miércoles, 19 de abril de 2017

Refutación 30 a las "30 Pruebas de que la tierra es Plana" (Oliver Ibáñez)

Prueba 30 (Minuto 28.00 del video) El modelo oficial también afirma que debajo de la superficie terrestre hay varias capas. La corteza, el manto superior, el manto, el núcleo externo y el núcleo interno. Sin embargo, la existencia de estas capas se vuelve altamente improbable, teniendo en cuenta que la mayor excavación que se ha realizado en la historia de la humanidad es la del pozo superprofundo de Kola, a una profundidad de tan solo 12.262 metros. Cómo pueden saber lo que hay más allá de esa profundidad? Lo cierto es que no lo saben, y la única razón por la que creemos que vivimos en una esfera con un núcleo en el centro, es porque lo hemos visto en dibujos y gráficos hechos por ordenador.



Solo si tenemos en cuenta la muy limitada capacidad intelectual de gente como Oliver podemos entender afirmaciones del tipo "no pueden saber que hay allí, ya que nunca fueron" La ciencia siempre ha buscado la manera de poder llegar más allá de dónde puede llegar la mano del hombre. Así, por ejemplo, la espectroscopía nos habla de la composición de las estrellas si que nadie haya ido jamás a una o fue capaz de descubrir el helio en el sol aún antes de haberlo hallado en la tierra.

Bien señala Oliver las distintas capas del interior terrestre. A principios del siglo XX, los científicos estaban de acuerdo en que el planeta tenía un centro.  Aunque no ha sido posible cavar tan hondo hasta llegar a la última capa, los sismólogos saben de qué está hecha y cuáles son sus características más importantes gracias al estudio de los meteoritos (que se cree tienen una composición similar a la de la Tierra), el registro y estudio de eventos sísmicos y diversas investigaciones científicas. Es una sólida región de forma redonda y composición metálica, principalmente hierro y níquel. Representa aproximadamente un 15 por ciento del volumen terrestre, un 32 por ciento de la masa y su tamaño es similar al del planeta Marte.

Sin embargo, fue la sismóloga danesa Inge Lehmann la primera persona en descubrir y postular que en realidad el núcleo se compone de dos regiones con algunas propiedades distintas. Sin duda, la llamada discontinuidad de Lehmann fue su mayor descubrimiento. Esta discontinuidad sísmica fue descubierta en 1936 y demostró que existía un límite entre lo que hoy conocemos como el núcleo externo líquido y el núcleo interno sólido de la Tierra.

Lehmann utilizó los terremotos para poder demostrar su teoría, pues para descubrir las entrañas de la Tierra, se utilizan dos tipos de ondas que se desatan con los terremotos: ondas P, o compresionales, lo cual significa que el suelo es alternadamente comprimido y dilatado en la dirección de la propagación; y ondas S, en las cuales el desplazamiento es transversal a la dirección de propagación. BenoGutenberg, el científico mencionado anteriormente que se encargó de Lehmann durante su estancia en Darmstadt, recolectó datos de diferentes sismómetros colocados en distintos puntos del mundo. Analizando los datos, se dio cuenta de que las ondas S sólo se detectaban hasta la distancia de 104 grados, mientras que las ondas P, que también se paraban en 104 grados, comenzaban de nuevo a la distancia de 140 grados, creando una zona de sombra sísmica. Esto se explicaba con la presencia de un núcleo semi-líquido, dado que las ondas S no pueden viajar a través de los líquidos. Además, las ondas P se desvian levemente cuando atraviesan líquidos, por lo que el núcleo semi-líquido las enfoca, haciendo que aparezcan a partir de 140 grados, y provocando que no apareciera ninguna entre los 104 y 140 grados. Sin embargo, existía un problema con ese modelo: se detectaban algunas ondas débiles entre 104  y 140 grados. Durante años, los sismólogos las habían discriminado; pero a Lehmann le parecían curiosas, especialmente después del terremoto de 1929 de Nueva Zelanda, que envío ondas P muy distintas entre sí a los distintos sismógrafos del mundo. Tuvo la simple, pero brillante idea, de que había un núcleo sólido interno dentro del núcleo exterior derretido, que reflejaba algunas ondas P, causando que terminaran en la zona de sombra.


Gracias a las ondas sísmicas producidas por los terremotos, Inge Lehmann publicó en 1936 el artículo científico titulado “P”, confirmando su teoría y ganándose el merecido respeto de la comunidad científica. Durante toda su vida se volcó en el mundo de la geofísica y, en 1971, ganó la Medalla William Bowie, la máxima distinción de la Unión Geofísica Americana, siendo la primera mujer en recibir ese galardón.

Finalmente, no debemos olvidar que la Tierra tiene un campo magnético porque el núcleo está formado por hierro sólido rodeado por metal líquido girando rápidamente. Esto crea un "dínamo" que impulsa nuestro campo magnético. (ver Demostración X de la tierra esférica)

4 comentarios:

  1. Que tal, una duda: ¿Tendría alguna explicación en la "teoría" terraplanista la zona de sombra de la propagación de las ondas sísmicas?

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    1. Francamente, no tengo ni la menor idea. No creo que tengan una explicación, lo más probable es que te digan que tal cosa no existe. Si quieres, puedes intentar exponer tu duda en alguno de los tantos grupos tierraplanos que hay en Facebook, pero entu lugar o tendría demasiadas esperanzas

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  2. En la teoría de la tierra plana, hay placas tectónicas?

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