martes, 2 de mayo de 2017

Astronomía Zetética (S. Rowbotham) Capítulo II: Experimentos 7 a 9

Experimentos que demuestran la verdadera forma del agua, y que prueban que la Tierra es plana

Experimento 7
El horizonte del mar, a cualquier distancia que se extienda hacia la derecha y hacia la izquierda de un observador en tierra, siempre aparece como una línea recta perfecta, representada por H,H, en la Fig. 16. 

Fig. 16
No sólo que parece ser recto, sino que puede ser demostrado mediante el siguiente experimento simple. En cualquier altitud por encima del nivel del mar, fijar una tabla larga -por ejemplo de 6 a 12 pies o más de longitud (2 a 4 metros)- de canto sobre trípodes, como se muestra en la Fig. 17.

Fig. 17
El borde superior debe ser liso y perfectamente nivelado. Al colocar el ojo detrás y alrededor del centro de la junta B,B, y mirando por encima hacia el mar, se observa el horizonte para alinearlo perfectamente en paralelo con su borde superior. Si el ojo se dirige ahora en una dirección angular hacia la izquierda y hacia la derecha, no habrá ninguna dificultad en la observación de una distancia de diez a veinte millas de acuerdo a la altitud de la posición; y toda esta porción de veinte millas de horizonte del mar será visto como una línea recta perfecta. Esto sería imposible si la tierra fuera un globo, y el agua del mar convexa. Diez millas hacia cada lado darían una curvatura de 66 pies (10 al cuadrado multiplicado por 8 = 66 pies y 8 pulgadas), y en lugar del horizonte tocar la placa a lo largo de toda su longitud, se vería declinar gradualmente desde el centro C, y llegar a ser mayor de 66 pies por debajo de las dos extremidades B,B, como se muestra en la Fig. 18. 

Fig. 18
Cualquier embarcación que se aproximara desde la izquierda se vería subir el plano inclinado H,B,C, y al pasar el centro descendería de C hacia el horizonte curvado en H. Nunca se observa Tal fenómeno, y es bastante concluyente en cuanto que no existe tal convexidad o curvatura.

Experimento 8.
Un ejemplo muy notable de la verdadera forma del horizonte del mar se puede observar desde lo alto de la tierra en las proximidades del puerto de Portsmouth. Mirando a través de Spithead a la Isla de Wight, la base de la isla, donde el agua y la tierra se juntan, parece ser una línea recta de este a oeste, con una longitud de veintidós millas terrestres. Si un buen teodolito se dirige sobre la isla, la retícula mostrará que la tierra y la línea de agua son perfectamente horizontales, como se muestra en la Fig. 19.

Fig.19                                                                  Fig. 20
Si la tierra fuera globular, los dos extremos este y oeste de la isla de Wight estarían 80 pies (24.4 m) por debajo del centro, y aparecería en el campo de visión del teodolito como se representa en la Fig. 20. Como una prueba de que tal sería la aparición, el mismo instrumento dirigido sobre cualquier objeto que tenga un contorno superior curvado en el grado más pequeño, detectará y claramente mostrará la curvatura en relación con la retícula b; la tabla nivelada empleada en el experimento 7, (Fig. 18), probará la misma condición; a saber, que el margen de la Isla de Wight es, por veintidós millas (35.4 km), una línea perfectamente recta y que no se curva hacia abajo 80 pies (24.4 m) en cada dirección desde el centro, lo que sin duda habría existido si la convexidad fuera real.

Desde el faro en Bidstone Hill, cerca de Liverpool, el. longitud entera de la Isla de Man, en un día claro y con un buen telescopio, es claramente visible, y presenta la misma línea base horizontal como la observada en la Isla de Wight.


Desde las tierras altas cerca de Port Douglas en la Isla de Man, toda la longitud de la costa de Gales del Norte a menudo es perfectamente visible para el ojo desnudo, una distancia que se extiende desde Ayr Point, en la desembocadura del río Dee, hacia Holyhead a no menos de cincuenta millas. Cualquiera que sea la prueba se emplee, la línea, donde el mar y la tierra parecen unirse, se encuentra siempre perfectamente horizontal, tal como se muestra en el siguiente diagrama; Fig. 21.


Fig. 21
mientras que, si la tierra fuera esférica, y por lo tanto convexa la superficie del agua, no podría existir tal apariencia. Necesariamente sería como se muestra en la fig. 22.

Fig. 22
Una línea que se extiende horizontalmente antes de que el observador no sólo mostrar los diferentes elevaciones de la tierra, sino que también muestran la declinación del horizonte H,H, debajo de la línea transversal S,S. El cincuenta millas longitud de la costa de Gales visto a lo largo de el horizonte en la bahía de Liverpool, tendría una declinación del centro de al menos 416 pies (25 2 x 0,8 pulgadas = 416 pies 8 pulgadas). Pero como tal declinación, o Curvation a la baja, no se puede detectar, la conclusión lógica es inevitable que no tiene existencia . Que el lector preguntarse seriamente si alguna razón y lo que existe en la naturaleza para evitar la caída de más de 400 pies que es visible para el ojo, o incapaz de ser detectados por los medios ópticos o cualquier matemáticos. Esta cuestión es especialmente importante cuando se considera que a la misma distancia, y en el contorno superior de la misma tierra, los cambios de nivel de sólo unas pocas yardas medida son de forma rápida y sin lugar a dudas perceptible.Si él es guiado por la evidencia y la razón, e influenciado por amor a la verdad y la coherencia, ya que no puede mantener que la tierra es un globo. Él debe sentir que para ello es a la guerra con la evidencia de sus sentidos, para negar que alguna importancia concede a los hechos y la experimentación, a ignorar por completo el valor de proceso lógico, y para dejar de depender de la inducción práctico.

Experimento 9
La distancia a través del canal de San Jorge, entre Holyhead y Kingstown Harbor, cerca de Dublín, es de al menos 60 millas terrestres. No es una cosa poco común para los pasajeros a notar, cuando en y para una distancia considerable más allá del centro del canal, la Luz en Holyhead Pier, y el faro Poolbeg en la bahía de Dublín, como se muestra en la Fig. 23. 

Fig. 23
El Faro en Holyhead Pier muestra una luz roja a una altura de 44 pies (13,4 m) por encima de la marea alta; y el faro Poolbeg exhibe dos luces brillantes a una altura de 68 pies (20,7 m); de modo que un buque en el centro del Canal estará a 30 millas (48,3 km) de cada faro. Para un observador en la cubierta, a 24 pies (7.3 m) por encima del agua, el horizonte en un globo estaría a 6 millas (9,6 km) de distancia. Deduciendo a 6 millas de 30, la distancia desde el horizonte hasta Holyhead, por una parte, y la bahía de Dublín en el otro, sería de 24 millas (38,6 km). El cuadrado de 24, multiplicado por 8 pulgadas, muestra una declinación de 384 pies (117 m). La altura de las luces en el faro Poolbeg es de 68 pies (20,7 m); y de la luz roja en Holyhead Pier, 44 pies (13,4 m). Por lo tanto, si la tierra fuera un globo, el primero estaría siempre a 316 pies (96,3 m) y el segundo a 340 pies (103,6 m) por debajo del horizonte, como se ve en el siguiente diagrama, Fig. 24. La línea de visión H,S, sería una tangente que toca el horizonte en H, y que pasa a más de 300 pies (91,4 m) sobre la parte superior de cada faro.

Fig. 24
Muchos casos se podrían dar de luces que son visibles en el mar sobre distancias que serían totalmente imposible sobre una superficie globular de 25.000 millas (40.230 km) de circunferencia. Los siguientes son algunos ejemplos: 

► El fuego de carbón (que fue utilizada una vez) en el faro de la punta Spurn, en la desembocadura del Humber, se ha visto a 30 millas (48.3 km) de distancia. 


Estimando 16 pies (4,88 m) para la altitud del observador (que es más de lo que se considera necesario, siendo la norma 10 pies (3 m); pero 6 pies (1,8 m) se pueden añadir para la altura del ojo sobre la cubierta), 5 millas (8 km) deben ser tomadas de las 30 millas (48,3 km), como la distancia al horizonte. El cuadrado de 5 millas, multiplicado por 8 pulgadas, da 416 pies (126,8 m); la deducción de la altitud de la luz de 93 pies (28,3 m), tenemos 323 pies (98,4 m) como la cantidad esta luz debe estar por debajo del horizonte.


El cálculo anterior se realiza sobre la suposición de que se trata de millas terrestres, pero es muy probable que se trate de millas náuticas; y si es así, la luz se hunde al máximo, de 600 pies (183 m).


► El faro Egerö, en punto al oeste de la isla, costa sur de Noruega, está equipado con el primer orden de las luces de dioptrías, es visible a 28 millas terrestres (45 km), y la altura sobre el agua alta es de 154 pies (46,9 m). Al hacer el cálculo adecuado, se encontrará que esta luz debe estar oculta por debajo del horizonte 230 pies (70,1 m).


► El faro Dunkerque, en la costa sur de Francia, tiene 194 pies de altura (59,1 m), y es visible a 28 millas terrestres (45 km). El cálculo muestra que debería ser 190 pies (57,9 m) por debajo del horizonte.


► El faro Cordonan, en el río Gironda, costa oeste de Francia, es visible a 31 millas (49,9 km) terrestres, y su altitud es de 207 pies (63,1 m), lo que daría su depresión por debajo del horizonte alrededor de 280 pies (85,3 m).


► El faro en Madras, en la explanada, tiene 132 pies (40,2 m) de altura, y es visible a 28 millas terrestres (45 km), distancia en la que debería estar por debajo del horizonte más de 250 pies (76,2 m).


► El faro de Port Nicholson, en Nueva Zelanda (erigido en 1859), es visible a 35 millas (56,3 km), la altitud es de 420 pies (128 m) por encima de la marea alta. Si el agua es convexa, debería estar 220 pies (67 m) por debajo del horizonte.


► El faro en el cabo Bonavista, Terranova, se encuentra a 150 pies (45,7 m) sobre la marea alta, y es visible a 35 millas terrestres (56,3 km). Estas cifras pueden dar, en el cálculo de la redondez de la tierra, 491 pies (149,6 m) como la distancia que debe estar oculto por debajo del horizonte.


Los anteriores son sólo algunos casos seleccionados. Muchos otros se podrían dar de la misma importancia, para mostrar las discrepancias entre la teoría de la redondez de la tierra y la experiencia práctica de los hombres de mar.


La única modificación que puede hacerse en los cálculos anteriores es la provisión para la refracción, que generalmente se considera por los inspectores en un doceavo de la altitud del objeto observado. Si hacemos esta asignación, reducirá los diversos cocientes tan poco que el conjunto será sustancialmente el misma. Tomar el último caso como un ejemplo. La altitud de la luz en el cabo Bonavista, Terranova, es de 150 pies (45,7 m), que, dividido por 12, da 13 pies  (4 m) por lo que, en lugar de 491 pies (149,6 m), deberíamos considerar en su lugar 478 pies (145,7 m), como el grado de declinación.


Muchos han insistido en que la refracción explicaría gran parte de la elevación de los objetos vistos a la distancia de varias millas. De hecho, se han hecho intentos para mostrar que la gran bandera al final de seis millas del Canal de Bedford (Experimento 1, fig. 2) se ha puesto en la línea de visión en su totalidad por la refracción. Que la línea de visión no era una línea recta, pero se curvó sobre la superficie convexa del agua; y la aparición bien conocida de un objeto en un recipiente con agua, se ha contemplado en la ilustración. A muy poca reflexión, sin embargo, muestran que los casos no son paralelos; por ejemplo, si el objeto (un chelín u otra moneda) se coloca en una cuenca sin agua no hay ninguna refracción. Al estar rodeado con el aire atmosférico solamente, y el observador estar en el mismo medio, no hay flexión o refracción de la línea de los ojos. Tampoco habría ninguna refracción si el objeto y el observador estuvieran ambos rodeados de agua. La refracción sólo puede existir cuando el medio que rodea al observador es diferente a aquel en el que se coloca el objeto. Mientras el chelín en la cuenca está rodeada de aire, y el observador se encuentra en el mismo aire, no hay refracción; pero mientras que el observador queda en el aire, y el chelín se coloca en agua, existe la refracción. Esta figura no se aplica a los experimentos realizados en el Canal de Bedford, porque la bandera y los barcos estaban en el mismo medio que el observador -ambos estaban en el aire-. Para hacer el paralelo de los casos, la bandera o el barco debería haber sido en el agua, y el observador en el aire; ya que no era así, la ilustración falla. No hay duda, sin embargo, que es posible que la atmósfera que tiene la temperatura y la densidad diferente en dos estaciones de seis millas de distancia; y cierto grado de refracción podría resultar de allí; pero en varias ocasiones se tomaron las siguientes medidas para determinar si existían tales diferencias. Dos barómetros, dos termómetros y dos higrómetros, de la misma marca se utilizaron y se obtuvieron lecturas exactamente iguales. En un día determinado, a las doce en punto, todos los instrumentos fueron examinados con cuidado, los dos barómetros mostraron la misma densidad; los dos termómetros la misma temperatura; y los dos higrómetros el mismo grado de humedad en el aire. (...) Cuando se compararon las notas, se encontró que eran iguales,en el momento se hizo el experimento con el telescopio y asta de bandera . Por lo tanto, se concluyó que la refracción no había jugado ningún papel en la observación, y no podía ser tomada en cuenta en el resultado general de ninguna manera.


(...)


En la práctica, la refracción no tiene por qué ser considerada. Sólo puede existir cuando la línea visual pasa de un medio a otro de diferente densidad o cuando el mismo medio se diferencia en el punto de observación y el punto observado Si estimamos para la cantidad de refracción que los inspectores de artillería han adoptado, a saber., una doceava parte de la altitud del objeto observado, y aplicarlo a los diversos experimentos realizados en el viejo canal de Bedford, hará muy poca diferencia en los resultados reales. En el experimento explicado en la fig. 3, para ejemplo, en la parte superior de la bandera en el barco debería haber sido 11 pies y 8 pulgadas (3,55 m) por debajo del horizonte, la deducción de una doceava parte de la refracción, sólo reduciría unas pocas pulgadas el resultado de alrededor de 10 pies (3 m).



Respecto del Experimento 7: Para 20 millas (32 km) el desnivel existente es de 14 metros. Dado que está viendo 32 Km con los ojos y en un primer vistazo, el ángulo de visión que tendríamos no sería más de 90º -un ángulo más amplio se desdibuja y perderíamos perspectiva-. Siendo así, la hipotenusa mide 32 Km, con lo que cada cateto (la distancia del ojo al barco) sería de 22,6 Km, y la altura de ese triángulo (esto es, la distancia hasta el punto de referencia) sería de 16 Km.

Para poder corresponderse con esos números, es necesario que la persona se sitúe al menos a 13,9 metros sobre el nivel del mar. Si por ejemplo nos mantenemos con los pies en la orilla y los ojos a 1,60 metros, nuestra distancia de horizonte óptico es de 5.502 metros, por lo que el máximo ángulo que podremos abarcar será de 11 Km aproximadamente.

En el primer caso, a 14 metros sobre el nivel del mar, viendo un total de 32 Km de horizonte, el arco que se forma tiene 14 metros de desnivel. Ver 14 metros de desnivel a 32 Km de distancia es como ver en una regla de 1 metro de longitud colocada horizontal a medio metro de distancia un desnivel de 0,43 milímetros.

En el segundo caso, estando con los pies en el mar y abarcando tan solo 11 Km de un solo vistazo, la elevación que se produce es de menos de dos metros, lo que equivale a ver en una regla de 1 metro de longitud colocada horizontal a medio metro de distancia un desnivel de 0,15 milímetros.

Si lo que esperamos es ver es un desnivel que sea claramente evidente, como el que dibujan en la representación -cuya relación entre longitud y altura es de 0,1, es decir, como ver un desnivel de 10 cm en una regla de 1 m- necesitaríamos ascender a un mínimo de 675 km de altitud, desde donde podremos observar un arco con una longitud de 6.747 Km. Esa es la distancia que necesitaríamos separar los barcos para que se pueda ver como muestra la Fig. 18

Por otra parte, usemos el sentido común... Si estamos parados en un lugar y el horizonte está a una distancia X, y tenemos un ángulo en nuestra línea visual entre el suelo sobre el que estamos parados y el horizonte, al cambiar la dirección en la que estamos mirando, el horizonte seguirá estando a la misma distancia, por lo que no habrá ninguna variación en el ángulo de nuestra línea visual. Podemos girar la vista 360º y el horizonte estará siempre a la misma distancia, y el ángulo será el mismo, por lo que el horizonte se nos aparecerá siempre como una línea recta. Para que la curvatura sea apreciable sin variar nuestro punto de mira, la altura desde la que efectuamos la observación debería ser de muchos kilómetros.

Sobre el Experimento 8, En primer lugar, para poder ver la isla de Wight en su totalidad de modo de poder realizar el experimento propuesto, deberíamos estar ubicados en un punto ubicado sobre la línea punteada, aproximadamente a la mitad de la isla y a una distancia tal que nos permitiera ver ambos extremos de ella. No hay manera de ver las 22 millas -es decir, 35 km- desde ningún punto de la otra orilla. Lo mejor que pude conseguir fueron solo 32 km, o 19.9 millas.


Sin embargo, eso no es lo importante. Rowbotham afirma que la observación se hace desde Spithead Head, Desde allí no es posible ver toda la costa de la isla, además de estar ubicado mucho más cerca de uno de sus extremos. En el mejor de los casos, solo podría ver unos 20 km de costa, equivalentes a sólo 12.4 millas.


Finalmente, las distancias hasta cada uno de los extremos visibles es muy diferente, por lo que no es posible que el la caída por curvatura sea igual en cada uno de los extremos


De todas maneras, como hemos visto en el tratamiento del Experimento 7, no es esperable una curvatura apreciable. 

Finalmente, respecto del Experimento 9, digamos que no importa que el objeto esté sobre el agua, sobre el suelo o flotando en el aire, la refracción atmosférica se produce por diferencias de densidad en las distintas capas y/o zonas de la atmósfera. Es decir, no importa sobre qué tipo de suelo se encuentren el observador y el cuerpo observado sino de la cantidad y la naturaleza de la atmósfera que hay entre ambos objetos. El ejemplo sugerido por Rowbotham de la moneda en el cuenco con agua, no aplica aquí.

Aunque las condiciones de temperatura, presión y humedad sean las mismas en ambos puntos de la observación, si el aire tiene distintas densidades en las capas bajas que en las capas altas de la atmósfera habrá mayor o menor refracción atmosférica,

Sobre los faros citados por el autor, y pasando por alto que Dunkerke está sobre el Canal de la Mancha, en el norte de Francia, digamos que cuando se habla del alcance de la luz de un faro, no significa que un observador a 4 metros sobre el nivel del mar deba verlo. Se entiende que a esa distancia debería ser visible si el observador estuviera a la altura necesaria sobre el nivel del mar para poder verlo. Podríamos tener un faro excepcionalmente potente que tuviera un alcance de 100 kilómetros, pero solo sería visible para los aviones. Además, no olvidemos que por esta razón los barcos de principios del Siglo XIX tenían destinado un lugar para  el vigía en el punto más alto disponible, en el tope de su palo mayor. Hay un problema en la interpretación que Rowbotham hace de los datos de los faros. Las menciones a los faros fueron tomadas por Eric Dubay y ya fueron considerados en el post correspondiente,que puede ser consultado aquí.

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