lunes, 3 de abril de 2017

Refutaciones 10 y 11 a las "30 Pruebas de que la tierra es Plana" (Oliver Ibáñez)

Prueba 10 (Minuto 8.20 del video)  Los reflejos del sol y de la luna sobre las aguas siempre aparecen como líneas rectas, desde el horizonte hasta el observador, lo cual no es  posible sobre una esfera pero sí sobre un plano.


Prueba 11 (Minuto 8.30 del video)  Nunca se ha tenido en cuenta la supuesta curvatura de la tierra a la hora de construir canales o vías de ferrocarril. De ser así, los constructores tendrían que aplicar la formula trigonométrica de 8 multiplicado por la distancia en millas al cuadrado y usar el resultado para aplicar la curvatura adecuada a los materiales de construcción; algo ridículamente complicado de llevar a la práctica, especialmente cuando se construyeron las primeras vías de ferrocarril. La realidad es que las vías del tren se construyen y posicionan de manera totalmente horizontal y plana y los canales, túneles y otras construcciones similares se construyen de la misma manera, sin tener en cuenta  lo más mínimo la supuesta curvatura total de la tierra y teniendo  únicamente en cuenta pequeños desniveles dentro de la planicie total. (...)




Una vez más, nos encontramos con algo que ya hemos tratado en este blog en ocasión de refutar la Prueba 127 del Sr. Dubay. Igual que él, simplemente afirma que "esto es cierto", y da por zanjada la cuestión, sin pruebas ni argumentos. Esto es lo que ocurre en las Pruebas 10 y 11 de Oliver Ibáñez.

Lo que ninguno de estos autores contempla en este caso,es algo que ellos mismos utilizan a su favor cuando les resulta necesario. A la escala de un observador en superficie, la curvatura es imposible de apreciarse, tanto que los mismos terraplanistas lo consideran una prueba de que la tierra es plana.


De esta manera, aunque la curvatura está presente, al momento de analizar la Prueba 10 referida al tema del reflejo del sol o de la luna sobre una superficie cubierta por agua, podríamos entonces considerar a la superficie terrestre como si fuera realmente plana.

Vean esta imagen. el sol se refleja nítidamente sobre un río tranquilo, sin formar ninguna "linea recta", y es una mancha brillante sobre el mar.


La explicación la encontramos en el oleaje, aunque sea mínimo. a los efectos ópticos es una superficie irregular, como se aprecia en esta fotografía del reflejo de las luces de la costa.


Sólo los rayos que rebotan directamente hacia nosotros entran en nuestros ojos, aquellos dirigidos hacia cualquier otra dirección no son percibidos; así que en realidad sólo vemos los que rebotan directamente entre la fuente de luz y nuestros ojos, por lo que vemos una línea vertical, independientemente de que si la superficie es recta o curvada.


Igual que en la prueba 10, analizada más arriba, Una vez más, el Sr. Oliver vuelve a presentarnos en su Prueba 11 material copiado más o menos palabra por palabra del libro de Eric Dubay (quién seguramente lo copió de otra parte). En este caso, para su "prueba" 11 ha unido las pruebas 7, 9, 11 y 12 del mencionado libro. (recordemos que también hizo lo mismo con la Prueba 8 de Dubay en su Prueba 12)

De la misma manera que se hizo en ocasión de refutar a Dubay, comencemos por señalar que con independencia de que la Tierra sea plana o redonda,  los puentes y los túneles no siempre se colocan en posición horizontal plana. 

Por ejemplo, el famoso puente Golden Gate en San Francisco, es de 10 pies (3 metros) más alto por encima del agua en el centro que en sus torres. Del mismo modo, los túneles no son necesariamente planos tampoco, basta con echar un vistazo a esta imagen que muestra los cambios de profundidad del túnel que atraviesa el Canal de la mancha entre Inglaterra y Francia:


Igual que Dubay, Oliver menciona a un ingeniero W. Winckler del que no he encontrado más referencias ni se ha podido verificar el contexto en que habría sido publicada. Es la cita de un artículo más largo o se trata de una de una carta al editor? Si este fuera el caso, la validez real de la declaración no se apoya en el hecho de que se haya publicado. 

De todas formas, lo que este ingeniero dice, en ningún momento declaró que la tierra sea plana, sino que afirma que considerar la curvatura terrestre a la hora de hacer la construcción es una idea absurda. Parece decir que no lo toman en consideración por la misma razón que no se hizo en la construcción del Canal de Suez. La construcción de un ferrocarril o de un camino se hace tomando en primer lugar el relieve del terreno, que no suele ser absolutamente plano y suele acompañar el relieve del terreno dentro de ciertos límites de tolerancia. Lo mismo puede decirse de la referencia a lo que la compañía "The Manchester Ship Canal" publicó en la Revista "Earth Review".

El radio de la Tierra es lo suficientemente grande como para que en la superficie, podamos tratar a la tierra como plana. Es decir, 8 pulgadas en la primera milla, significa que el suelo se hunde en aproximadamente del tamaño de una mano sobre toda una milla que es igual a 63,360 pulgadas! Eso es absolutamente insignificante y, dado que la curvatura se mantiene relativamente igual a lo largo de toda la línea, se puede hacer caso omiso de aquélla.

Imaginemos que queremos colocar un riel ferroviario. Los rieles tienen longitudes diversas, y se procura que sean las mayores posibles para reducir el número de juntas y hacer más eficaz la resistencia al deslizamiento longitudinal y a los esfuerzos transversales. Las juntas de los rieles son los puntos débiles y conviene que su número sea el menor posible. El máximo de la longitud viene fijado por la posibilidad del laminado y por la separación entre rieles para el juego de dilatación, separación que no pasa de 20 mm. Por otra parte, la conveniencia de facilitar el transporte pone también un límite a la longitud de rieles. La longitud se toma usualmente de 12 a 15 m y para los rieles más pesados se emplea de 18 m de largo.


Entonces, como reclama Oliver, considerando la fórmula terraplana para calcular la caída teórica por la curvatura de 8 pulgadas multiplicado por la distancia en millas al cuadrado y tomando el riel de 18 metros (0.112 millas), tenemos que la caída será de 8 pulgadas  multiplicado por el cuadrado de 0,112. El resultado es una caída de 0.001 pulgada (o 0,025 milímetros, dos centésimas y media de milímetro!!) Esto es menos que la mitad del diámetro de un cabello humano. De más está decir que tal variación es ignorada por ser absolutamente despreciable. Los ingenieros simplemente se preocuparán en tender ese riel completamente horizontal y nada más. Lo mismo el siguiente, y el próximo... Si lo hacen bien, al cabo de una milla tendrán su curvatura de 8 pulgadas sin necesidad alguna de haberla tenido en cuenta en ningún cálculo

Finalmente, consideremos que el tren no escalará ninguna pendiente que no obedezca a la topografía del área que atraviese, ya que "subir" o "bajar" siempre hace referencia a la distancia del objeto hacia el centro de la tierra. recordemos esta imagen utilizada en ocasión de refutar la Prueba 10 del libro de Eric Dubay:


Este ferrocarril alcanza su altura máxima de 8 metros sobre el nivel del mar aproximadamente a medio camino de sus casi 300 km de recorrido. Esa es la única altura que deberá escalar el tren, ya que en ningún punto de su recorrido habrá más de 8 metros de diferencia en la distancia que lo separa del centro de la tierra.

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