa similar - un cuerpo semitransparente y bien definido que pasa antes de la luna; O entre la superficie de la luna y el observador en la superficie de la tierra.

Que muchos de tales cuerpos existen en el firmamento es casi una cuestión de certeza; Y que uno como el que eclipsa la luna existe a no gran distancia sobre la superficie de la tierra, es una materia admitida por muchos de los astrónomos principales del día. En el informe del consejo de la Royal Astronomical Society, de junio de 1850, se dice:
"Podemos dudar si ese cuerpo que llamamos la luna es el único satélite de la tierra."
En el informe de la Academia de Ciencias del 12 de octubre de 1846, y de nuevo en agosto de 1847, el director de uno de los observatorios franceses da una serie de observaciones y cálculos que le han llevado a concluir que,
"Hay por lo menos un cuerpo no luminoso de considerable magnitud que se adjunta como satélite a esta tierra".
Sir John Herschel admite que
"Existen lunas invisibles en el firmamento"
Sir John Lubbock es de la misma opinión y en "Philosophical Magazine" para 1848, p. 80, da reglas y fórmulas para calcular sus distancias, períodos, etc.

En la reunión de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, en 1850, el presidente declaró que
"La opinión ganaba terreno, que muchas de las estrellas fijas eran acompañadas por compañeros que no emitían luz".
"Se supone que las "estrellas cambiantes" que desaparecen por un tiempo, o se eclipsan, tienen cuerpos opacos muy grandes que giran alrededor o cerca de ellos, a fin de oscurecerlos cuando entran en conjunción con nosotros".
Bessel, el astrónomo más grande de nuestro tiempo, en una carta a mí mismo, en julio de 1844, dijo:
"De hecho, continúo creyendo que Procyon y Sirius son ambas verdaderas estrellas dobles, cada una de las cuales consta de una estrella visible e invisible." 
Una laboriosa encuesta que acaba de completar Peters en Königsberg, y una similar de Schubert, la calculadora empleada en el Almanaque Náutico Norteamericano, apoya a Bessel.

Origenes
"La creencia en la existencia de estrellas no luminosas era frecuente en la antigüedad griega, y especialmente en los primeros tiempos del cristianismo Se suponía que entre las estrellas ardientes que son alimentadas por los vapores, se mueven otros cuerpos terrosos que permanecen invisibles ¡para nosotros!".
Diógenes de Appollonica.
"Las estrellas que son invisibles y por lo tanto no tienen ningún nombre se mueven en el espacio junto con las que son visibles". 
Lambert en sus cartas cosmológicas admite la existencia de "cuerpos cósmicos oscuros de gran tamaño".

Hemos visto ahora que la existencia de cuerpos oscuros que giran alrededor de los objetos luminosos en el firmamento ha sido admitida por observadores prácticos desde las primeras épocas; Y que en nuestros días se ha acumulado una masa de evidencia sobre el tema, los astrónomos están obligados a admitir que no sólo los cuerpos oscuros que ocultan ocasionalmente las estrellas luminosas cuando están en conjunción, sino que existen cuerpos cósmicos de gran tamaño y que "Uno al menos está unido como un satélite a esta tierra". Es este oscuro o "no luminoso satélite", que cuando en conjunción, o en una línea con la luna y un observador en la tierra, ES LA CAUSA INMEDIATA DE UN ECLIPSE LUNAR.

Aquellos que no conocen los métodos de calcular los eclipses y otros fenómenos, son propensos a considerar la corrección de tales cálculos como argumentos poderosos en favor de la doctrina de la rotundidad de la tierra y la filosofía newtoniana en general. Una de las manifestaciones más lamentables de la ignorancia de la verdadera naturaleza de la astronomía teórica es la ardiente investigación que se hace a menudo: "¿Cómo es posible que ese sistema sea falso, lo que permite a sus profesores calcular hasta un segundo de tiempo tanto solar como lunar Eclipses por cientos de años por venir? " La suposición de que tales cálculos son una parte esencial de la teoría newtoniana o de cualquier otra teoría es totalmente gratuita y extremadamente falaz y engañosa. Cualquiera que sea la teoría adoptada, o si todas las teorías son descartadas, pueden hacerse los mismos cálculos. Las tablas de las posiciones relativas de la luna por cualquier fracción de tiempo son puramente prácticas, resultado de observaciones largamente continuadas y pueden o no estar conectadas con hipótesis. Los datos necesarios que se tabulan, se pueden mezclar con cualesquiera, incluso las doctrinas más opuestas, o guardar separado de cada teoría o sistema, apenas como el operador puede determinar.

Los defectos considerados del sistema de Ptolomeo (que vivió en el segundo siglo de la era cristiana), no le impidieron calcular todos los eclipses que iban a suceder durante 600 años.

"Conferencias sobre Filosofía Natural", p. 370. Por el profesor Partington.
"Las más antiguas observaciones de que disponemos, que son suficientemente precisas para ser empleadas en cálculos astronómicos, son las que se hicieron en Babilonia unos 719 años antes de la era cristiana, de tres eclipses de la Luna. Ptolomeo, que los ha transmitido a Nosotros los empleábamos para determinar el período del movimiento medio de la luna y, por lo tanto, probablemente no había ninguna más antigua de la que pudiera depender.Los caldeos, sin embargo, debieron haber hecho una larga serie de observaciones antes de que pudieran descubrir sus «Saros» o El período lunar de 6585 días, o unos 18 años, momento en el que, como habían aprendido, el lugar de la luna, su nodo y su apogeo vuelven casi a la misma situación con respecto a la tierra y al sol y, Se produce una serie de eclipses casi similares."
Thales (600 aC) predijo el eclipse que terminó la guerra entre los Medes y los Lydians. Anaxagoras (BC 530) predijo un eclipse que ocurrió en el quinto año de la guerra Peloponnesian.

Hiparco (140 aC) construyó tablas de los movimientos del sol y de la luna, recopiló los relatos de los eclipses que habían hecho los egipcios y los caldeos, y calculó todo lo que iba a suceder durante 600 años.

La precisión de la astronomía surge no de las teorías, sino de las observaciones prolongadas, de la regularidad de los movimientos o de la uniformidad comprobada de sus irregularidades.

No se necesita una teoría particular para calcular los eclipses, y los cálculos pueden hacerse con la misma precisión independiente de toda teoría.

No es difícil formar alguna noción general del proceso de calcular los eclipses, y se puede concebir fácilmente que, por observaciones largas y continuadas sobre el sol y la luna, las leyes de su revolución pueden ser tan bien comprendidas que los lugares exactos Ocupará en los cielos en cualquier tiempo futuro puede ser previsto y establecido en las tablas de los movimientos del sol y de la luna, para que así se pueda comprobar inspeccionando las tablas el instante en que estos cuerpos estarán juntos en los cielos o estar en conjunción."

El método más simple de determinar cualquier eclipse futuro es tomar las tablas que se han formado durante cientos de años de observación cuidadosa; O cada observador puede formar sus propias tablas recogiendo una serie de viejos almanachos uno para cada uno de los últimos cuarenta años: separar los tiempos de los eclipses en cada año y ordenarlos en forma tabular. Al mirar los diversos objetos, pronto descubrirá casos paralelos, o "ciclos" de eclipses; Es decir, tomando los eclipses en el primer año de su mesa, y examinando los de cada año sucesivo, notará peculiaridades en los fenómenos de cada año; Pero al llegar a los ítems del siglo xix y del veinte, percibirá que algunos de los eclipses de la primera parte de la tabla habrán sido repetidos, es decir, los tiempos y los personajes serán iguales.Eclipse similar , porque, al final del "ciclo", semejante el eclipse ocurrirá; O, al menos, debido a que tales repeticiones de fenómenos similares han ocurrido en cada ciclo de dieciocho a diecinueve años durante los últimos miles de años, se puede esperar razonablemente que si el mundo natural sigue teniendo la misma estructura y carácter general, Las repeticiones se pueden predecir para todo el tiempo futuro. Todo el proceso no es ni más ni menos -salvo un poco más complicado- que el hecho de que un tren expreso había sido observado durante muchos años para pasar un punto dado en un segundo dado -digamos de cada diecinueveavo día, Momento de cada ciclo o decimoctavo día, por cien o más años. Venir, lo mismo se podría predecir y esperar. Para decir el día real y segundo, sólo es necesario determinar en qué día de la semana el decimoctavo o "día del ciclo"

Las tablas de los lugares del sol y de la luna, de los eclipses y de los fenómenos afines han existido durante miles de años y han sido formadas independientemente entre sí por los caldeos, babilonios, egipcios, hindúes, chinos y otros astrónomos antiguos . La ciencia moderna no ha tenido nada que ver con esto; Más allá de hacerlos más exactos, promediando y reduciendo los errores fraccionarios que ha detectado un período de observación más largo.

Como ejemplo del complicado proceso en el que los teóricos modernos se han permitido "derivar", aquí se introduce la siguiente fórmula:

"REGLAS PARA ENCONTRAR TODOS LOS DATOS DE UN ECLIPSE LUNAR.

"1º .-- Encuentra el verdadero movimiento horario de la luna en la luna llena por medio.

"ENCONTRAR EL TIEMPO, LA MAGNITUD Y LA DURACIÓN DE UN ECLIPSE LUNAR.

"Sea A, B, R, (en el siguiente diagrama) una sección de la sombra de la tierra a la distancia de la luna; S, n , la trayectoria descrita por su centro, S, sobre la eclíptica; M, n , la órbita relativa de la luna; M, n , S, n , siendo consideradas rectas. Dibuje S, o , perpendicular a S, n , y S, m , a M, n ; Entonces o , ym , están en los lugares, con respecto a S, de la luna en oposición, y en el centro del eclipse.


"Sea α = S, B = h + π - σ, el radio de la sección de la sombra.
Λ = S, o , la latitud de la Luna en oposición.
F = el movimiento horario relativo en la longitud de la luna en la órbita relativa, M, n .
H = movimiento horario de la luna en la órbita relativa.
G = movimiento horario de la luna en latitud.
Μ = semi-diámetro de la luna;


"Sea M, y N, el lugar del centro de la luna en el momento del primer y último contacto;
SM = SN = a + \ mu.
"Ahora S m = λ cos n ;


Y m , o = λ sin n .

"Si, por tanto, t , y t ', son los tiempos de oposición del primer y último contacto,


"El tiempo de la oposición, de la mitad del eclipse


"La magnitud del eclipse, o la parte de la luna sumergida,

= S u - S v .
= S u -S m + m , v .
= Un - cos lambda n + μ.
"El diámetro de la luna generalmente se divide en doce partes iguales, llamadas dígitos;

Por lo tanto los dígitos eclipsados ​​= 12 :: α - λ, n + μ: 2 μ


"COR. 1 .-- Si λ cos n , ser mayor que α + μ, t y t 'son imposibles, y no puede ocurrir ningún eclipse, como también es evidente a partir de la figura.

"COR. 2. --De la misma manera se puede probar, si t y t 'son los tiempos de la oposición, de que los centros de la sombra y de la luna están a cualquier distancia c determinada,


"COR. 3 .-- Si c = h + μ + σ + μ = el radio de la penumbra, + el radio de la luna, se obtienen los tiempos de la luna entrando y emergiendo de la penumbra.

"El movimiento horario de la luna es de unos 32½", y el del sol de 2½", por lo que el movimiento relativo horario de la luna es de 30', y como el mayor diámetro de la sección a la distancia de la luna es 1°31'44", un eclipse lunar puede durar más de tres horas."

Las formulaciones arriba citadas son completamente superfluas, porque no aportan nada a nuestro conocimiento de las causas de los eclipses, y no nos permitirían predecir algo que no ha ocurrido ya cientos de veces. Por lo tanto, todo el trabajo de cálculo es verdaderamente un esfuerzo desechado, y puede prescindirse completamente de adoptar el sencillo proceso mencionado, y llamando a aquello que eclipsa a la luna el "eclipsador lunar" o el satélite de la luna, "La sombra de la tierra", así como la luna es el eclipsor del sol.


Para Samuel Rowbotham, finalmente la causa de los eclipses se reduce a la presencia de unos misterios "cuerpos cósmicos de gran tamaño y que uno al menos está unido como un satélite a esta tierra" la característica principal de estos hipotéticos cuerpos es que no son luminosos (no como la luna, que sí emite luz, se entiende?) Mucho hemos aprendido desde la época de Herschel y Lubbock, quienes pudieron ser importantes científicos en el siglo XIX, pero que en el Siglo XXI han quedado superados. Vale la pena de todas maneras señalar que a Herschel le debemos -por ejemplo- los nombres de los satélites de Saturno conocidos en esa época: Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán y Jápeto. Tenía muy claro que los planetas son cuerpos con satélites que giraban alredeor de ellos. Seguramente hubiera tenido que echar mano de todo su sentido del humor para digerir el asunto de "luminarias adheridas al domo" que defienden los terraplanos actuales. Por otra parte, Lubbock fue -entre otras cosas- un defensor de la geología y de las teorías de Darwin...

Conocemos de sobra la mecánica de los eclipses. No abundaremos en ello porque ya lo hemos considerado en publicaciones anteriores (ver  "Refutaciones 136 y 137..." y "Demostracion VIII de la Tierra esférica") Sin embargo, quisiera poner la lupa sobre una o dos cuestiones mencionadas en este artículo:

Rowbotham no parece asombrarse en absoluto por la existencia de las estrellas dobles. Cita al astrónomo Friedrich Bessel, a quién califica como "el astrónomo más grande de nuestro tiempo" quien le habla sobre Sirius y Procyon.  De acuerdo a las creencias de la Tierra Plana, no es posible que una estrella orbite alrededor de otra. Eso las "despegaría" del domo y las convertiría en lo que realmente son....

Cómo puede verse en el final del capítulo, para la época en que escribió el libro, los cálculos para las predicciones de los eclipses eran conocidos y él lo sabía. A pesar de eso, los consideró "completamente superfluos". Creía que una simple tabla que registrara los ciclos era más que suficiente y no era necesario ahondar en el tema. Quisiera ver una tabla que prediga el lugar y momento EXACTO en que se producirá cada eclipse futuro. Y pretendía ser un científico...


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